El histórico Templo de Salt Lake se prepara para algo que no se ha visto en más de un siglo. Por primera vez desde su dedicación en 1893, abrirá sus puertas al público pudiendo recibir a más de 3.6 millones de visitantes.
La cifra no es una exageración. Es una estimación real basada en un dato concreto: más de 20,000 personas podrían entrar cada día durante el evento.
Un evento que transformará la ciudad

Las puertas abiertas están previstas para realizarse en 2027 y durará aproximadamente seis meses, entre abril y octubre.
Para dimensionar lo que esto significa, la ciudad de Salt Lake ha considerado cerrar calles alrededor de la Manzana del Templo durante varios meses. La razón es simple:
Se espera una movilización masiva de personas que llegarán desde distintas partes del mundo.
El número diario estimado es similar al que asistía cada noche a la Plaza de las Medallas durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002.
Un interés que nunca desapareció

Aunque el templo ha estado cerrado por renovaciones durante los últimos años, el interés nunca se detuvo.
Antes de iniciar su remodelación, alrededor de un millón de personas visitaban la Manzana del Templo cada año, aun sin poder entrar al edificio.
Eso revela que los templos despiertan interés incluso en quienes no son miembros de la Iglesia.
Y la razón va más allá de la arquitectura.
Un récord histórico para la Iglesia

Si se cumplen las estimaciones, estas serán las puertas abiertas más grandes en la historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Para comparar:
- El Templo de Washington D.C. recibió 758,000 visitantes en sus puertas abiertas original
- El Templo de Saratoga Springs recibió cerca de 588,000 visitantes
Ahora, el Templo de Salt Lake podría multiplicar esa cifra varias veces.
Esto lo convertiría en un evento sin precedentes.
Lo que realmente atrae a millones

Las puertas abiertas de los templos tienen un propósito específico. Permiten que cualquier persona pueda entrar, recorrer el edificio y aprender sobre su significado, antes de que sea dedicado. Después de la dedicación, el acceso queda reservado para miembros fieles de la Iglesia. Por eso, estos momentos son únicos. Pero hay algo más profundo detrás de todo esto. No se trata solo de un edificio.
Es una oportunidad para que millones de personas vean, sientan y comprendan algo que normalmente permanece sagrado y reservado.
La reapertura del Templo de Salt Lake llega después de una renovación de siete años, diseñada para preservar el edificio y prepararlo para el futuro. Y ese detalle nos dice que Dios sigue preparando Sus casas. Y también sigue preparando a Su pueblo.
Millones caminarán por esos pasillos. Algunos entrarán por curiosidad. Otros por respeto. Otros por fe. Pero para muchos, será la primera vez que vean de cerca lo que representa un templo. Y a veces, una simple visita puede convertirse en el inicio de algo eterno.
Fuente: Deseret News



