Hace algunos meses, mientras servía como misionero en Columbus, Ohio, el élder Averett recibió un diagnóstico que nadie esperaba: leucemia.
Hasta ese momento, parecía estar bien. No había señales que hicieran pensar en algo grave. Sin embargo, su estado empeoró con rapidez y los médicos lo trasladaron de urgencia a un centro oncológico, donde iniciaron quimioterapia casi de inmediato.
Desde entonces, su vida cambió por completo.
Lo que comenzó como una emergencia médica se transformó en una nueva etapa marcada por tratamientos, hospitalizaciones y decisiones difíciles. De un día a otro, su misión tomó una forma distinta. Pasó de enseñar y servir en las calles a enfrentar uno de los desafíos más grandes de su vida.
Su familia ha acompañado cada paso del proceso y ha compartido cómo estos meses han estado llenos de momentos complejos. Han enfrentado semanas en las que los resultados parecían alentadores y otras en las que la incertidumbre volvió a instalarse.

Durante este tiempo, el élder Averett ha atravesado varios ciclos de quimioterapia que han exigido mucho de él, tanto física como emocionalmente.
Su madre, Tynna, ha comentado que, incluso en medio del tratamiento, él ha sentido paz y gozo. No porque la situación sea sencilla, sino porque ha encontrado consuelo en su fe.
Quienes lo acompañan de cerca han notado que su ánimo no depende únicamente de los reportes médicos. En medio del cansancio y las dificultades, él ha decidido mantenerse firme.
Recientemente, su familia compartió una actualización que marcó un nuevo momento en el proceso.
Tras tres ciclos de quimioterapia, el cáncer continuó avanzando.

Ahora se prepara para un trasplante de médula ósea.
Este viernes ingresará al hospital para comenzar la quimioterapia más fuerte hasta ahora, como preparación para el trasplante previsto para el 25 de febrero.
Recibir esta noticia no ha sido fácil, aun así, su familia continúa orando por un milagro.
También han compartido que, a pesar del cansancio acumulado y la dureza del tratamiento, él mantiene el ánimo. Cada día decide levantarse y seguir adelante.
No ignora la realidad que enfrenta. Ha decidido vivirla con esperanza.
Personas cercanas a la familia han expresado que su actitud ha sido una fuente de fortaleza para quienes lo rodean. Su manera de afrontar la enfermedad ha impactado no solo a sus seres queridos, sino también a quienes han conocido su historia desde la distancia.

Amigos, miembros de su comunidad e incluso personas que no lo conocen personalmente se han unido en apoyo. Muchos han enviado mensajes, palabras de ánimo y, sobre todo, han ofrecido oraciones.
Ese acompañamiento ha sido significativo para la familia.
Saber que no atraviesan este momento solos les ha dado fuerzas para seguir avanzando.
A medida que se acerca el trasplante del 25 de febrero, el panorama continúa siendo incierto.
Existen preocupaciones, preguntas y momentos de temor, pero también existe confianza.
Confianza en que Dios sigue presente incluso cuando el camino no resulta claro.
Mientras atraviesan esta etapa, su familia agradece el amor que han recibido y pide que quienes lo deseen continúen acompañándolos con sus oraciones.
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@masfe.org Y nada que se voltea 😢 #masfe #iglesia #sud #matildetrend ♬ sonido original – Mayrú Fega



