Esta época navideña es una temporada marcada por una serie de acciones de servicio y amor. A este hecho hay que hacer referencia sobre la acción de compartir, pues como bien dicen: para recibir primero hay que dar, y es que en cierto sentido, no se trata de esperar algo a cambio pero si de entregarse completamente a los demás de forma desinteresada, esto siguiendo el refrán mexicano “haz el bien sin mirar a quien”.

 

Sin duda, Jesucristo es un ejemplo icónico y representativo sobre lo que significa el servicio, y esto se ha transmitido a los miembros fieles de su Iglesia para poder establecer una conexión con la comunidad; sin embargo, está más que claro que debe ser cumplido para dar socorro a los demás, tal como el Padre Celestial desea que suceda y que ha sido expresado por el apóstol Pablo: “…servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13).

 

Servir, dar y compartir son los ingredientes ideales que alimentan la capacidad humana para reconocer las necesidades de otros, aprender a amar y ayudar de la mejor manera. Una vez que se ha nutrido al alma y al cuerpo con ello, el Espíritu del Padre Celestial brindará grandes bendiciones.

 

En mormonsud.org te compartimos algunas de las actividades que podrían ser la mejor forma de prestar servicio a los demás. Te recomendamos tomar nota de aquellas en las que pudieras participar, pues sin duda alguna recibirás satisfacciones y bendiciones, pero sobre todo harás feliz a alguien.

 

  1. Donar a la caridad. Es una de las mejores formas de prestar servicio, pues nos permite dar aquellas personas que lo necesitan tanto en la calle como en algún centro de apoyo a personas de escasos recursos.
  2. Donar juguetes. Tal vez no haya mayor satisfacción y bendición que ver a un niño feliz, es por ello que está es una de las actividades de ayuda más hermosas que se pueden realizar. No importa si entregamos un juguetes de nuestra niñez o nuevos, realmente lo que importa es ser parte de ese momento especial, pues nos ayuda incluso a mostrar a nuestro niño interior.
  3. Enseñar, educar e instruir. La enseñanza es una actividad de servicio que permite no sólo compartir con otros los conocimientos, habilidades y talentos con otros, sino también obtener feedback para mejorar día a día. Participar en comunidades o en espacios que no tienen acceso a la educación regular permite ser de gran apoyo. En este punto también lo importante es comprender es que todos los días podemos enseñar y aprender nuevo. Los valores se verán también reforzados por el trabajo que podamos realizar con quienes estamos sirviendo.
  4. Visitar a personas de la tercera edad. Todos llegaremos a una edad adulta avanzada en algún momento de nuestras vidas y seguro más de uno quisiera ser visitado por la familia y amigos, aunque no se tenga relación directa alguna, se pueden crear lazos únicos entre quienes visitan y los ancianos, estos seres llenos de sabiduría y grandes experiencias.
  5. Visitar y cuidar a personas enfermas. Esto ayudará a levantar el ánimo de las personas que se encuentran en casa o en un centro médico. Llevar flores y/o algún presente (por pequeño que sea) puede ser útil para estas situaciones, además de permanecer a su lado para brindarles lo necesario.
  6. Servir en una misión de tiempo completo. Para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días este es uno de los pilares fundamentales que ayudan a compartir el Evangelio con todas las personas del mundo. Durante año y medio para las mujeres o dos años en el caso de los hombres, estos se apartan a diversos lugares en los que son llamados a prestar su voz para adoctrinar a los habitantes de la zona a la que son asignados. Como misioneros su tarea es no sólo testificar sobre Jesucristo y sus enseñanzas, sino también son responsables de dar apoyo en tareas que tanto miembros como investigadores requieran para su progreso temporal y espiritual. Realmente es una actividad y un llamamiento importante de servicio, pues por todo el tiempo que están lejos de casa deben valerse por sí mismos y ser ejemplo de rectitud, amor y entrega.
  7. Voluntariado en alguna institución o acción social. Todos podemos formar parte de algo que permita ayudar a nuestra comunidad o al medio ambiente. Las actividades altruistas forman parte de un principio humano que involucran actividades que no sólo permiten mejorar la calidad de vida de la población sino también obtener sensibilidad de lo que ocurre a nuestro alrededor, logrando con ello un crecimiento espiritual y la satisfacción del trabajo prestado.
  8. Compartir el Evangelio. Esta es una labor loable, pues nos permite dar a conocer las enseñanzas de Jesucristo a todo el mundo. Como miembros de su Iglesia, es importante ser fuente de inspiración pero también ejemplo de las doctrinas del Salvador, y que mejor que mostrar estos principios a familiares, amigos, vecinos y a quienes nos rodean.
  9. Servicio médico. Aunque parezca paradójico que una actividad que es remunerada, el ser médico es una labor que muchos realizan con amor y demuestran su pasión al entregarse a tan noble tarea (incluso algunos profesionales lo hacen sin costo alguno en zonas marginadas). De acuerdo al Juramento Hipocrático, como prestadores de servicios médicos tienen la responsabilidad de llevar el bien a los enfermos.
  10. Participar durante desastres naturales. Todos hemos visto lo que la naturaleza puede hacer, y ayudar a personas damnificadas con víveres, búsqueda o rescate de personas y/o restauración de espacios dañados se convierten en acciones.
  11. Sembrar árboles. Quienes hemos sembrado al menos un árbol sabemos lo maravilloso que es poner un grano de arena para beneficio de nuestro planeta. Ponerse al servicio del hogar que habitamos vale la pena pues podemos ayudar a preservarlo para futuras generaciones.
  12. Construir casas. En zonas marginadas o en poblaciones lejanas se requiere el apoyo para la edificación de viviendas. En varias partes del mundo se suman personas, fundaciones y empresas que se unen en pro de esta labor, además se promueve el uso de materiales reciclados que no represente una amenaza para el ambiente.
  13. Recaudar fondos económicos o víveres. Cuando de ayudar a nuestros hermanos en situaciones difíciles se trata (terremotos, inundaciones, conflictos bélicos, etc.), recolectar dinero o en especie es útil para poder entregarlos en centros de acopio e instituciones que se encarguen de hacer llegar lo recaudado a quienes lo necesitan.
  14. Donar sangre. Esta acción permite ayudar a personas que por alguna situación de salud requieren este líquido vital y puedan tener acceso a él. En bancos de sangre o en hospitales se puede realizar el donativo sin mayores complicaciones, sólo cumpliendo con una buena condición de salud la cual será validada por el personal a cargo.
  15. Recuperar y proteger áreas verdes. Como habitantes de este maravilloso planeta podemos ayudar a proteger los bosques, selvas, parques o cualquier reserva ecológica. Participar en programas de recuperación de estas zonas es sin duda un gran servicio que ayudará a preservar a la madre naturaleza y el hogar de gran cantidad de especies y humanos; limpiar y reciclar tareas que ayudarán con esta labor.
  16. Recuperar espacios públicos. El deterioro de zonas urbanas puede verse amortizado al formar parte en acciones de preservación con el fin de mantener en buenas condiciones la comunidad en la que vivimos. Cuidar de estos espacios (plazas, calles, monumentos, etc.) crea el ambiente ideal para convivir y dar seguridad a niños y jóvenes.
  17. Apoyo a madres solteras. Ver por el bienestar de mujeres que crían solas a sus hijos ayudará a que ellas se sientan seguras y mantengan la confianza en las demás personas. Realizar visitas ocasionales en grupos permite que ellas puedan integrarse, además de ayudar a los niños a socializar.
  18. Regalar abrazos. Puede sonar extraño, pero aunque no lo creas mucha gente agradece recibir una muestra de cariño. Si alguna vez has dado uno o varios abrazos seguramente sabrás cómo las personas reaccionan al sentirse protegidas y amadas, siendo esto una forma de elevar la autoestima así como promover un estado de felicidad.
  19. Invitar algo a alguien. Pagar el platillo de alguien más, su entrada al cine o el transporte pueden ser actos de generosidad y formas de compartir con otros; cuando haces esto muchas personas se sorprenden, sin embargo, resulta satisfactorio el poder dar a los demás un poco de las bendiciones recibidas. En algunos lugares del mundo se promueve la práctica filantrópica para el pago acumulado de alimentos o bebidas que puedan ser consumidos posteriormente por alguna persona de escasos recursos y sin costo alguno. También permitir a los misioneros visitar el hogar y brindarles alimentos, les ayudará a mejorar su desempeño en el campo, además ellos estarán muy agradecidos por el servicio prestado.
  20. Recuperar animales. En muchos países existen animales callejeros que han sido maltratados, abandonados o simplemente se han perdido de su hogar, por lo cual ayudarlos a que puedan tener una mejor calidad de vida en espacios seguros les permitirá crecer felices y sanos, además de tener la oportunidad de regresar a su hogar o ser adoptados. También aquellos que son rescatados de circos en malas condiciones tienen la oportunidad de vivir dignamente en zoológicos o en su hábitat natural.
  21. Compartir el automóvil. Si tienes algún familiar, amigo o vecino que vaya por tu rumbo puedes ofrecerle acompañarte para que llegue a su destino. Con esto no sólo se genera mayor convivencia sino también es posible cuidar el ambiente.
  22. Apoyar a vecinos. Como parte de una comunidad, también debemos ver por las personas que la conforman y con las que convivimos frecuentemente, pues así como nosotros tenemos necesidades ellos también las poseen. Ponerse al servicio de ellos, ya sea cuidando de su hogar cuando ellos no se encuentren, responder a emergencias, ver por la seguridad de los niños o unirse en la limpieza de su jardín, puede no sólo generar mayor empatía sino también reciprocidad.
  23. Ayudar a cruzar calles. Te paras en junto a un semáforo y en más de una ocasión logras ver a un anciano o una persona con discapacidad visual que tiene dificultad para pasar ¿Qué puedes hacer por ella? Si la ayudas a atravesar al sostenerla de la mano te habrás puesto a su servicio, además permitirás que tenga confianza y que aprecie tu acto de bondad.
  24. Apoyar a personas discapacitadas. Una persona con discapacidad es alguien que tiene algún impedimento físico o mental, por lo que requerimos saber cuáles son sus necesidades. Podemos ayudarla a cruzar la calle, sortear algunos obstáculos o realizar algunas actividades cotidianas.
  25. Donar libros. Fomentar la lectura ayuda a que tanto niños como adultos puedan desarrollarse de mejor manera en la sociedad y aumenten sus conocimientos. En casa podemos tener libros que regalar en comunidades marginadas, escuelas, bibliotecas, a niños de bajos recursos u otros lugares, como centros de recolección, esto con el fin de permitir que más personas tengan acceso a la educación.
  26. Promover actividades culturales. Es posible lograr que las personas aumenten su creatividad y conocimientos a través de talleres y cursos gratuitos en los que tengan una participación activa, promoviendo un desarrollo integral.
  27. Promover actividades deportivas. Ayudar a que otras personas tengan una mejor calidad de vida a través del ejercicio puede prevenir enfermedades, tomando en cuenta que actualmente hay varios países con problemas serios de salud. Enseñar a niños y jóvenes las bondades de la actividad física es, sin lugar a dudas, una labor que favorece la creación de nuevos hábitos.
  28. Recoger la basura. Esta práctica puede ser realizada en casa, en el área de trabajo, en la calle o en la capilla misma (incluso si nosotros no la hemos tirado); mantener limpio un lugar no sólo permite que otros lo disfruten sino también habla bien de nuestros valores.
  29. Realizar un bazar de beneficencia. Colaborar en la venta de objetos y ropa que ya no usemos pero que estén en buenas condiciones en pro de ayudar a alguien o de promover un movimiento social, puede ser muy útil a la hora de recaudar fondos.
  30. Instruir un oficio. La autosuficiencia es un principio que todo hombre debe cumplir, por lo que compartir conocimientos, talentos y habilidades con otras personas que les permita obtener remuneración por su trabajo, ayudará a que puedan valerse por sí mismas.

 

¿Conoces otras actividades que sean ejemplo de servicio? Te invitamos a compartirlas en los comentarios y a poner en práctica algunas de ellas, recuerda que esto te permitirá fortalecer tu espíritu.