Lourdes Alejandra Aybar es una exitosa atleta de República Dominicana y también miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que nos enseña cómo la adversidad puede fortalecernos y lograr buenos resultados, ya que ella nació  con osteogénesis imperfecta, enfermedad ósea, la cual hace que sus huesos sean frágiles.

De la adversidad al éxito

Este desafío la llevó a practicar el deporte de la natación. De esta experiencia ella comenta: “Desde que entré a la piscina aún sin saber nadar, fue amor al primer contacto. Siento que el Señor me devuelve en el agua una libertad física que en ningún otro espacio puedo sentir, donde no necesito un bastón y donde no siento ningún tipo de dolor”.

Desde entonces, Lourdes se ha esforzado por ser la mejor en esta disciplina y vaya que ha logrado buenos resultados: a sus 28 años, participó por primera vez en la Serie Mundial de Natación Paralímpica, en la Universidad de Indiana, Indianápolis,  ganando la medalla de bronce en los 50 metros mariposa con un tiempo de 49 segundos y 64 centésimas, además obtuvo el cuarto lugar en los 100 Metros libre, y quinto lugar en los 400 metros libre.

nadadora mormona

Créditos: Sala de Prensa.

Para Sala de Prensa, Lourdes dice: “Llegar a la final por sí sola fue un milagro, puesto que me encontraba compitiendo contra las mujeres más veloces del mundo en mi categoría. Los resultados de esa competencia me colocaron entre las 15 mujeres más rápidas de mi categoría”.

En el “Invitacional Nados Largos Naco” compitió por primera vez con atletas sin discapacidad en la carrera de los 200 metros libre donde registró un tiempo de 3:37 min/seg, obteniendo el primer lugar.

Estos triunfos le abren las puertas al mundial de México, que será del 30 de septiembre al 6 de octubre de este año. Sin embargo, su meta final es llegar a la final del mundial en México y también  ir a Tokio 2020.

Agradecida con el Señor

A pesar de las dificultades como las operaciones que  Alejandra ha tenido a sus piernas y columna, ella expresa su amor y agradecimiento por el Señor: “Conocer el Evangelio cambió mi vida, le ha dado sentido”.

nadadora mormona

Créditos: Sala de Prensa.

Las normas de la iglesia le han ayudado para amar más a su familia y a tener una vida más ordenada. “Lo que el Señor hace es perfecto incluyendo las 24 horas que tiene un día” comenta mientras sonríe con una cálida sonrisa.

En equipo de mormonsud.org se siente muy complacido al compartir esta historia de una joven mormona que demuestra que a pesar de las complicaciones en el camino se pueden lograr las metas si ponemos nuestra confianza en el Señor.

 

 

Fuente: Sala de Prensa Mormona