¿Cuántas veces te ha pasado que te sientes de una forma peculiar que no sabes expresar? Seguro te ha pasado en varias ocasiones. Esto se debe a que hay emociones que sentimos tan profundamente que escapan de nuestro vocabulario común.
Curiosamente, otros idiomas del mundo sí tienen palabras para eso que cargamos en el corazón. Palabras que describen experiencias humanas profundas que probablemente no conocías.
Cada una de ellas te invita a mirar la vida con más compasión y a recordar que, incluso en medio del cansancio, es posible seguir adelante. A continuación, te compartimos algunas que, sin duda, serán tus favoritas.
Ganbaru: seguir, incluso cuando nadie te aplaude

Ganbaru en japonés significa seguir adelante y no rendirse, aun cuando el camino se pone difícil. No es una motivación ruidosa sino una decisión pacífica y poderosa.
Es levantarte cuando nadie ve, orar cuando estás cansado y cumplir cuando sería más fácil darse por vencido. Escoger actuar así requiere desarrollar una fortaleza que solo se encuentra al venir a Cristo tal como el apóstol Pablo enseñó:
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Por su parte, el presidente Russell M. Nelson nos recordó que:
“El Señor ama el esfuerzo, porque el esfuerzo brinda recompensas que no pueden recibirse sin él”.
Ganbaru es justamente eso: seguir confiando y esforzándote cuando todavía no ves resultados. Ese esfuerzo traerá recompensas.
Saudade: amar también es saber extrañar

En español decimos nostalgia pero en portugués se dice “Saudade”. Esa palabra es mucho más que nostalgia. Es ese vacío dulce-amargo que deja alguien o algo que fue importante y ya no está.
Aunque creas o te digan que extrañar te hace débil, bajo el Evangelio es una evidencia de amor.
El Libro de Mormón nos recuerda que incluso Cristo “tomó sobre sí los dolores y las aflicciones de su pueblo” (Alma 7:11). Él entiende esa melancolía profunda que a veces no sabemos explicar.
Sentir saudade no te quiebra, sino que te hace una persona más humana.
Apapachoa: el abrazo que no se ve, pero se siente

Apapachoa en náhuatl significa “acariciar con el alma”. Es un abrazo que no siempre es físico, pero que reconforta tu corazón profundamente. ¿Alguna vez sentiste algo así? Entonces recibiste un apapachoa.
Muchas veces podemos dar un apapachoa al escuchar sin juzgar, estar presentes para alguien que nos necesita y al amar sin condiciones. Eso fue lo que hizo el Salvador y lo que nos enseñó a hacer cuando declaró:
“En cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”.
Si somos seguidores de Cristo, no solo somos llamados a enseñar el Evangelio sino a demostrarlo con acciones como lo hizo Él y una de esas acciones es apapachar a los demás.
Kalopsia: elegir ver lo mejor en otros

Kalopsia en griego es ver lo mejor de alguien, incluso cuando atraviesa sus peores momentos. Eso no es un acto de ingenuidad o condescendencia, sino una muestra de misericordia.
Cuando hacemos eso, abrimos nuestro corazón al Señor para que Él nos ayude a mirar a los demás a través de Sus ojos. Esa es una invitación que el presidente Thomas S. Monson nos extendió:
“Escuchemos Su llamado; abramos la puerta de nuestro corazón para que Él —el ejemplo viviente de la verdadera misericordia— pueda entrar.”
Kalopsia es aceptar esa invitación cada día escogiendo amar a las personas por lo que pueden llegar a ser, no solo por lo que son hoy.
Nintai: calma cuando todo duele

Nintai en japonés es calma en la tormenta. El coraje de seguir adelante cuando todo duele. Esta palabra nos recuerda que aunque jamás habrá ausencia de dolor, sí podemos recibir paz en medio de esas tormentas.
Y esa paz viene mediante una promesa especial del Señor:
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”.
Esa promesa esperanzadora se resume en una sola palabra: Nintai. Aunque no tengas todas las respuestas, puedes seguir caminando confiando en que, con la ayuda de Dios, la calma llegará.
Aunque estas palabras sean nuevas para ti, recordarlas te ayudará a vivir mejor, amar más profundo y resistir las pruebas con esperanza. Ahora dinos, ¿cuál fue tu favorita? Guárdala para esos días en los que necesites fuerza para seguir adelante.
Fuente: Instagram



