En cada rincón del mundo, hay personas en estado vulnerable que anhelan una mano de apoyo. Ante esto, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sigue extendiendo sus esfuerzos por brindarles atención y apoyo.
Desde Asia Central hasta el Pacífico, la fe se está traduciendo en acciones poderosas de servicio que están llegando a países como Uzbekistán, Bolivia, Ghana y Nauru.
En cada una de ellas la Iglesia de Jesucristo está llevando ayuda tangible a comunidades que la necesitan con urgencia y este es el gran impacto que están causando.
Apoyo para los más vulnerables en Bolivia

La Presidenta General de la Sociedad de Socorro, Camille N. Jhonson, una vez declaró:
“Cuando bendices a una mujer, bendices a una familia, a una comunidad, a una nación. Cuando bendices a un niño, inviertes en el futuro”.
Esa declaración resonó profundamente en los corazones de muchas mujeres de la Iglesia de Jesucristo. Pero no solo se quedó en palabras, sino que se convirtió en acciones nunca antes vistas.
La Sociedad de Socorro de la Iglesia de Jesucristo está liderando una iniciativa mundial enfocada en salud materna y neonatal y nutrición infantil.
En Bolivia, la Sociedad de Socorro de la Estaca Tarija fue reconocida por el Hospital Regional San Juan de Dios como “Amiga de la Neonatología”, por su apoyo a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
Este reconocimiento no llegó de la nada. Fue el resultado de considerables donaciones que se destinaron a la atención de madres y niños. Estos son algunos de los artículos donados:
- Más de 20 pulpos de terapia neonatal tejidos a mano.
- Más de 90 suéteres y canastillas para bebés.
- 60 paquetes de pañales.
- 44 mantas hechas a mano, además de otros suministros.
La ceremonia de reconocimiento se llevó a cabo el 17 de noviembre. Aquel día marcó un gran hito notable para la Sociedad de Socorro.
Mejoras en la infraestructura de un colegio en Uzbekistán

En una zona rural y remota de Uzbekistán, muchos niños estudiantes se vieron afectados por el deterioro de los baños en los colegios. Para ellos, ir al baño representaba un riesgo real. Frente a esta amenaza, la Iglesia de Jesucristo tomó cartas en el asunto.
La solución llegó a través de un proyecto entre el gobierno local y la Iglesia de Jesucristo mediante el cual se instalaron nuevos sanitarios con un sistema de drenaje moderno basado en técnicas estadounidenses.
Este sistema no requiere electricidad, es de bajo mantenimiento y permite que las aguas residuales se filtren de manera segura. Es tan efectivo que las autoridades ya consideran replicarlo en otras regiones del país.
Durante la inauguración de este proyecto, el élder Jack N. Gerard, Setenta Autoridad General, miró a los niños y expresó:
“Sus líderes han sido excepcionales al encontrar maneras en que podemos centrarnos en ustedes, como la nueva generación y los futuros líderes de Uzbekistán”.
Sus palabras resumieron el corazón del proyecto. No se trataba solo de reemplazar baños, sino de velar por el futuro de la nueva generación.
Atención médica digna para madres en Ghana

En Kpong, Ghana, muchas mujeres embarazadas tenían que viajar más de una hora para recibir atención médica adecuada. Una incómoda situación para muchas madres.
Pero hoy, esa realidad cambió porque gracias a una colaboración entre la Iglesia de Jesucristo y la Universidad Global Ensign de Ghana, el antiguo centro de salud fue reemplazado por nuevas instalaciones con tecnología, suministros y equipo médico.
La ceremonia de entrega se celebró el pasado 12 de noviembre y reunió a autoridades civiles, líderes tradicionales y a la Reina Madre local, reflejando que el servicio genuino une a todos.
El presidente Stephen Manortey, líder del distrito de la Iglesia de Jesucristo en Kpong, también asistió y explicó la razón detrás del proyecto:
“[La misión de la Iglesia de Jesucristo es] atraer a la gente a Cristo, y esta es una de las maneras de servir a la comunidad para lograr ese objetivo”.
Movilidad más accesible en el Pacífico

Por otro lado, en la isla de Nauru, en el Pacífico, ocurría otra necesidad: personas mayores, amputadas o con condiciones especiales necesitaban ayuda para movilizarse.
Al ver esta escena, la Iglesia de Jesucristo respondió con una donación especial:
- 106 sillas de ruedas.
- 54 andadores de cuatro ruedas.
- 7 cochecitos.
¿Genial, no? Pero esto no acabó con las donaciones. Además, un equipo de la Iglesia de Jesucristo viajó para ensamblar, adaptar y capacitar al personal local, asegurando que las ayudas se usen correctamente.
Durante una semana, estas donaciones fueron medidas y equipadas para 36 personas de manera personalizada para asegurar la efectividad de los equipos.
Estas historias nos recuerdan que la fe se nota en cómo tratamos a los demás. No se trata de grandes actos que impresionen, sino de acciones que vienen del corazón. Y tú, ¿a quién puedes servir hoy?
Fuente: Church News



