A partir de los últimos acontecimientos que se han vivido en México y que han generado preocupación en distintas zonas del país, los líderes de la Presidencia de Área México de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días invitaron a los miembros y amigos de la Iglesia a dedicar su ayuno del próximo 1 de marzo para orar por la paz y la armonía social.
El mensaje, compartido desde Naucalpan, Estado de México, busca recordar que en medio de momentos que generan incertidumbre, volver el corazón a Dios sigue siendo una fuente real de fortaleza espiritual.

Los líderes recordaron que la paz verdadera no depende de que todo esté bien externamente, sino de nuestra relación con Jesucristo. Como enseñó el Salvador:
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).
Esta enseñanza reafirma que la paz que viene de Cristo no es ausencia de problemas, sino la seguridad de que no estamos solos mientras los enfrentamos.

En su mensaje, también invitaron a las familias a vivir el Evangelio de Jesucristo con mayor intención en su vida diaria, recordando que cuando una persona centra su vida en el Salvador, su corazón puede encontrar estabilidad incluso en tiempos difíciles.
Esta enseñanza coincide con lo expresado por el presidente Dallin H. Oaks, quien enseñó:
“La guerra y el conflicto son el resultado de la maldad; la paz es el producto de la rectitud. Las bendiciones del Evangelio son universales y también lo es la fórmula para la paz: guardar los mandamientos de Dios”.
Sus palabras recuerdan que la paz no es casualidad, sino una consecuencia espiritual de vivir cerca de Dios.
Finalmente, los líderes invitaron a incluir en las oraciones peticiones por fortaleza espiritual, con el deseo de que más personas puedan seguir el ejemplo de Jesucristo. Este llamado es un recordatorio de que cuando una sociedad se acerca más a Cristo, también se acerca más a la paz, y que aun en medio de la incertidumbre, el Evangelio sigue ofreciendo consuelo, dirección y esperanza real para el presente y el futuro.
Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org



