Lección 15 del Antiguo Testamento: “Acude a Dios para que vivas”

Lección 15 del Antiguo Testamento

Al estudiar la lección 15 del Antiguo Testamento: “Acude a Dios para que vivas”, tengamos presente que el objetivo de esta clase es animarnos a vencer nuestros deseos y temores mundanos y a acudir al Salvador y a Sus profetas para pedir orientación.

El Señor complace a los israelitas en su deseo de comer carne; luego los castiga con una plaga

Recordemos que los israelitas se alimentaban del maná y aunque era una gran bendición del Señor para el pueblo israelita, ellos habían empezado a quejarse de él. Los israelitas empezaron a pensar en los alimentos que comían en Egipto y esto implicó un peligro al pensar más de lo que se tiene.

Los israelitas llegaron a desear comer carne con tanta avidez que perdieron su concentración en la tierra prometida y comenzaron a desear no haber dejado Egipto como lo registra en Números  11:4-6). ¿De qué manera esta situación se asemeja con nosotros en estos tiempos? ¿Qué deseos tenemos para que nos desconcentremos de nuestros verdaderos objetivos?

A pesar de sus deseos, el Señor los bendijo con codornices pero lo israelitas se sintieron más atraídos a pecar al grado que Moisés se siente tan abrumado por los pecados de los israelitas que le pidió al Señor que le quitara la vida.

El Señor reprende a María y a Aarón por murmurar en contra de Moisés

Tanto Aarón como María hablaron contra Moisés cuando murmuraron sobre la autoridad del Profeta, al decir que ellos también habían recibido revelación. En Números 12:2 registra como el Señor respondió a esa queja.

Para reforzar la enseñanza, analicemos la siguiente cita del élder James E. Faust:

“Los Profetas, videntes y reveladores han tenido y tienen todavía la responsabilidad y el privilegio de recibir y declarar la palabra de Dios al mundo. Los miembros en forma individual, los padres y los líderes tienen derecho a recibir revelación pertinente a sus obligaciones, pero no es suya la responsabilidad ni el derecho de declarar la palabra de Dios más allá de los límites de su jurisdicción” (“La revelación continua”, Liahona, enero de 1990, pág. 8).

La mansedumbre es un atributo que necesitamos desarrollar

El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “La mansedumbre implica un espíritu de gratitud en oposición a una actitud de autosuficiencia, la admisión de un poder más grande que nosotros, el reconocimiento de la existencia de Dios y la aceptación de Sus mandamientos” (“With All Thy Getting Get Understanding”, Ensign, agosto de 1988, págs. 3–4.)

Los Informes de Caleb y Josué

¿En qué forma se diferencian los informes de Caleb y de Josué de los informes de los demás diez hombres? Analicemos Números 13:30; 14:6–9 y respondamos. ¿Cuáles son algunas de las formas en las que podemos emular el ejemplo de Caleb y de Josué al enfrentar situaciones difíciles? Siguiendo el consejo del presidente Gordon B. Hinckley:

“No hay lugar en esta obra para aquellos que sólo piensan con pesimismo y desesperanza. El evangelio significa ‘buenas nuevas’. Es un mensaje triunfal y su causa debe aceptarse con entusiasmo.

“El Señor nunca dijo que no tendríamos problemas. Nuestro pueblo ha padecido aflicciones de toda índole a manos de quienes se han opuesto a esta obra; pero aun en sus pesares, ha manifestado su fe. Esta obra ha progresado constantemente, y desde sus comienzos nunca ha retrocedido…

“Vivimos en una era de pesimismo, pero la nuestra es una misión de fe. A mis hermanos de todas partes, les exhorto a que afiancen su fe y hagan progresar esta obra en todo el mundo. Ustedes podrán fortalecerla mediante la forma en que vivan” (“Mantengámonos firmes; guardemos la fe”, Liahona, enero de 1996, págs. 81–82).

 

 

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