Dennis Schleicher sabía que era diferente desde muy joven. Lo que no sabía era el bullying, la persecución y el dolor que recibiría sólo por sentirse atraído por personas del mismo sexo.

En un episodio del podcast de Richard Ostler “Listen, Learn & Love”, Dennis Schleicher compartió que cuando su madre le dijo “sabemos que eres gay” con desagrado supo que no sería la primera vez que escucharía eso.

Su madre sentía disgusto por las personas de la comunidad gay; ella frecuentemente hablaba sobre cómo las parejas del mismo sexo arderían en el infierno.

A sus 17 años en su escuela secundaria en Connecticut, Dennis fue atacado por cinco estudiantes en uno de los baños. La escuela en lugar de reconocer su estatus como víctima de un crimen de odio, la escuela intentó cambiar la narrativa diciendo que Dennis merecía este tratamiento. Lo suspendieron por cinco días.

Dennis Schleicher

Dennis Schleicher

Cuando un consejero le informó a Dennis que el 58% de todos los actos de violencia ocurridos en las escuelas secundarias públicas [de Estados Unidos] en 1988 (el año anterior al ataque) fueron debidos a problemas de identidad sexual, así como el 33% de los suicidios. 

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Dennis cambió rápidamente al darse cuenta del bien que podía hacer para ayudar a otros que estaban pasando lo mismo, se puso de pie y se convirtió en una voz para ese silencio.

Aunque los años han pasado y mucho en su vida ha cambiado, el núcleo de quién es él sigue siendo el mismo. Él es alguien que está dispuesto a levantarse y defender lo que es correcto sin importar el costo personal. Él cree que Dios nos ama a cada uno de nosotros, independientemente de nuestra orientación sexual, género, raza o cualquier otro factor.

Y esa es exactamente la razón por la cual, en el 2017, se unió a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y la razón por la que está a punto de publicar un libro sobre su historia de conversión.

Escuché tu podcast con Richard Ostler y fue increíble. En él, recuerdo que dijiste que tu amigo te regaló [el libro] “More than a Tottooed Mormon” de Al Carraway. ¿Fue esa tu primera introducción a la Iglesia?

Dios

La gente me ha preguntado: “¿Fue la dedicación del Templo de Hartford en 2016 lo que hizo que te unieras a la Iglesia?” Yo respondía que no. Cuando pasaba por ese lugar, ¡quería iniciar una protesta LGBT! Pensaba: “¿Por qué la gente se congrega para asistir a ese culto racista, homofóbico y desinformado?”

Más adelante, en junio de 2017, una de las personas que trabaja para la empresa en la que trabajo me invitó a Palmyra. [Él y su esposa le dieron a Dennis “More Than a Tattooed Mormon” en ese viaje, pero no lo leyó hasta casi un año después].

Le dije: “Está bien”, pero en mi mente pensaba: “¿Cómo voy a salir de esto? ¡Están locos! ¡No quiero ir a Palmyra!” Así que me puse a hablar con Dios y le dije: “No quiero ir. No quiero estar aquí. No quiero que me metan en esto.”

Así que terminé mi oración y quise escuchar mis iTunes, pero estaba en medio de la nada sin servicio, y todos mis música estaba en la nube… luego, de repente, sentí que debía escuchar una emisora de radio con música pasada de moda. La primera estación que entró fue una estación cristiana y la siguiente canción fue “I Can Only Imagine” de MercyMe.

Mis padres son fundamentalistas de una iglesia cristiana e hicieron que MercyMe tocara en el funeral de mi hermano menor en el 2004, cuando falleció de una sobredosis de drogas. Siempre conversaba con mi hermano, siempre supe que estaba allí. En ese momento, todo el auto se llenó del Espíritu Santo, estaba allí, y supe que tenía que conocer esa Iglesia.

Me dijiste antes que piensas que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la religión más incomprendida de todos los tiempos. ¿Qué te hace decir eso?

Poco después de bautizarme, recibí un llamamiento como misionero de barrio. Pensé: “¿Por qué yo? Nunca he servido en una misión”. Pero luego comencé a recibir llamadas para dar las lecciones fuera de mi área porque los misioneros que me habían enseñado habían sido transferidos.

El 99% de las citas para las lecciones que tengo son con personas que no quieren unirse a nuestra Iglesia porque tienen la percepción de que no aceptamos ni amamos a todos, o tienen la misma percepción que yo tenía porque no sabía nada y todo lo buscaba en Google, y por ende miraba sólo las cosas negativas…

Cuando comencé a reunirme con los misioneros, los llevé a Panera Bread para almorzar y simplemente les dije: “Soy gay”. Ambos empezaron a llorar y dijeron: “Eso está bien. Amamos y aceptamos a todos”. Eso es lo que dijeron también los dueños de la compañía, donde trabajo, (los dueños son Santos de los Últimos Días).

Estaba hablando al teléfono con mi amiga Shelby, una de las dueñas de la compañía, y le dije: “Hace años que mis padres me dicen que me voy a ir al infierno y que Jesús me odia”. Ella rápidamente me dijo: “Espera un momento, Dennis. DETENTE. Jesús te ama, Él ama a TODOS.” Comencé a llorar. Creo que la gente no entiende que nuestra Iglesia en verdad cree eso, que Jesús nos ama a todos sin importar qué.

¡Sin duda alguna! Hace varios meses, un miembro de los Setenta se acercó a ti para escribir un libro sobre tu historia de conversión. ¿Cómo te sentiste cuando te sugirió que escribieras un libro?

Aquella autoridad general vino a nuestra Conferencia de Estaca, y el obispo me dijo que tenía una cita con él. Me reuní con él, en ese momento pensé: “¿Ahora qué hice? ¿Por qué estoy aquí?” Él solo me miró y me dijo: “Hijo, escuché que tienes una historia de conversión para mí”. Yo le dije que era un converso gay, sólo lo solté y en mi mente pensé: “Dennis! ¡Necesitas invertir en un bozal! ¡Qué te pasa!”. 

Le dije que fueron los miembros de la Iglesia los que me dijeron que Dios ama y que acepta a todos, y eso fue algo que no había escuchado durante años. Cuando compartí eso con él, se inclinó hacia mí, me ofreció una bendición de consuelo y dijo: “Tu llamamiento va a ser más grande de lo que jamás hubieras imaginado”. Luego agregó: “Me siento inspirado a preguntarte, ¿qué te dijeron tus amigos LGBT cuando te volviste un converso [de la Iglesia]?

Yo le respondí: “Todos me decían, ‘¿Estás loco? Te casarán con una mujer en cualquier momento’ ‘¡Te van a poner en terapia de conversión!’” Fue ahí cuando él dijo: “Bueno, así es como quiero que se llame tu próximo libro: “¿Está loco? ¿Por qué un hombre gay se uniría a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?”

Yo pensé: “USTED está loco! ¡No me uní a la Iglesia para escribir un libro! ¡No voy a hacerlo!”

¿Entonces cómo llegaste decidir que querías escribir el libro?

Al principio, ignoré su sugerencia, pero luego algo sucedió. Después de escuchar varias veces que necesitaba leerlo, descargué la versión en audio de “More Than a Tattooed Mormon” y la escuché en mi camino a una cita de enseñanza que estaba a dos horas de distancia… Al escucharlo pensé: “¡Esta mujer está contando mi historia!”

Así que empecé a escribir mi libro. Tengo experiencia en publicaciones y conozco a casi todos los agentes literarios en la costa este y en California, sabía que me aceptarían en un abrir y cerrar de ojos… Pero no quería que atacaran nuestra Iglesia y que la hicieran quedar mal. Ni siquiera pensé que teníamos una casa editora SUD, ni mucho menos varias.

Ese día, mientras escuchaba el audio del libro me dije: “Al Carraway va a escribir el prólogo de mi libro”. Ni siquiera la conocía; no sabía que ella es la oradora SUD más buscada en el mundo. “Ella va a escribir el prólogo y voy a publicar [el libro] con su casa editora.”

Así que llamé a esa editorial [Cedar Fort] y les dejé un mensaje diciendo todo esto. Recibí una llamada dos semanas después y hablamos por dos horas. Me dijeron: “Esta es una historia increíble. La queremos. Se lo voy a comunicar a nuestra editora de adquisiciones. Puede pasar un tiempo antes de que ella se contacte contigo; ella está ocupada”.

En 20 minutos, recibí un correo electrónico donde ella me decía: “Estoy a cargo de su producto.”

Ese tipo de cosas no sucede en una publicación.

¡No suceden! Ese fue el Padre Celestial. Fue así que me dediqué a escribir el libro, y a discursar en charlas fogoneras y devocionales.

Ese libro sobre tu conversión, que sí tiene el prólogo escrito por Al Carraway, sale el 13 de agosto y se titula “¿Está loco? ¿Por qué un hombre gay se uniría a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?” ¿Cuáles son algunas de las cosas que esperas lograr con este libro?

gozo y la diversión y tiempo

Hice algunas investigaciones cuando estaba escribiendo el libro, y la Iglesia está perdiendo a muchos millennials. Uno de los propósitos más grandes de mi libro, y mis devocionales y mis charlas es que estoy en la cruzada por detener tal pérdida. Quiero compartir mi testimonio del Evangelio y mostrar que si yo pude sobrellevar las cosas que he pasado, entonces las personas que leen el libro también pueden superar cualquier cosa.

La persona promedio no se despierta un día y dice: “Ya no voy a ser miembro”. Toma por lo menos de 2 a 4 años antes de que se alejen. Es por eso que otra cosa que espero hacer con este libro y mis charlas es ayudar a las personas a identificar cuándo alguien está perdiendo su testimonio. 

Pueden enviarles un mensaje cuando no están presentes en las reuniones; pueden decirles: “Te extrañé hoy”. O tal vez, “Quiero a hacer bautismos en el templo; ¿quieres acompañarme?” No es sólo ir con ellos al templo, es reunirnos, llevarlos y conocerlos.

Eso me agrada, y me alegra que compartas tu experiencia con el mundo. ¡Incluso tienes un equipo que documenta todo y te sigue por todo el país promocionando tu libro!

Sí, esa es una historia divertida. Una amiga mía, que me había dejado de hablar porque no podía creer que me hubiera unido a la Iglesia, un día ella se encontraba orando y pensó: “Espera un momento. Dennis es una persona increíble. Tengo que escuchar su lado de la historia”. 

Ella trabaja para una compañía llamada Big M Entertainment que hace muchas series documentales para Discovery Channel, OWN y otros, y querían filmar mi historia. Tienen un presupuesto para hacer 15 días de filmación. Han dejado muy claro que quieren que sea una experiencia que haga sentir bien a la gente.

Durante el próximo mes, hablarás en los devocionales de Utah, Colorado, Arizona e Idaho, pero también estás dejando un tiempo libre para poder discursar en donde te necesiten. ¿Cómo serán esos devocionales?

compartir el evangelio

Será como cualquier charla fogonera, se empieza con una oración, cantamos un himno, etc. Eso es algo que quiero aclarar. Generalmente no acepto preguntas porque a las personas no les gusta mi respuesta cuando me preguntan sobre el matrimonio gay.

Mi creencia es que esta doctrina no cambiará y elijo apoyar a nuestros líderes. Las personas envían sus preguntas a los líderes de la Estaca, ellos las aprueban y luego el Presidente de la Estaca me hace las preguntas.

Muchas de las preguntas que recibo me encanta responderlas, como: “¿Cuál es su opinión sobre la vida eterna y no le preocupa no estar sellado y tener una pareja?”

Yo solo digo, “¿Sabes qué? Esa es una buena pregunta, y nadie sabe realmente la respuesta a eso. Sólo Dios sabe la respuesta a eso.”

Los devocionales son divertidos. La gente se divierte y la pasamos bien. ¡A veces lloro! Quiero que la gente sepa que no puedo imaginarme que viva sin este Evangelio. He vivido 45 años sin él, y no puedo imaginarme lo que sería vivir otros 45 sin él. Es poderoso.

Este artículo fue escrito originalmente por Amy Keim y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “First This Gay Man Wanted to Protest the Church—Now He’s a Member