El testimonio de Steve “Dusty” Smith, un Santo de los Últimos Días que se alejó de la Iglesia, pero que luego encontró su camino de regreso. 

Como misionero en 1984, Steve “Dusty” Smith nunca imaginó que se convertiría en “el peor tipo de anti-mormón” que puede haber. A sólo cinco años después de partir para su misión, Dusty lucharía firmemente en contra de la Iglesia que una vez amó.

Antes de su misión, Dusty encontró su fe en Dios después de la trágica muerte de un amigo de su familia. Él descubrió una copia olvidada del Libro de Mormón y se convirtió en el único miembro de su familia en ser bautizado.

También te puede interesar: ¿Te preocupa estar perdiendo tu testimonio? Hazte estas 5 preguntas

David Smith

David Smith

Sin embargo, una vez que recibió su llamamiento, la soledad que sintió en el CCM cuando tenía 24 años de edad casi hizo que se regresara a casa. Eso fue hasta que llamó a las oficinas de la Iglesia.

“Dije: ‘Si a nadie le importa que esté aquí, me iré a casa’”, compartió Dusty en un podcast de Este es el Evangelio [This is the Gospel]. 

“Esperé unos segundos y escuché una voz en el teléfono que me dijo: ‘Elder, si a nadie más le importa que usted sirva en una misión, a mi sí. Soy L. Tom Perry’. Así que charlamos, y al final de la conversación, él dijo: ‘¿Te importa si me convierto en tu amigo por correspondencia?’ El Elder Perry me escribió durante mi misión.”

La intercambios de cartas de Dusty con el Elder Perry lo ayudó a terminar su misión en Honduras a pesar de tener poco apoyo de sus padres.

mano de Dios

A pesar de eso, después de encontrarse con algunos manifestantes en contra de la Iglesia en el concurso Hill Cumorah poco después de llegar a casa, Dusty decidió que necesitaba investigar el material de los Santos de los Últimos Días para debatir mejor estos temas.

En 1989, Dusty pidió que se retiraran sus registros de la Iglesia. Había leído material que iba en contra de la Iglesia y tenía preguntas que sentía que nadie podía responder. Y así, durante los siguientes 26 años, Dusty luchó en contra de la Iglesia por la que una vez lo había sacrificado todo.

“Iba a las capillas y daba clases contra la iglesia ‘mormona’”, dijo Dusty en el podcast. “Escribía artículos. Detenía a los misioneros en sus bicicletas y les decía que seguían a falsos dioses y falsos profetas. Yo era el peor tipo de ‘anti-mormón.’”

Para el 2005, el profundo desagrado que David Smith sentía por la Iglesia comenzó a disminuir. “Empecé el impulso de volver”, dijo. Pero después de asistir a la Iglesia varias veces, Smith todavía sentía que no podía pertenecer a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

mundo de los espíritus

No podía recibir un testimonio renovado de aquellas cosas que una vez supo. Todavía sentía el dolor que el ser miembro de la Iglesia le había traído a su vida.

Pero no pudo olvidar esa impression del Espíritu.

Durante este tiempo, en el 2009 Dusty contrajo gripe porcina. Estaba tan enfermo que sintió que estaba en su lecho de muerte cuando su hijo dejó pasar en su hogar a las últimas personas que quería ver: a dos misioneros Santos de los Últimos Días.

En ese momento, la pandemia de gripe porcina había aterrorizado a las personas de todo el país. Pero aquí estaban estos dos jóvenes extraños dispuestos a amarlo, dispuestos a bendecirlo, dispuestos a tratar de curarlo, y eso tocó algo dentro de él aunque no sin ser obstinado.

“Les dije: ‘Salgan de mi casa’”, expresó Dusty. “Ellos dijeron: ‘¿Podemos darle una bendición?’ Les dije: ‘¿Eso los sacará de mi casa?’ Y ellos dijeron: ‘Sí’. Así que les dije: ‘Entonces bien, háganlo’”.

Inmediatamente después de la bendición, por primera vez en días, Dusty pudo sentarse y moverse por su casa.

testimonio de alcohólico rehabilitado

Aunque siguió convencido de que los misioneros tenían que abandonar su casa y nunca más regresar, ese momento comenzó una reacción en cadena de eventos que eventualmente llevarían a Dusty de regreso a la Iglesia.

Después de la bendición, Smith intentó asistir a la Iglesia nuevamente e incluso se reunió con el Presidente de Estaca. Pero cuando supo que tendría que someterse a una audiencia de la Iglesia para ser elegible para volver a ser bautizado, se alejó, sintiendo que era injusto que lo llevaran a un “juicio” cuando sentía que no había hecho nada malo.

“Sin embargo la impresión de volver que tuve nunca desapareció”, dice Smith.

Una por una, cada una de sus preguntas desaparecieron hasta que, el 16 de marzo de 2015, se despertó con un testimonio vivo y fuerte.

“En mi mente, podía ver al Señor, y Él se me acercó y me dijo: ‘Muy bien, he guardado tu testimonio vivo y a salvo. Esta vez cuídalo.’”

David Smith

David Smith en el día de su bautismo

David Smith recuerda ver al Señor tomando su testimonio en sus manos colocándolo en el corazón de Smith. “Lo sostuvo como si fuera algo vivo cuando me lo devolvió. [Y me di cuenta de que] es un ser vivo, y si no lo alimentamos, lo nutrimos morirá.”

Smith regresó al mismo Presidente de Estaca con el que se había reunido en el 2009, solicitando ser bautizado, sabiendo que se recibiría a una audiencia con la Iglesia. “Pero la diferencia es que esta vez, porque recuperé mi testimonio, estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario”, dijo Smith.

En menos de una semana después de su audiencia con la Iglesia, Smith fue nuevamente bautizado como miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Fuente: ldsliving.com