En los últimos días de su visita a Hawái, el presidente Dieter F. Uchtdorf, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, dejó un mensaje directo a los estudiantes de Brigham Young University–Hawaii:
haz el bien ahora. No lo postergues.
Retomando su conocido mensaje de conferencia “Lift Where You Stand” (Levántate de donde estés), enseñó que el discipulado no es algo que se activa “cuando tenga más tiempo”, “cuando me gradúe” o “cuando mi vida esté más estable”.
“Tenemos mucho que compartir con el mundo… ¿Qué espera el Señor que hagamos con la abundancia de bendiciones espirituales que nos ha dado?”
La respuesta fue clara: seguirlo de verdad y convertirnos en Sus discípulos, hoy.
No eres solo el futuro, eres el presente

Muchas veces escuchamos que los jóvenes son “el futuro de la Iglesia”. El presidente Uchtdorf estuvo de acuerdo… pero añadió algo más fuerte:
“En algunos aspectos eso es verdad. Pero ustedes también son el presente. Este es su tiempo… Por favor, no subestimen ni posterguen el bien que pueden hacer.”
El Evangelio no se vive en borrador. Se vive en tiempo real.
Esperar el “momento perfecto” para servir o comprometerse más espiritualmente es una trampa común. Pero el tiempo nunca será más fácil que ahora. Lo que sí puede cambiar es nuestra prioridad.
Citó Mateo 6:33:
“Buscad primeramente el reino de Dios…”
Y prometió que cuando ponemos primero lo eterno, lo necesario se acomoda.
El piano de la vida

Créditos: Mengshin Lin. Imagen: Deseret News
Para explicar su punto, contó una experiencia en Alemania. En una capilla había un piano de cola enorme que necesitaban mover. Después de varios intentos fallidos, alguien dio una instrucción simple:
“Párense juntos y levanten desde donde están.”
Funcionó. No tienes que cargar todo el peso del mundo. Solo levanta la parte que tienes frente a ti.
Compararte, preocuparte por la posición de otros o esperar un escenario diferente solo distrae. Dios te colocó aquí, ahora, por una razón.
“El Señor te puso aquí, ahora. Y lo hizo por una razón… La fe requiere avanzar sin ver todo el panorama.”
Estudiar y servir no compiten

Créditos: Mengshin Lin. Imagen: Deseret News
El presidente Uchtdorf fue claro:
“Obtener una educación y servir al Señor no son intereses que compiten.”
Todo puede estar conectado si Cristo es el centro. Más aún, afirmó algo clave:
“Ser discípulo de Jesucristo no es solo una de las muchas cosas que haces. Jesucristo es el poder motivador detrás de todo lo que haces.”
Y añadió una frase fuerte:
“Si hay algo que haces que no puede ser motivado por Su plan, quizá sea momento de reconsiderarlo.”
Cuando Cristo es el centro, no divides tu vida en ‘espiritual’ y ‘normal’. Todo se vuelve discipulado.
Confianza cuando no te sientes suficiente

El presidente Uchtdorf reconoció algo muy real: habrá momentos en que dudes de ti mismo.
“Habrá momentos en que te falte confianza… En esos momentos, pon tu confianza en Jesucristo.”
Y prometió que esa confianza crecerá “como los panes y los peces”. No todos verán tus esfuerzos. No todos notarán tus sacrificios.
El presidente Uchtdorf citó también a Dallin H. Oaks, quien enseñó que todos estamos en diferentes etapas del camino del convenio y que debemos ser pacientes unos con otros e incluso con nosotros mismos.
“El Padre Celestial está tratando de moverlos a ustedes.”
Moverte hacia algo más santo. Más unido. Más puro. Y concluyó con una afirmación firme:
“Su Evangelio restaurado y Su Iglesia son nuestra mejor y única esperanza de paz y gozo en esta vida y en la venidera.”
Fuente: Church News



