Creer en un futuro con esperanza fue una de las enseñanzas constantes del fallecido presidente Jeffrey R. Holland, quien sirvió como presidente del Quórum de los Doce Apóstoles hasta su fallecimiento el 27 de diciembre de 2025. Su mensaje, centrado en la fe y el optimismo, sigue influyendo a miles de personas, especialmente a los jóvenes.
Durante el devocional de inicio del semestre de invierno en la Universidad Brigham Young, el presidente de la BYU, C. Shane Reese, recordó que el presidente Holland solía testificar que Jesucristo es el “Sumo Sacerdote de los bienes venideros”, una frase que resume su confianza profunda en el plan de Dios.
Un profeta que cree en las personas

El presidente Reese también destacó que el actual profeta de la Iglesia, el presidente Dallin H. Oaks, comparte ese mismo sentido de urgencia espiritual y esperanza en el futuro.
Según explicó, el presidente Oaks cree en esta generación, y recordó una verdad central del evangelio: Jesucristo dio Su vida porque cree en cada uno de nosotros. Por eso, el llamado fue claro y directo para los estudiantes:
Creer en uno mismo, creer en Cristo y trabajar con fe por las cosas buenas que están por venir.
Confiar en Dios en medio de decisiones reales

El devocional, realizado el 13 de enero en Provo, Utah, contó también con la participación de la hermana Wendy Reese, esposa del presidente de la universidad. En su mensaje, invitó a los estudiantes a confiar en Dios de manera práctica y constante durante el semestre.
“Confíen en Dios con todo su corazón”, expresó.
Prometió que Él puede dirigir nuestros caminos cuando avanzamos con fe y tomamos buenas decisiones. Su mensaje apuntó a una verdad sencilla pero poderosa: los planes de Dios superan cualquier expectativa personal.
Fe probada, fe que permanece

Durante su discurso, el presidente Reese compartió experiencias personales de los presidentes Oaks y Holland que reflejan una fe firme en medio de pruebas reales.
Recordó que el presidente Holland pasó semanas en coma tras el fallecimiento de su esposa, Patricia Holland, en 2023. En ese periodo vivió una experiencia sagrada que lo impulsó a servir con mayor enfoque en el Salvador, algo que hizo hasta el final de su vida.
También relató la historia del presidente Oaks, quien enfrentó la pérdida temprana de su padre, dificultades académicas y rechazo en su infancia. Aun así, con el tiempo llegó a convertirse en una de las mentes legales más respetadas del mundo, demostrando que las circunstancias iniciales no definen el destino cuando hay fe y perseverancia.
Un legado que sigue influyendo

El presidente Reese también compartió que:
Si BYU tuviera “santos patronos”, serían sin duda los presidentes Oaks y Holland.
Ambos fueron presidentes de la universidad entre 1971 y 1989 y dejaron una huella que sigue viva.
Ellos se sentaron donde hoy se sientan los estudiantes, caminaron por los mismos pasillos y enfrentaron caminos que no estaban completamente trazados. Sus familias no fueron perfectas, pero su fe en el Señor sí fue extraordinaria.
Aprendieron, sirvieron y nunca dejaron de servir.
“Conviértete en algo”

Para cerrar, el presidente Reese invitó a los estudiantes a reflexionar sobre dos preguntas clave:
¿Qué te está pidiendo Dios hoy con mayor urgencia?
¿Qué enseñanzas proféticas requieren que actúes ahora, no después?
Recordó un mensaje del presidente Oaks que enseña que el evangelio no solo nos invita a saber cosas, sino a convertirnos en algo.
Convertirse en un discípulo de Jesucristo, aprovechar el presente y vivir con intención fue el desafío final.
El mensaje concluyó con un testimonio claro: Jesucristo vive, y gracias a Su sacrificio expiatorio, todo lo injusto será corregido, tanto en la eternidad como, muchas veces, aquí y ahora.
Como alguna vez le recordó la hermana Holland a su esposo, una frase que sigue resonando hoy:
“Tu futuro lo tiene todo, gracias a Él, incluso Jesucristo.”
Fuente: Church News



