“El amor que nuestros Padres Celestiales tienen por nosotros es incomprensible. Su amor es perfecto e inmutable.”

Mi esposo y yo llevamos casados ​​dos años y recientemente nos hemos mudado a un nuevo departamento que tiene un jardín. ¡Estábamos felices! Ambos siempre habíamos querido entrar al mundo de la jardinería y finalmente teníamos nuestra oportunidad. 

No tenía idea de lo mucho que aprendería de esta experiencia en cuanto a nuestros Padres Celestiales y el amor que sienten por Sus hijos.

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Nuestros retoños

No tenemos un gran espacio para un jardín, por lo que solo podíamos cultivar unas pocas plantas. Elegimos retoños de fresas, pepinos, calabacines y flores. Pasamos un día asegurándonos de que la tierra estuviera perfecta y sin maleza. ¡Elegimos las plantas perfectas para nuestro jardín!

¡Finalmente, las plantamos! Las cuidamos mucho y nos aseguramos de que tuvieran la suficiente agua. Nuestro arrendador incluso nos ayudó a plantar hermosas flores amarillas junto a nuestras frutas y verduras. Estas flores alejan a los insectos de las otras plantas para darles una mejor oportunidad de crecer.

A medida que pasaron los días, nos dimos nuestro tiempo para observar y regar los retoños. Pasaba para mirar el jardín cada vez que me iba y regresaba a la casa. Hablaba con las plantas y siempre me aseguraba de que estuvieran bien. Quitaba las malezas todos los días para mantenerlas a salvo.

Una obra en progreso

Hemos cuidado del jardín por unas cuantas semanas y hasta el momento sólo hemos tenido una fresa. ¡Es definitivamente una obra en progreso! No tengo dudas de que tendremos flores hermosas y vegetales deliciosos en las próximas semanas.

Sé que habrá muchos días donde sacaremos la maleza, regaremos y por sobre todo, esperaremos. Sin embargo, no estoy impaciente. La jardinería es un proceso, por lo que sabemos en lo que nos estábamos metiendo. ¡Tomé la decisión de empezar esto y estoy disfrutando la experiencia!

El amor de un padre y madre

muerte

Como todavía no tenemos hijos, no entiendo del todo el amor de un padre o madre. Sin embargo, siento que he aprendido un poco sobre este sentimiento a través de mi pequeño jardín. 

A una escala mucho mayor, los padres cuidan constantemente de sus hijos y piensan en ellos. Quieren lo mejor para ellos y trabajan diligentemente para brindarles el mejor entorno posible.

El Padre y la Madre Celestial son los mejores padres que existen. Están constantemente pensando en cada uno de nosotros. Nos quitan la maleza, nos riegan a diario e incluso nos dan herramientas que mantienen alejados a los insectos. Para ellos, somos muy preciados. ¡Cuán genial es eso!

Nuestra mejor oportunidad

Dios creó este hermoso planeta solo para ti y para mí. Se aseguró de que la tierra fuera buena y eligió el momento perfecto para sembrarnos. Estás aquí, en este momento, porque Él sabía que era lo mejor para ti.

Recibimos bendiciones a diario. ¡Todo lo que tenemos que hacer es detenernos y disfrutarlas! Tengamos gratitud por ellas y contemos nuestras bendiciones. Dios conoce nuestro potencial y quiere que crezcamos. Cuando le permitimos ayudarnos, ocurren los milagros.

Gracias a Él, se nos ha dado nuestra mejor oportunidad para tener éxito. Nuestros Padres Celestiales quieren que tengamos éxito aquí en la Tierra. Se esfuerzan mucho por mantenernos a salvo y permitirnos regresar a ellos. Tienen mucha fe en nosotros, como yo tengo fe en mis pequeñas plantas.

Un amor infinito

Padres Celestiales

El Élder Dieter F. Uchtdorf dijo:

“Piensen en el amor más puro y ferviente que se puedan imaginar; ahora multipliquen ese amor por una cantidad infinita; ésa es la medida del amor de Dios por ustedes.

Dios no mira la apariencia exterior. Yo creo que a Él no le importa para nada si vivimos en un castillo o en una casita, si somos apuestos o no, si somos famosos o desconocidos. 

Aunque estemos incompletos, Dios nos ama completamente; aunque seamos imperfectos, Él nos ama perfectamente; aunque nos sintamos perdidos y sin una brújula ni guía, el amor de Dios nos rodea por completo.

Él nos ama porque está lleno de una medida infinita de amor santo, puro e indescriptible. Somos importantes para Dios no por nuestro currículo, sino porque somos Sus hijos. Él nos ama a cada uno, incluso a los imperfectos, rechazados, torpes, apesadumbrados o quebrantados. 

El amor de Dios es tan grande que Él incluso ama a los orgullosos, a los egoístas, a los arrogantes y a los malvados.”

padre celestial

El amor que nuestros Padres Celestiales tienen por nosotros es incomprensible. Me llena de asombro. Siempre estarán ahí para cada uno de nosotros. Su amor es perfecto e inmutable. ¡Que gran bendición!

Oro para que todos podamos notar la mano del Padre Celestial en nuestras vidas a medida que Él cuida de nosotros. Podemos tomarnos el tiempo para agradecerle todo lo que hace por nosotros. Al hacerlo, sé que Él nos bendecirá más y más. Encontraremos más gozo y paz, sin importar qué hierba mala crezca en nuestro camino.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”. -Juan 3:16

Este artículo fue escrito originalmente por Brooklyn Gittins y fue publicado originalmente por thirdhour.org bajo el título “What Gardening Taught Me About Our Heavenly Parents