Me encanta descubrir momentos en que los caminos de las Autoridades Generales se cruzaron mucho antes de que tuvieran sus llamamientos en el Quórum.

Por ejemplo, el élder Jeffrey R. Holland y el élder Quentin L. Cook fueron compañeros de misión a principios de la década de 1960 y hace poco compartieron algunas de sus experiencias en los nuevos videos de le Iglesia.

Cuando el élder D. Todd Christofferson servía como misionero en Argentina, tuvo como presidente de misión al élder Richard G. Scott. 

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Cuando el élder Neil L. Andersen servía como presidente de misión en Burdeos, Francia, el presidente élder Dallin H. Oaks, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, visitó su misión y enseñó a los misioneros sobre lo que significaba orar con verdadera intención. 

En una nota a pie de página del discurso de la Conferencia General de abril de 2020, el élder Andersen compartió lo siguiente:

“El presidente Dallin H. Oaks visitó nuestra misión en Burdeos, Francia, en 1991. Él le explicó a nuestros misioneros que la verdadera intención significa que la persona que ora le dice al Señor algo así: “No pregunto por curiosidad, sino con toda sinceridad, para actuar conforme a la respuesta a mi oración. Si me das esta respuesta, actuaré para cambiar mi vida. Yo obraré en consecuencia’”.

Cuando encontré esta nota, dos palabras me llamaron la atención: actuar y obrar. Orar con verdadera intención significa orar con total sinceridad al actuar y obrar. También me parece increíble que el presidente Oaks haya usado la frase “en consecuencia”.

Me hizo recordar al profeta en su invitación a “escucharlo”, ¿estoy orando con verdadera intención? ¿Estoy orando con total sinceridad para actuar y obrar en consecuencia?

En su discurso más reciente de la Conferencia General, el élder Andersen dijo:

Neil l andersen

“Lo escuchamos en nuestras oraciones, en nuestro hogar, en las Escrituras, en nuestros himnos, al participar dignamente de la Santa Cena, al declarar nuestra fe, al prestar servicio a los demás, y al asistir al templo con otros creyentes. 

Los momentos espiritualmente decisivos surgen cuando escuchamos la conferencia general con espíritu de oración y cuando guardamos mejor los mandamientos…

Si bien no podemos elegir el momento en que recibiremos esas experiencias decisivas, el presidente Henry B. Eyring dio el siguiente consejo para prepararnos: “Esta noche y mañana por la noche, ruego que oren, mediten y pregunten: ‘¿Me envió Dios algún mensaje […] exclusivamente para mí?’. ¿Vi Su mano bendecir mi vida o la vida de mi[ familia]?” 

La fe, la obediencia, la humildad y la verdadera intención abren las ventanas de los cielos”.

Creo que, de la misma manera en que nos alentó el élder Andersen, cuando actuamos de acuerdo con la invitación preparatoria del presidente Eyring al orar y meditar, y cuando lo hacemos con verdadera intención, realmente podremos “abrir las ventanas de los cielos”.

Otro elemento que me llamó la atención sobre esta nota al pie no estuvo en relación a la enseñanza de la misma, sino al hecho de que el élder Andersen atesoró esta enseñanza del presidente Oaks desde 1991.

El élder Andersen compartió está enseñanza con el mundo en una Conferencia General, ¡casi 29 años después!

Presidente Oaks

El Presidente Oaks, foto de de Church News

Aunque no puedo asegurarlo, me imagino que el élder Andersen preservó esta enseñanza en Francia al escribirla. En su discurso de abril de 2020, también nos anima a recordar nuestras propias experiencias espirituales:

“Atesoren sus recuerdos sagrados. Créanlos. Escríbanlos. Compártanlos con sus familiares. Confíen en que les han sido dados por su Padre Celestial y por Su Hijo Amado. Permitan que les den paciencia en sus dudas y entendimiento en sus dificultades. 

Les prometo que, a medida que reconozcan de buena gana y atesoren cuidadosamente los acontecimientos espiritualmente decisivos de su vida, recibirán más y más. ¡El Padre Celestial los conoce y los ama!”.

Este artículo fue escrito originalmente por Lindsay Williams y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “The lesson about praying with real intent President Oaks taught nearly 30 years ago