Muchos dicen que la misión es la mejor etapa que un joven de la Iglesia de Jesucristo puede vivir. Quienes han servido, regresan con un gozo que a veces ni siquiera pueden explicar con palabras pero que sí se transmite. ¿A qué se debe esto?

Pues básicamente lo podemos atribuir a las «experiencias misionales». Durante la misión, los misioneros viven varios momentos simples que, vistos desde fuera, parecen cotidianos, pero que para ellos se convierten en recuerdos que marcan la vida.

Hoy, muchos misioneros retornados comparten sus experiencias misionales en las redes sociales como fragmentos reales de lo que significa servir una misión. Y al verlas, uno puede notar una gran verdad: la misión no solo cambia lo que haces sino también quién eres.

Ser «pescadores de hombres”

La obra misional muchas veces sucede en momentos simples y en encuentros inesperados. Imagen: Tiktok (alyssalove212)

En un tiktok se nos muestra una experiencia misional hermosa en la que dos misioneros conversan con una persona que está pescando tranquilamente en un lago y quizá lo que más llama la atención es el texto sobre el video que dice: “fishers of men” («pescadores de hombres» en español).

¿Te parece conocida esa frase? Mientras el hombre del video pesca peces, los misioneros están allí con él aprovechando la escena simbólica para recordar la invitación que hizo Jesucristo a Sus discípulos:

«Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres».

Lo interesante no es solo la referencia, sino la naturalidad del momento ya que en vez de declarar un sermón fuerte, se ve a los misioneros manteniendo una conversación humana y pacífica. Eso es precisamente lo que ellos hacen: acercarse, escuchar y hablar.

Ahí es donde entendemos que la obra misional muchas veces sucede en momentos simples, en encuentros inesperados y en lugares donde nadie más está mirando. Al final, el Evangelio se comparte mejor cuando se hace con naturalidad.

Pequeños desafíos que también edifican

Servir no siempre es cómodo pero es en esa incomodidad donde desarrollamos atributos cristianos. Imagen: Tiktok (elder_hidalgo_misionero)

Auque la misión es hermosa sin duda, no todo es paz y tranquilidad. Otro tiktok muestra otra experiencia misional completamente distinta a la anterior: misioneros caminando por calles inundadas, con el agua cubriendo sus zapatos y parte de sus pantalones.

Mientras avanzan, se puede ver una de las pruebas más comunes en la misión: lidiar con el mal genio de un perro. Sin embargo, a pesar de los ladridos fuertes del animal, ellos siguen caminando empapados y probablemente cansados pero con mucho ánimo.

Es fácil romantizar la misión, pero momentos como estos muestran que así como en la vida, la misión también tiene días complicados. Sin embargo, la reacción de los misioneros en estos casos nos demuestra que siempre podemos y debemos escoger seguir adelante.

Servir no siempre es cómodo pero es en esa incomodidad donde desarrollamos atributos como paciencia, resiliencia y fe y la misión es una muestra de eso. Con el tiempo, estas experiencias misionales se convierten en recuerdos preciados para la vida que muchos misioneros retornados comentan con gratitud.

La misión cambia los planes para mejor

La misión no impide nuestros planes, más bien, nos prepara para lograrlos. Imagen: Tiktok (shneaky..links)

Tal vez una de las experiencias misionales más significativas es la que comparte una pareja joven mediante un carrusel de tiktok. Todo parecía claro para ellos desde el principio: terminar estudios, casarse, viajar y vivir felices. Un plan sencillo y bonito, ¿verdad?

Pero luego vino algo aún más bonito: la misión. El carrusel de tiktok incluye imágenes donde ambos aparecen con banderas de sus respectivas misiones, listos para partir. Y finalmente, una videollamada a distancia, que los conectó y fortaleció aún más su amor.

El texto al final del carrusel cambia el orden de sus planes añadiendo algo especial antes de todo lo demás:

«Relación a distancia durante 2 años para crecer individualmente y ser mejores el uno para el otro».

Al prepararse para la misión, ellos decidieron enfocarse en fortalecer su amor por Dios y eso lo cambió todo para mejor en su relación porque la misión les dio espacio para crecer, fortalecer su fe y convertirse en mejores versiones de sí mismos antes de construir una vida juntos.

Esta experiencia misional nos enseña que la misión no impide nuestros planes, más bien, nos prepara para lograrlos.

Cambios de vida

La misión es un proceso que transforma y da dirección a cada persona. Imagen: Másfe.org

Al juntar estas tres experiencias misionales, comenzamos a comprender que servir una misión se trata de algo muchas más grande que solo enseñar, ayudar, o cumplir con una responsabilidad.

La misión es un proceso que transforma y da dirección a cada persona y aunque cada experiencia es distinta, hay algo en común en todas: quienes sirven regresan diferentes.

Quizás no todos han servido una misión, pero todos podemos aprender de estas experiencias misionales porque, en el fondo, nos enseñan a amar mejor, a servir sin esperar nada a cambio y a confiar en Dios incluso cuando el camino no es fácil.

Ahora, luego de ver todas estas historias, la pregunta es: ¿Cuál será tu próxima experiencia misional?

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