3 apariciones de Jesús resucitado + 2 relatos poderosos sobre el velo

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La doctrina de la vida después de la muerte es fundamental para las enseñanzas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Los Santos de los Últimos Días creen que al morir, el espíritu de una persona aún sigue con vida, a pesar de que el cuerpo físico este enterrado en una tumba. Jesucristo venció el pecado y la muerte a través de Su sacrificio expiatorio.

“Y sufre esto a fin de que la resurrección llegue a todos los hombres…” -2 Nefi 9:22

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Jesús se convirtió en la primera persona en resucitar, lo que significa que obtuvo nuevamente Su espíritu y Su cuerpo de carne y huesos y que una vez más Él vive físicamente.

El primer presidente y profeta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, José Smith, declaró que los espíritus de las personas justas que han muerto “no se hallan lejos de nosotros, y conocen y entienden nuestros pensamientos, sentimientos y movimientos, y a menudo se afligen por ellos” (Enseñanzas del profeta José Smith, pág. 326).

El presidente Ezra Taft Benson dijo:

“A veces, el velo entre esta vida y la vida en el más allá se vuelve muy delgado. Nuestros seres queridos que han fallecido no están lejos de nosotros”.

En su artículo, “El poder habilitador y los ángeles ministrantes”, el Dr. Craig R. Frogley compartió cómo la interacción con los muertos está bajo el diseño divino a través del Espíritu Santo.

Madre celestial

“Heavenly Hands” de Greg Olsen

“El Salvador nos ha dicho que oremos al Padre en el nombre de Cristo. Cuando recibimos inspiración o revelación de los cielos, viene a través del Espíritu Santo. Pero el presidente Kimball enseñó:

“Dios está al tanto de nosotros y vela por nosotros. Pero normalmente es a través de otra persona que satisface nuestras necesidades”.

¿Podría esa otra persona incluir a un antepasado del otro lado [del velo]? Si es así, cuando se comunican [con nosotros], es bajo la dirección divina y a través del Espíritu Santo”.

Los relatos de visitas de personas fallecidas a los vivos demuestran la realidad de Dios, el cumplimiento de la profecía, el consuelo y la protección del hombre mortal.

1. Jesús caminó con Sus discípulos a Emaús

Por Greg Olsen

Hay muchas historias sobre las apariciones del Salvador después de Su resurrección. En el camino a Emaús, Jesús habló con dos amigos y luego partió y bendijo el pan con ellos.

“Y aconteció que, estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, y lo partió y les dio. Entonces fueron abiertos los ojos de ellos y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras?” -Lucas 24: 30-32

¿Puedes imaginar cómo deben de haberse sentido? ¿Haber estado en la presencia del Salvador sin darse cuenta?

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por esta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”. -Hebreos 13: 2

2. Jesús cumple la profecía de visitar a Sus otras ovejas

En un pasaje conmovedor del Libro de Mormón, el Salvador se apareció a las personas del continente americano:

“He aquí a mi Hijo Amado, en quien me complazco, en quien he glorificado mi nombre: a él oíd.

Y aconteció que al entender, dirigieron la vista hacia el cielo otra vez; y he aquí, vieron a un Hombre que descendía del cielo; y estaba vestido con una túnica blanca; y descendió y se puso en medio de ellos. Y los ojos de toda la multitud se fijaron en él, y no se atrevieron a abrir la boca, ni siquiera el uno al otro, y no sabían lo que significaba, porque suponían que era un ángel que se les había aparecido.

Y aconteció que extendió la mano, y habló al pueblo, diciendo: He aquí, yo soy Jesucristo, de quien los profetas testificaron que vendría al mundo”. – 3 Nefi 11: 7-10

Imagina poder ver a un Ser celestial descender del cielo, que te hable y declare que es el Cristo. Ese día Jesús pasó tiempo con todas las personas, sanándolas, instruyéndolas, amándolas. Aunque eran una gran multitud, Él bendijo a todos individualmente.

3. La “Primera Visión” que empezó la Restauración de la Iglesia de Cristo

primera visión

En los tiempos modernos, José Smith, de 14 años, quería saber a qué iglesia unirse. Mientras leía el Nuevo Testamento, Santiago 1: 5 impactó su joven corazón:

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche; y le será dada”.

José fue a una arboleda cercana y oró a Dios. ¡Vio a Dios el Padre y a Jesucristo!

“Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí… Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!”.  -José Smith-Historia 1: 16-17

¿Has orado para saber que Dios existe? Yo lo hice y he recibido la apacible seguridad del Espíritu Santo en mi mente y en mi corazón, el hacerlo elimina nuestras dudas y el miedo, y aumenta nuestra fe. Sé que Dios el Padre vive y que Él y Jesucristo se aparecieron a José Smith en respuesta a su oración.

4. Wilford Woodruff y la petición en el Templo de Saint George

Primera presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1893. De izquierda a derecha: Lorenzo Snow, Wilford Woodruff y George Q. Cannon

Wilford Woodruff, presidente de La Iglesia de Jesucristo, relató que muchos hombres y mujeres ilustres y los Fundadores de los Estados Unidos se le aparecieron para pedirle que se realizaran por ellos ordenanzas sagradas en el templo.

“Cada uno de esos hombres que firmaron la Declaración de Independencia junto con George Washington, clamaron mi nombre, como Apóstol del Señor Jesucristo, en el Templo de Saint George, por dos noches consecutivas, y suplicaron que yo procediera a hacer las ordenanzas de la Casa de Dios por ellos. Lo hice de inmediato”. – “La fe precede al milagro”

James G. Bleak también fue testigo de este evento:

“También estuve presente en el Templo de St. George y presencié la aparición de los espíritus de los que firmaron la Declaración de Independencia. Y también los espíritus de los presidentes de los Estados Unidos hasta ese momento. Y también otros, como Martín Lutero y John Wesley, que vinieron a Wilford Woodruff”. – “Personal journal of James Godson Bleak, Chief Recorder in the St. George Temple”

5. Cuando la vida de Heber J. Grant fue preservada

La Primera Presidencia en 1936. De izquierda a derecha, el presidente J. Reuben Clark Jr., Primer Consejero; el presidente Heber J. Granty el presidente David O. McKay, Segundo Consejero.

Eugene Cannon registró lo siguiente en su diario con la fecha del 1º de junio de 1898:

“El hermano Heber J. Grant se levantó y dio su testimonio de que cuando estuvo enfermo hace un año y fue operado, que antes de ser llevado al hospital, sus dos esposas fueron y consultaron al Dr. Richards sobre su condición y el doctor les dijo que si encontraban cierto tipo de pus en [su cuerpo], él no tendría ninguna esperanza de recuperación.

Más tarde, su esposa, que había fallecido, se le apareció a una de las esposas de [Grant] y le dijo que si lo llevaban al hospital él se recuperaría. [Grant] fue al hospital y la pus de la que había hablado el Dr. Richards fue encontrada. Él se recuperó y es un testimonio viviente para las personas del poder de Dios”. – “Cannon, Eugene M.” vol. 6, 1896

Bonus: El ángel Gabriel visita a la Virgen María

María

Uno de mis ejemplos bíblicos favoritos de una persona fallecida que ministra a una persona mortal es la interacción del ángel Gabriel, conocido durante su vida mortal como el profeta Noé, con la virgen María.

“¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres…no temas, porque has hallado gracia delante de Dios… porque ninguna cosa es imposible para Dios.”– Lucas 1:28, 30, 37

¡La Anunciación del nacimiento de Cristo había sido profetizada durante siglos! ¡Qué noticia celestial!

Recibimos ayuda de los cielos

Dios está al tanto de las necesidades de cada uno de Sus hijos y puede bendecirnos con la inspiración para saber qué hacer por nosotros y nuestras familias.

El glorioso Plan de Salvación de Dios afirma que si bien la muerte separa al espíritu de su cuerpo hasta la resurrección, esa persona todavía vive en Cristo. Las interacciones con las almas justas de personas que han fallecido generalmente ocurren bajo la dirección de los cielos para comunicar algo u ofrecer protección.

Muchos Santos de los Últimos Días han tenido la oportunidad de interactuar personalmente con sus seres queridos fallecidos para recibir sanidad, consuelo y el avance de la obra de Dios en la tierra.

Te invito a que aprendas por ti mismo que Dios vive y te conoce.

Fuente: thirdhour.org

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