Hay momentos en la vida en los que nos toca afrontar decepciones. Muchas de ellas tienen que ver con seres queridos, personas de confianza, compañeros de estudio o del trabajo, etc.

Sin embargo, ¿qué pasaría si sientes decepción espiritual? Bueno, puede que esa situación sea muy complicada.

Quizá tu decepción venga por una respuesta que no llegó, una experiencia dolorosa o una pérdida. Cuando esas cosas pasan, es difícil saber cómo confiar de nuevo en Dios. Si ahora mismo te sientes así, recuerda que no estás solo. Sí hay camino de regreso a la confianza en el Señor y aquí te explicamos cómo.

La fe se construye un paso a la vez

mujer orando
La fe es una acción constante que requiere seguir orando, buscando la verdad y haciendo lo correcto. Imagen: Canva

Confiar en Dios después de una “decepción” no es algo que ocurra de la noche a la mañana. Es como levantar un músculo que se ha debilitado. Requiere esfuerzo constante y sobre todo, muchas paciencia.

El élder Dieter F. Uchtdorf explicó durante un devocional desde el Centro de Capacitación Misional (CCM) de Provo, Utah:

“La fe no significa que veas claramente cómo van a salir las cosas. La fe significa seguir adelante de todos modos porque confías en Jesucristo”.

Sus palabras nos recuerdan que la fe es una acción constante que requiere seguir orando, buscando la verdad y haciendo lo correcto aunque no entendamos todo o no podamos ver resultados inmediatos.

Esto quiere decir que al afrontar una decepción espiritual debemos confiar más allá de lo que sentimos en el momento. Ese es el primer paso para superar dicha decepción.

Busca consuelo en las Escrituras

Más de 42 mil jóvenes en México han iniciado una experiencia transformadora en los programas de Seminario e Instituto.
Cuando afrontas una decepción espiritual, las escrituras pueden ayudarte a escuchar la voz de Dios. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Las Escrituras no son ciegas a la realidad de que la vida tiene pruebas y decepciones. Alma, uno de los profetas del Libro de Mormón enseñó algo esencial para superar las pruebas incluyendo la decepción:

“Quienes pongan su confianza en Dios serán sostenidos en sus tribulaciones, y sus dificultades”. (Alma 36:3)

Todo se resume a eso: «Poner la confianza en Dios» para ser sostenidos cuando todo parece derrumbarse. Pero cuando la prueba viene por el lado espiritual, el proceso de reestablecer la confianza es diferente.

Una forma sencilla en la que puedes tu parte para reestablecer esa confianza en Él, a pesar de las decepciones que puedas haber tenido, es darte un tiempo para escucharlo a través de las escrituras.

Céntrate en las impresiones que Dios te da

Las impresiones del Espíritu también pueden conectarte a Dios para superar la decepción espiritual. Imagen: Shutterstock

Algo que debemos recordar es que Dios está al tanto de nuestras decepciones y no es ajeno a nuestro dolor. 

Él no se ofende por tus preguntas ni se aparta de ti. Al contrario, muchas veces, cuando la decepción es fuerte, Él envía impresiones para sostenerte mientras atraviesas el dolor.

“Hablaré a tu mente y a tu corazón por medio del Espíritu Santo”. (Doctrina y Convenios 8:2)

El Espíritu es clave para sentir esas impresiones de consuelo del Señor. Pero aquí está el detalle: A veces no las sentimos porque estamos tan heridos o enojados con Dios que nuestro corazón se cierra. Y eso es entendible.

Si este es tu caso, haz un pequeño esfuerzo para dejar el enojo a un lado y decirle a Dios exactamente cómo te sientes. Solo háblale con honestidad. Luego guarda silencio y presta atención. En ese silencio, sentirás las impresiones de Dios y oirás Su voz diciéndote: “Sigo aquí”.

Escuchar lo que Dios tiene para decirte es otra forma de reconciliarte con Él.

Confía hoy paso a paso

Entrégale tu dolor a Dios y toma Su mano. Imagen: Canva

Como última recomendación, superar una decepción es más llevadero cuando no estás solo. Aprovecha para hablar con tus seres queridos, líderes de tu barrio o incluso amigos sinceros. Ellos también son parte de tu camino.

Volver a confiar en Dios no será fácil, pero si ahora tu confianza hacia Él está herida, la buena noticia es que la fe depende de la perseverancia.

Hoy puedes entregarle tu dolor a Dios, pedir sinceramente por fortaleza y hacer lo que puedas para confiar en que Él quiere tu bien eterno. Los pequeños pasos de fe que des hoy repararán tu corazón.

Aunque no lo veas, Dios camina contigo, y si estás listo, hoy puedes elegir confiar en Él de nuevo.

Video relacionado

También te puede interesar