Mi padre tiene una relación bastante única con la iglesia mormona y el evangelio restaurado. Pasó de tener solo un contacto mormón a tener literalmente miles. Todo lo que necesitó para casarse con una joven que en ese entonces era inactiva.

Mis padres se conocieron después de haber dejado sus creencias religiosas con las que fueron criados. Frank, mi padre, creció como católico. Fue a un colegio católico siempre. Mi madre, Jen, creció siendo mormona. Fue a BYU. En el momento que se conocieron, ambos eran actores profesionales.

Unos años más tarde, se casaron y tuvieron un bebé (¡YO!) Traerme al mundo hizo que la fe de mi madre resurgiera. Me llevó a la iglesia, después de muchos años de estar inactiva. Mis hermanos y yo crecimos con el evangelio restaurado debido a su decisión de llevarnos a la iglesia. Estoy muy agradecida por la fe que su decisión me inculcó.

Un solo católico en un mar de mormonesevangelio restaurado

Mi padre, Frank, y yo en una hamaca en 1996.

Me mudé de la diversa Nueva Jersey a la menos diversa Arizona cuando tenía nueve años. Mi madre deseaba acercarse a su familia. Así que volvimos a sus raíces. Mesa, Arizona, la ciudad natal de mi madre, es un lugar donde hay muchos mormones. 483,056 mormones viven en Arizona. Además, Arizona alberga seis templos, seis misiones y 890 congregaciones.

Mi padre lo ha observado y hasta cierto punto participado en la predominante cultura mormona que lo ha rodeado durante los últimos 14 años como residente de Arizona. Más adelante, mis padres se divorciaron, pero los lazos de mi padre con el mormonismo se mantuvieron. Su ex esposa e hijos son mormones. Sus vecinos son mormones. Muchos de sus compañeros de trabajo son mormones. Las fiestas a las que asiste usualmente se realizan en centros de reuniones mormones. Las recepciones de boda a las que va, generalmente se celebran en los patios de sus vecinos mormones.

Su mundo, esencialmente, gira en torno a los límites del barrio y las mutuales, al igual que el resto de toda nuestra familia mormona.

El mejor padre: Testimonio de una hija

evangelio restaurado

Mi padre no solo toleró que una gran parte de mí sea mi fe religiosa. También, va más allá que eso. Me acepta con todo su corazón a pesar de no estar de acuerdo con todo lo que creo.

Él fue quien me llevó a BYU (Idaho) en mi primer año. Parábamos en todos los parques nacionales del camino. Un viaje de 16 horas se convirtió en un viaje importante de tres días. Me llevó por el camino correcto.

Mientras estaba en la misión, siempre supe que recibiría un correo de mi padre al inicio de mi bandeja de entrada durante mi P-day. Sabía que era su prioridad. Durante esas dos horas semanales de correos, deseaba que supiera que también era mi prioridad. Siempre era el primero a quien enviaba correos y a quien hablaba con más sinceridad.

Recientemente, ayudó a su familia a comprender sus sentimientos de tensión de que me casara en un lugar donde no podrían estar: el templo.

No solo me permitió crecer como mormona sino que también me inculcó a aumentar mi fe en el evangelio restaurado.

La gratitud que tengo por mi padre es interminable.

Durante muchos años, mi padre ha conocido a muchos misioneros, maestros orientadores y amigos ansiosos de compartirle el evangelio restaurado. Dijo sobre estas diversas experiencias, “Intento mantener una mente abierta. Existen partes del evangelio restaurado con las que concuerdo y me siento feliz. Pero, hay otras partes con las que no concuerdo.”

Le pedí a mi padre que me diera sus más sinceros “comentarios” de su experiencia como alguien que ha visto todas las tácticas de compartir el evangelio restaurado. ¿Por qué no aceptar la obra misional?

A continuación, presentaré los diez consejos que Frank desea brindar a aquellos que desean compartir el evangelio restaurado con sus amigos:  

  1. Tómate el tiempo de conocer a los demás

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La mayoría de personas no están a la expectativa de hacer grandes cambios en sus vidas todos los días. Lo que los demás buscan usualmente es un buen amigo con quien pasar sus días mundanos.

Mi padre se ha sentido excluido de antiguos grupos de amigos siempre que se mudaba de los límites de un barrio a otro. Después de mudarse cuatro veces en Mesa, se ha cansado de tener que comenzar de nuevo.

Debido al sistema establecido, los grupos de amigos de Frank cambiaron junto con los límites del barrio de sus familias. Se podría hacer mucho bien si los amigos del antiguo barrio se mantuvieran en contacto con la persona que se va.

  1. Antes de compartir algo, asegúrate de que los demás se sientan amados valorados por lo que son

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Por supuesto, mi padre ha tenido muchos amigos que desean compartir el evangelio restaurado con él. Él comparte cómo se siente cuando lo bombardean de mensajes mormones:

“Creen mucho en el evangelio restaurado y desean que también creas en él. Sé que esto no está mal, pero esto te hace sentir como si no te aceptaran por quien eres sino por lo que desean que seas.”

Si los amigos de Frank hubieran precedido su invitación del evangelio restaurado con un “te quiero y te acepto completamente como eres.” Entonces, probablemente, hubiera visto su invitación desde una perspectiva diferente.

  1. Evita las preguntas profundas

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Frank se reunió con los misioneros semanalmente durante los 18 meses que estuve en la misión. Pensó que si se preocupaba por los misioneros. Entonces, podría estar seguro de que alguien cuidaría de mí. Lógica loca pero realmente funcionó.

Algunos misioneros le hicieron preguntas profundas que causaron que Frank no deseara aprender más. Cuando le hicieron preguntas como “¿cómo se siente saber que puede quedar limpio de pecados?,” o “¿qué piensa sobre su potencial para tener una familia eterna?” sintió como si los misioneros le pidieran tragar una pastilla que apenas empezaba a buscar para tomar.

Preguntas tan profundas como esas hicieron que mi padre sintiera que los misioneros no veían la conversación como un proceso. Deseaban que estuviera listo para aceptar el evangelio restaurado en el acto, mientras le enseñaban. Se sentía muy incómodo porque no estaba cerca de ese punto de aceptación. Sin embargo, realmente disfrutaba que lo visitaran.

  1. Habla Cuidadosamente

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Algunas frases que los miembros de la iglesia decían con ligereza ponían nervioso a mi padre. Basándose en cómo las personas discuten sobre sus creencias, mi padre comenzó a creer que los mormones no encontraban un mérito real en otras religiones del mundo.

Si alguien negara que los mormones respetan otras religiones del mundo en nuestras caras, por supuesto lo refutaríamos con un argumento fuerte. Sin embargo, cuando escuché las declaraciones que llevaron a mi padre a creer que no respetamos otras religiones, pude darme cuenta de dónde provenía la confusión.

Definitivamente podemos defender nuestras creencias de la verdad universal y al mismo tiempo, reconocer que esa verdad está presente en todo el mundo. El Espíritu Santo testificará de la verdad, donde sea que se encuentre. Por eso, podemos sentir paz en entornos no religiosos, como cuando estamos concentrados en una conferencia, vemos una hermosa obra de arte o estamos en la naturaleza.

Expresarnos más cuidadosamente puede ayudar a nuestros amigos a sentir que nuestras creencias no son tan divisorias como creían.

  1. Encontrar puntos en común

diversidad de religiones

Si el Espíritu Santo puede. Entonces, nosotros también podemos encontrar el mérito y la verdad en todas partes, incluso en diversas religiones. Eso no significa que denunciamos nuestras propias creencias. Simplemente significa que expandimos nuestra visión.

Encontrar puntos en común puede surgir de diferentes maneras. Despojar a un sistema de creencias de sus creencias y prácticas centrales puede ayudar a encontrar puntos en común entre dos religiones aparentemente opuestas.

Muchas religiones, incluidas algunas religiones no cristianas, tienen algún tipo de creencia en Jesucristo. Muchas religiones valoran las enseñanzas bíblicas. El libro de escrituras del Judaísmo, el Tanaj, es el Antiguo Testamento. El libro de escrituras del Islam, el Corán, refiere varias historias del Antiguo y Nuevo Testamento. Diversas religiones se involucran en prácticas similares, como el ayuno, la oración y el estudio de los textos sagrados. Además, muchas religiones también tienen valores similares como el amor, la fe, la esperanza, la igualdad, el perdón y el trabajo humanitario.

La devoción se puede expresar de distintas maneras. Sin embargo, las diversas religiones son ricas en creencias y prácticas en común. Todos nos podemos dedicar a buscar la verdad.

  1. Date cuenta que los demás tienen experiencias pasadas que contar

evangelio restaurado

A veces, podemos equivocarnos al asumir que estamos trabajando desde cero cuando estamos compartiendo el evangelio restaurado. Ten cuidado de no ignorar las experiencias que tus amigos probablemente ya tuvieron con Dios.

El Padre y Creador universal “no hace acepción de personas.” Ha sido parte de sus vidas durante mucho tiempo. Permíteles compartir sus experiencias y valora esas experiencias escuchando atentamente.

  1. Se Sincero

evangelio restaurado

Además de escuchar y reconocer las experiencias de los demás, también podemos compartir las nuestras. Mi padre puede decir cuándo un misionero o amigo que comparte el evangelio restaurado está siendo sincero o no. Continuó diciendo:

“Cuando los misioneros no tienen miedo de ser sinceros, realmente ayuda.”

Esto también se aplica a los miembros misioneros. Los demás pueden decir si estamos siendo sinceros o no. Si no compartimos esta parte vulnerable de nosotros mismos sinceramente. Entonces, ¿cómo podemos esperar que los demás también sean sinceros?

  1. No permitas que el nivel de interés de los demás determine tu nivel de amistad

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Frank compartió su historia sobre perder a uno de sus mejores amigos después de rechazar una invitación para reunirse con los misioneros:

Es un gran chico, y después de muchos años siendo amigos, dijo “¿alguna vez pensaste en tomar las lecciones? Si lo deseas, podemos coordinarlas en mi casa según te parezca. Nadie tiene que enterarse de que estás tomando las lecciones y puedes decidir por ti mismo si esto es adecuado para ti o no. Si es algo que solo deseas experimentar, estaré feliz de ayudarte sin ningún compromiso.”

Respondí, “valoro el tiempo que tomaste para hablarme al respecto. Yo ya me reuní con los misioneros.”

Nos vimos algunas veces después de eso, pero eso fue todo. Entonces, ¿qué es eso? ¿Ese es mi único amigo después de 10-12 años de estar aquí?

Esto me hace pensar que todo el tiempo que fuimos amigos, tuvo un motivo oculto. Por ejemplo, “puedo ser amigo de personas que no sean mormonas siempre que pueda lograr que se conviertan en mormones.”

Por difícil que sea, simplemente es tan importante ser amigo de alguien antes de compartir el evangelio restaurado como continuar esa amistad después de que se haya rechazado la invitación. Invitar sin condiciones es un principio importante de la obra misional de los miembros.

  1. El poder de un “No sé”

evangelio restaurado

Desde puntos dolorosos en la historia de la Iglesia hasta nuevas políticas de la Iglesia, existen innumerables preguntas sin responder. Cuando alguno de nuestros amigos pregunte “¿por qué?” no necesitamos tener todas las respuestas.

Quizá deseemos encontrar la respuesta y presentarla en el momento adecuado, pero existe más poder en decir “no sé” que inventar cosas. Nuestros amigos pueden sentir la diferencia entre una respuesta humilde y sincera que una defensa sin sustento.

Cualquier pregunta que tenga un amigo. Incluso, una pregunta sin respuesta, puede causar que alguien aprenda más sobre el evangelio restaurado.

10. Recibir se siente tan vulnerable como compartir

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El evangelio restaurado es una gran parte de nuestras vidas que cuando lo compartimos con los demás, parece que compartimos una parte de nosotros mismos.

Mi padre me preguntó por qué creía que sus amigos lo dejaron después de que rechazó la invitación de aprender más sobre el evangelio restaurado, “¿por qué se sentirían vulnerables?”

No lo preguntó de una manera sarcástica. Realmente, deseaba saberlo.

Me di cuenta de que mi padre siempre se siente vulnerable cuando los demás comparten el evangelio restaurado con él. Decir “¿deseas…?” puede ser tan difícil y complejo internamente como decir, “no, gracias.”

Necesitamos reconocer que el hecho de pedirle a alguien que considere un sistema de creencias diferente del que se crio, puede provocar que esa persona se sienta vulnerable. Nos podríamos sentir tan nerviosos de compartir el evangelio restaurado que podríamos ignorar cómo se siente esa persona.

Momento de Reflexión

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Al final de los “comentarios” de mi padre, expresaba sus verdaderos sentimientos acerca de criar a tres hijos mormones:

Los acepté hijos. Cuando su madre deseó criarlos como mormones, nunca la refuté. Estaba feliz de que estuvieran expuestos a alguien que era fiel a una religión. No era yo en ese entonces, pero lo era su madre. Entonces, si decidían seguir ese camino, estaba bien. Si no era así y encontraban otro camino, también estaba bien. Pero, al menos como niños, estuvieron expuestos a algo del Cristianismo con lo que me podía identificar. Estaba el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento, Adán y Eva además de muchas otras cosas similares con las que me sentía suficientemente cómodo como para exponerlos a todo ello a tan temprana edad para tener una creencia sólida en algo.   

Las personas pueden aceptar y tolerar quienes somos sin estar preparadas para aceptar el evangelio restaurado en este momento. Lo más importante es que les brindemos buenas experiencias dentro de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuando deseen estar ahí. Escoger la aceptación, el amor y el respeto ayudará a los demás a ver la Iglesia de manera positiva y más fácil que inventar una respuesta elocuente a una pregunta.

Como un no-mormón que vive en una burbuja mormona, mi padre ha tenido diversas experiencias en la Iglesia. Sin embargo, me siento segura y cómoda compartiendo mis propias experiencias espirituales con mi padre porque sé que me acepta, ama y respeta.

Artículo originalmente escrito por Angela Cava y publicado en mormonhub.com con el título “A Former Investigator’s Customer Review