Cuando un misionero regresa a casa de servir, es bombardeado de preguntas sobre sus experiencias. Con frecuencia, a los misioneros retornados se les hace difícil resumir 18 – 24 meses de sus vidas en una simple oración.

A continuación, te daremos una lista de 15 preguntas que podrías hacerle a un misionero retornado que son mejores que “Bueno, y ¿cómo te fue?”

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Cultura y personas

Tonga y el evangelio

Misioneros en Tonga.

1. ¿Qué te gustó del país en el que serviste?

2. ¿Qué fue lo peor que comiste en tu misión?

3. ¿Qué te gustó más de las personas a las que serviste? ¿Qué puedo aprender de ellas y la forma en que vivían el Evangelio?

4. ¿Con quién desarrollaste una relación cercana mientras servías en la misión? ¿cuál fue su historia?

5. ¿Cuál es la historia de conversión más increíble de tus investigadores?

6. ¿Quién influyó más en ti mientras estabas en la misión?

Religión

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7. ¿Cuál fue la bendición más gratificante que recibiste de servir en una misión?

8. ¿Qué lección o principio te gustaba enseñar a los investigadores?

9. ¿Cómo te diste cuenta de que tu testimonio creció en la misión?

Sobre sí mismo

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10. Si pudieras regresar, ¿qué harías diferente?

11. ¿Qué te hizo más feliz mientras estuviste en la misión?

12. ¿Por qué decidiste ir a la misión en primer lugar? ¿Qué te motivó a quedarte una vez que estuviste ahí?

13. ¿Qué aspecto de TI cambió en la misión?

14. ¿Qué cosas quieres lograr ahora que estás en casa? ¿Cuáles son tus nuevas metas?

15. ¿Tu misión valió la pena?

Todo misionero retornado tiene diferentes experiencias que le gustaría compartir contigo. Hacer preguntas específicas te ayudará a aprender de manera más profunda sobre el servicio de un misionero,  a su vez, harás que los misioneros retornados reflexionen sobre sus experiencias de manera más completa.

Algunos misioneros regresarán y se adaptarán de manera más rápida a la vida después de la misión. Otros podrían tomar un poco más de tiempo. El Élder Holland dio un mensaje titulado “El primer y grande mandamiento”, en el que les enseñó a los misioneros retornados:

“El llamado es para que regresen, para que permanezcan fieles, amen a Dios y den una mano de ayuda. En ese llamado a la fidelidad constante incluyo a todo ex misionero que haya estado en una pila bautismal con el brazo levantado en forma de escuadra y haya dicho: ‘Habiendo sido comisionado de Jesucristo’. Esa comisión debió haber cambiado a ese converso para siempre, pero se supone que debió haberlos cambiado a ustedes para siempre también”.

¿Qué pregunta era tu favorita cuando regresaste de la misión? ¡Háznoslo saber en los comentarios!

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Madi Wickham y fue publicado en thirdhour.org con el título “15 Questions to Ask a Recently Returned Missionary”.