La obra del templo sigue avanzando, y en Seúl acaba de dar un paso significativo. El Templo de Corea, Seúl, ha incorporado una nueva máquina de tarjetas de nombres familiares, una herramienta pensada para hacer más fácil y accesible llevar nombres de antepasados al templo, especialmente para las nuevas generaciones.

Este sistema permite que los miembros impriman tarjetas oficiales de ordenanzas directamente desde su celular, usando un código QR. Ya no es necesario imprimir en casa, recortar papel ni preparar todo con anticipación. Basta el teléfono y el deseo de participar.

Menos barreras, más enfoque espiritual

Cuando los obstáculos prácticos desaparecen, el corazón puede centrarse en lo esencial. La tecnología se convierte en una aliada silenciosa que facilita la obra del templo y acerca a más personas a las ordenanzas sagradas. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Durante años, detalles prácticos como no tener impresora o preparar las tarjetas correctamente podían convertirse en un obstáculo. Con esta nueva máquina, esas barreras desaparecen, permitiendo que los miembros se concentren en lo verdaderamente importante: los convenios y la salvación de sus antepasados.

Desde la app de FamilySearch, los miembros pueden seleccionar las ordenanzas disponibles, generar un código QR y escanearlo en la máquina. En segundos, la tarjeta sale impresa, lista para usarse en el templo.

Hoy, llevar nombres al templo puede comenzar con algo tan simple como un toque en la pantalla del celular.

Una invitación especial para la generación que viene

Para los jóvenes, la obra del templo puede comenzar con algo tan cotidiano como su celular. Esta máquina transforma lo digital en una experiencia espiritual viva y significativa. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Departamento de Historia Familiar en Corea ve esta iniciativa como una oportunidad clave para los jóvenes. 

Para una generación que se mueve con naturalidad en lo digital, buscar antepasados en una app y llevar sus nombres al templo el mismo día puede convertirse en una experiencia espiritual cercana y significativa.

La esperanza es clara: que llevar nombres propios al templo deje de ser algo ocasional y se transforme en un hábito espiritual, especialmente entre los jóvenes y adultos jóvenes que están formando su relación personal con el templo.

Una obra que también se vive en comunidad

Llevar nombres al templo no es un acto aislado. Es una obra compartida que une a barrios, estacas y generaciones en un mismo propósito eterno. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La máquina no solo permite imprimir nombres personales. También facilita usar nombres compartidos por otros miembros del barrio o la estaca, recordándonos que la obra del templo y de historia familiar también es una forma de ministrar unos a otros.

Cada impresión, aunque pequeña, representa una conexión eterna. Un acto sencillo que une a generaciones a ambos lados del velo.

La máquina se encuentra ubicado en el primer piso de la oficina de Historia Familiar, junto al Templo de Seúl. Está diseñado para preparar solo los nombres necesarios para las ordenanzas del día, con un máximo de cinco tarjetas por uso.

La tecnología cambia, pero el propósito permanece: llevar a las familias a Cristo, una ordenanza a la vez.

Fuente: news-kr.churchofjesuschrist.org

Video relacionado

También te puede interesar