¿Cuáles son tus deseos justos?

¿Qué tanto esfuerzo estás dispuesto a hacer para que se cumplan esos deseos justos?

¿Cuánto estás dispuesto a soportar para que tus deseos justos se hagan realidad?

Alma dejó todo para acercar a las personas a Jesús

nombres del libro de mormón

También te puede interesarCómo el Libro de Mormón nos enseña a vencer los desafíos

¡Cuánto admiro a Alma! Él dejó todo para acercar a las personas a Jesús. Alma había logrado todo el éxito del mundo.

Se había convertido en el líder de la Iglesia y en el juez superior entre los nefitas, el cargo político más alto de la tierra. Marchó a la cabeza del ejército victorioso en la guerra civil nefita con los amlicitas.  En una confrontación cara a cara en el ardor de la batalla, él personalmente luchó y asesinó al líder rebelde de los amlicitas.

¿Cómo llamaríamos a esa persona hoy?

Un héroe
Un gurú
Quizás, incluso un dios

¿Y qué recibiría esa persona hoy?

Honor
Gloria
Dinero
Poder
Prestigio
Respeto

El mundo a sus pies

Alma podría haberse preparado para la vida

Alma podría haberse quedado con todo el poder para sí mismo. Podría haber adquirido más tierras, riqueza, poder y control. Podría haber alardeado por su poder frente a los demás. Podría haber adquirido nuevos títulos y elogios. Podría haberse vanagloriado por sus logros. Podría haber tenido una vida en la que otros lo adularan y buscaran satisfacer todas sus necesidades y caprichos.

Pudo haber vivido como un rey. Podría haber vivido como un dios en la tierra, ser adorado por sus seguidores agradecidos, dar órdenes y ser obedecido en todas las cosas, sin importar cuán locas o atroces fueran sus ideas.

En cambio, Alma trajo a Dios a la tierra para el pueblo. Es decir, Alma dejó todo lo que tenía para enseñar al pueblo sobre la realidad y la verdad de Jesús.

Alma sufrió en lugar de vivir una vida fácil

vídeos del Libro de Mormón - Alma hijo

En lugar de disfrutar de la gloria y la comodidad de sus éxitos:

“Alma se esforzó mucho en el espíritu, bregando con Dios en ferviente oración para que derramara su Espíritu sobre el pueblo que se hallaba en la ciudad; y que también le concediera bautizarlos para arrepentimiento”. (Alma 8:10)

En lugar de que la gente lo honrara, sufrió abuso verbal:

“He aquí, sabemos que eres Alma; y sabemos que eres sumo sacerdote de la iglesia que has establecido en muchas partes de la tierra, según vuestra tradición; pero nosotros no somos de tu iglesia, y no creemos en tan insensatas tradiciones”. (Alma 8:11)

En lugar de vivir una vida de comodidad física, se le privó de la misma. Él sufrió. Su cuerpo fue maltratado y magullado.

“Ahora bien, cuando el pueblo hubo dicho esto y resistido todas sus palabras, y lo hubo ultrajado, y escupido sobre él, y hecho que fuese echado de su ciudad, él partió de allí y se dirigió hacia la ciudad llamada Aarón”. (Alma 8:13)

Más tarde, tuvo que ver la destrucción atroz de sus seres queridos (Alma 14: 8). Incluso sufrió un trato terrible mientras estuvo en prisión (Alma 14).

A pesar de todo esto, Alma estaba muy atento a la gloria de Dios y cuando llegó el llamado a regresar a la fuente de sus problemas, “regresó rápidamente  a la tierra de Ammoníah [para declarar las buenas nuevas de Jesucristo]”. (Alma 8:18, énfasis agregado)

Alma era como Jesús

padre celestial cristo

“Complete peace” por Yongsung Kim

En todas estas cosas, Alma era como Jesús.

Al igual que Jesús, Alma dejó su trono para servir a los demás.

Al igual que Jesús, Alma fue abusado verbalmente.

Al igual que Jesús, Alma fue abusado físicamente.

Al igual que Jesús, Alma pasó los mejores años de su vida buscando bendecir la vida de los demás.

Al igual que Jesús, Alma oró y ayunó, y gastó sus energías espirituales al servicio de los demás.

Al igual que Jesús, Alma era poco considerado por los demás.

Al igual que Jesús, Alma estaba dispuesto a dar su vida para que otros pudieran vivir.

Admiro a Alma y su ejemplo

hinduismo

Alma nos mostró que incluso siendo simples mortales podemos lograr cosas increíbles cuando estamos enfocados en emular a Jesús. Alma demostró que enfocarse en un deseo justo devuelve la cosecha mil veces.

Entonces, ¿qué deseos justos tienes?

¿Qué estás dispuesto a dejar para lograr tus deseos justos?

¿Qué estás dispuesto a soportar?

¿Qué sacrificarás?

¿Qué consagrarás en el altar de Dios para lograr tus deseos justos?

Dios no nos pide que hagamos grandes sacrificios hoy para poder seguirlo, solo nos pide vivir el Evangelio y ser obedientes. Entonces, ¿qué estás dispuesto a hacer hoy para que tus deseos justos se hagan realidad? ¡Escribe tus impresiones y respuestas en la sección de comentarios!

Este es un artículo que fue escrito originalmente por Tayor Halverson y fue publicado en latterdaysaintmag.com con el título “How Much Will You Give Away to Gain Your Righteous Desires?