Durante RootsTech 2026, uno de los eventos más grandes del mundo dedicados a la historia familiar, el astronauta mexicoamericano José Hernández compartió una historia que conecta esfuerzo, familia y raíces culturales.

Gran parte de su resiliencia nació de su familia inmigrante y de la cultura latina en la que creció.

Rechazado 11 veces antes de llegar al espacio

José Hernández habla en un viñedo sobre su crianza y su transformación como astronauta durante su discurso inaugural virtual de RootsTech, disponible en FamilySearch.org el 13 de febrero de 2026. Imagen: Captura de pantalla de FamilySearch.org

Antes de cumplir su sueño, Hernández enfrentó una larga lista de rechazos. Aplicó al programa de astronautas de la NASA once veces antes de ser aceptado en 2004.

Años después, tras completar un entrenamiento exigente y esperar casi cinco años más, finalmente viajó al espacio como parte de la misión STS-128 del transbordador Discovery.

Mirando hacia atrás, Hernández asegura que la fuerza para no rendirse no vino solo de la ambición personal.

“Todos los sacrificios que hicimos como familia, mi cultura y mi crianza me ayudaron. Creo que me dieron la tenacidad”.

Una infancia entre México y Estados Unidos

José Hernández habla sobre su crianza y su transformación como astronauta durante su discurso inaugural virtual en RootsTech, disponible en línea desde el 13 de febrero de 2026. Imagen: Captura de pantalla de FamilySearch.org

La historia de Hernández no empezó en un laboratorio ni en una universidad. Comenzó en los campos agrícolas de California.

Durante gran parte de su infancia, su familia migraba cada año entre México y Estados Unidos. Pasaban aproximadamente nueve meses trabajando en los campos para poder sostenerse.

Además, Hernández no aprendió inglés hasta los 12 años.

Sin embargo, lejos de verlo como una desventaja, él dice que esa etapa formó su carácter.

“Esto es lo que me ayudó a desarrollar mi ética de trabajo. Eran las tareas del campo que tenía que hacer cuando era niño”.

La lección que cambió su forma de ver la vida

El video de la conferencia virtual de José Hernández en RootsTech muestra un retrato de él y del resto del equipo del STS-128. La conferencia virtual estuvo disponible en FamilySearch.org el 13 de febrero de 2026. Imagen: Captura de pantalla de FamilySearch.org

En su discurso también recordó un momento de su adolescencia que le hizo comprender el verdadero valor de la familia.

Cuando estaba en la secundaria, necesitaban un camión para construir una carroza para un desfile escolar. Hernández sabía que su padre tenía el equipo necesario, pero le daba vergüenza invitar a sus compañeros a su casa, ubicada en una zona humilde de la ciudad.

Finalmente decidió hacerlo. Ese día, su madre preparó comida, su padre puso música y toda la familia ayudó a construir la carroza.

Entonces uno de sus amigos, que vivía en una zona acomodada y tenía un auto nuevo, le dijo algo que Hernández nunca olvidó.

“Estoy celoso de ti… yo quiero eso”.

Su amigo no hablaba de dinero ni de la casa, sino de la unión familiar.

“Ahí fue cuando me di cuenta de que la familia es más importante que las cosas materiales”, reflexionó Hernández. “Está bien tener comienzos humildes. Lo que realmente importa es el ambiente que hay en el hogar”.

Cuando las raíces se convierten en fortaleza

El video de la conferencia virtual de José Hernández en RootsTech lo muestra examinando uvas en un viñedo. La conferencia virtual estuvo disponible en FamilySearch.org el 13 de febrero de 2026. Imagen: Captura de pantalla de FamilySearch.org

Hoy, la historia de José Hernández se comparte con millones de personas en RootsTech como un ejemplo de perseverancia. Pero también como un recordatorio de algo que muchas familias latinas conocen bien.

Las raíces, la cultura y la familia pueden convertirse en la mayor fuente de fuerza para alcanzar sueños que parecen imposibles.

Detrás de cada meta alcanzada suele haber sacrificios silenciosos, padres que trabajaron duro, tradiciones que formaron nuestro carácter y un hogar que nos enseñó a no rendirnos

A veces esos comienzos son humildes, pero también son los que nos enseñan a trabajar, a persistir y a creer que siempre se puede intentar una vez más.

La historia de Hernández que nuestros orígenes no limitan nuestro futuro. Muchas veces son precisamente lo que nos da la fuerza para llegar más lejos de lo que imaginamos. 

Fuente: Church News 

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