En un mundo lleno de ruido, opciones infinitas y decisiones que pesan más de lo que parecen, muchos jóvenes adultos están buscando algo claro. No necesariamente respuestas rápidas, sino un lugar donde aprender, sentir paz y volver a enfocarse en Cristo.

Ese fue el centro del mensaje que el presidente Dallin H. Oaks compartió durante el Devocional Mundial para Jóvenes Adultos, el domingo 1 de febrero de 2026. En el contexto del centenario del programa de Instituto, el profeta extendió una invitación directa: asistir a instituto de manera constante.

Cuando una invitación cambia el rumbo

Miembro del Consejo del Instituto, escuchen mientras el élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Harriet Uchtdorf, se toman unos minutos para conversar con ellos antes de su discurso en el Instituto Estatal de Religión Weber en Ogden el domingo 29 de enero de 2023. Créditos: Scott G. Winterton. Imagen: Deseret News

Años atrás, Brookelyn Harvey no estaba buscando instituto. Estudiaba en una universidad de la Iglesia y ya llevaba cursos de religión, así que no sentía la necesidad de involucrarse más. Todo cambió cuando una amiga la invitó a asistir y le mostró un video del entonces presidente Russell M. Nelson.

En ese mensaje, el profeta prometía bendiciones específicas a los jóvenes adultos que participaran activamente en instituto. No hablaba de obligación, sino de pertenencia, fe y guía espiritual.

Brookelyn decidió aceptar la invitación. Con el tiempo, notó que algo se estaba acomodando en su vida. Su relación con Jesucristo se volvió más profunda, empezó a sentirse acompañada y encontró una comunidad que la impulsaba a crecer espiritualmente.

Hoy, mientras cursa estudios de posgrado, ella misma ayuda a otros jóvenes a acercarse a instituto. 

Instituto como refugio espiritual en tiempos confusos

Estudiantes hacen fila para asistir a la dedicación del Instituto de Religión de Logan el domingo 23 de noviembre de 2025. Créditos: Eli Lucero. Imagen: Church News

En su mensaje, el presidente Oaks reconoció una realidad que muchos jóvenes sienten. Vivimos en días donde la confusión es constante y las voces compiten por nuestra atención. Frente a ese escenario, describió instituto como una de las mejores oportunidades para aprender, reunirse y elevar a otros.

El profeta explicó que quienes asisten con constancia pueden experimentar bendiciones claras:

  • Aprender a distinguir la verdad del error
  • Fortalecer su relación con el Padre Celestial y Jesucristo
  • Encontrar dirección para las decisiones importantes de la vida
  • Conocer personas que los acompañen en el camino de convenios
  • Prepararse para amar y liderar como lo haría el Salvador

Se trató de formar discípulos con raíces profundas, no solo fue aprender doctrina. El presidente Oaks aseguró que el tiempo invertido en instituto traerá la paz, el gozo y el amor divino del Salvador.

Cien años formando fe alrededor del mundo

Jóvenes adultos de visita tras asistir a una clase de Institutos de Religión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Nairobi, Kenia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Este llamado llega en un momento histórico. Lo que comenzó en 1926 con una pequeña clase de 25 estudiantes, hoy se ha convertido en un programa presente en más de 170 países, con miles de sedes y un crecimiento sostenido.

En los últimos dos años, más de 100 mil jóvenes se han sumado a instituto. El Sistema Educativo de la Iglesia está cerca de alcanzar un millón de estudiantes inscritos, algo sin precedentes.

Ese crecimiento no es casual. Como señalaron los líderes de la Iglesia, cuando los profetas invitan, los jóvenes responden. No por presión, sino porque reconocen la voz del Señor en medio del ruido.

Más que clases, una experiencia de discipulado

Los asistentes escuchan durante un devocional para jóvenes adultos con el élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Jennifer Kearon, en el Centro de Conferencias de Salt Lake City el domingo 1 de febrero de 2026. Créditos: Rio Giancarlo. Imagen: Deseret News

Instituto no es solo un programa académico. Es un espacio donde la fe se conversa, se cuestiona, se afirma y se vive. Donde las Escrituras dejan de ser teoría y se vuelven guía real para decisiones concretas.

Para muchos jóvenes adultos, asistir a instituto ha significado sentirse vistos, acompañados y espiritualmente nutridos. En un mundo que empuja a la prisa y la superficialidad, instituto ofrece pausa, propósito y perspectiva eterna.

Y en este centenario, la invitación sigue siendo la misma. Volver a Cristo. Aprender de Él. Caminar con otros. Y descubrir que la fe, cuando se vive en comunidad, se fortalece.

Fuente: Church News 

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