*Nota del Editor: Esta experiencia fue compartida para el equipo de Más Fe
Durante años, Van Taylor vivió atrapado entre decisiones difíciles, adicciones persistentes y heridas emocionales profundas.
Hoy, su historia no se cuenta desde la derrota, sino desde la recuperación, la esperanza y la certeza de que el cambio sí es posible, incluso cuando el pasado pesa demasiado.
Van se presenta como un alcohólico y drogadicto en recuperación. Al compartir su testimonio, llevaba seis años de sobriedad y acababa de regresar de su misión de tiempo completo hacía apenas un mes y medio.

Sin embargo, ese punto de luz llegó después de un largo camino marcado por el dolor.
Sus luchas comenzaron temprano. A los 11 años, tuvo contacto con contenido explícito en línea, una experiencia que abrió la puerta a una batalla interna que se intensificó con el tiempo.
Durante la adolescencia, esa exposición derivó en conductas de autolesión. Más adelante, cuando tenía 16 años, inició una relación con alguien que no compartía su fe, lo que profundizó aún más su conflicto personal.

Al conocer la situación, sus padres decidieron mudarlo a Utah en contra de su voluntad. Esa decisión provocó una reacción extrema.
Van huyó de casa, robó un automóvil y condujo a través de dos estados. Las autoridades lo detuvieron y enfrentó cargos por un delito grave. Como consecuencia, ingresó a un programa en la naturaleza durante dos meses.
Tras regresar a casa, la estabilidad no llegó de inmediato. Van volvió a caer en el consumo de drogas y alcohol.

Más tarde, organizó una fiesta en la casa de sus padres, lo que terminó con su envío a un centro de detención juvenil por otros dos meses. Cada intento de salir adelante parecía chocar con nuevas caídas.
Con el paso del tiempo, su situación empeoró. Comenzó a vender drogas más fuertes y vivió experiencias que describió como aterradoras.
En ese período, el miedo, la culpa y la desesperanza marcaron su día a día. Aun así, incluso en ese punto oscuro, su historia no terminó.

El 20 de agosto de 2021 se convirtió en una fecha clave. Esa noche, Van tuvo un sueño que despertó en él el deseo de regresar a la Iglesia y cambiar el rumbo de su vida. A partir de ese momento, dio pasos concretos hacia la recuperación.
Poco antes de cumplir un año de sobriedad, recibió su llamamiento misional, acompañado de instrucciones claras en su bendición patriarcal para servir al Señor.
La Iglesia lo asignó a la misión Washington Everett, bajo la dirección del presidente de misión Dan Oakes.

Durante su servicio, Van descubrió que su presidente de misión ayudaba profesionalmente a personas a superar los efectos destructivos del contenido explícito.
Esa experiencia confirmó en su corazón que su llamamiento había llegado por inspiración divina.
Hoy, Van reconoce la mano del Señor en su vida. Habla de ángeles, pruebas y milagros que lo han acompañado incluso en los momentos más difíciles.
Su historia no borra el pasado, pero demuestra que la redención existe y que, con fe, apoyo y perseverancia, una vida quebrada puede encontrar sanación.
Fuente: Instagram
Video relacionado
@masfe.org Hoy, 13 de enero, es el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, y queremos reconocer a todas las personas que día a día enfrentan este trastorno. Gracias por seguir luchando, incluso cuando nadie ve lo difícil que es. También queremos invitar a todos a cuidar de nuestros amigos y seres queridos. A veces no es necesario vivirlo en carne propia para ser empáticos y tender la mano a quienes lo necesitan. #masfe #luchacontraladepresion #inspiracion
@masfe.org Hoy, 13 de enero, es el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, y queremos reconocer a todas las personas que día a día enfrentan este trastorno. Gracias por seguir luchando, incluso cuando nadie ve lo difícil que es. También queremos invitar a todos a cuidar de nuestros amigos y seres queridos. A veces no es necesario vivirlo en carne propia para ser empáticos y tender la mano a quienes lo necesitan. #masfe #luchacontraladepresion #inspiracion ♬ sonido original – Masfe.org



