COVID-19. De eso es de lo que todos hablan. Estamos pegados a nuestros televisores, computadoras y teléfonos celulares, permanecemos en casa y nos estamos adaptando a muchos cambios. ¿Cómo te sientes?

Yo me estoy volviendo un poco loca, pero soy firme y fuerte. Mi esposo y yo sentimos una especial gratitud por tener el Evangelio en este momento inolvidable.

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Cambios en las reuniones dominicales

sacramental

Uno de los mayores cambios ​​que ha causado este virus está relacionado con las reuniones dominicales. Nuestros líderes nos han pedido que nos quedemos en casa y adoremos al Señor ahí.

Por revelación y en consejo con el presidente de estaca, nuestro obispo nos dio instrucciones para administrar la Santa Cena en nuestros hogares, cada semana, y  ¡ha sido una gran experiencia!

Hemos participado de la Santa Cena en casa durante tres semanas y nos ha cambiado la vida. ¡Siento el Espíritu en mi hogar más que nunca!

Mi familia se ha sentido más motivada a leer las Escrituras y orar. En este momento aterrador, me siento más feliz de lo que he estado en mucho tiempo.

La controversia del “mejor atuendo dominical”

El domingo pasado, vi un comentario en Facebook que me llamó la atención. Una familia publicó una foto en la que todos estaban con ropa de domingo, justo después de hacer su estudio familiar del Evangelio.

Alguien comentó y preguntó: “¿Por qué todos están con ropa de domingo?”

Este comentario me incomodó un poco porque mi familia y yo también usamos ropa de domingo, a pesar de quedarnos en casa.

Sinceramente, ni siquiera necesitamos discutirlo. En mi opinión, si la oración sacramental se realiza en nuestra sala de estar, no deberíamos estar en pijamas.

¿Cuál es el objetivo?

¿Por qué nos vestimos como si fuéramos a la Iglesia? Es por la Santa Cena. El Élder Jeffrey R. Holland dijo recientemente:

“Tal momento exige nuestro total respeto. Por tanto, se nos alienta a venir temprano y reverentes, vestidos de manera adecuada para participar de una ordenanza sagrada. La expresión ‘ropa de domingo’ ha perdido un poco su significado en nuestra época y, como aprecio por Aquel ante quien nos presentamos, debemos restaurar la tradición de la ropa de domingo cuando se pueda y sea posible”.

No nos ponemos nuestra mejor ropa para impresionar a los miembros de nuestro barrio. Nos vestimos así por respeto a la Santa Cena y a nuestro Salvador. La Santa Cena es una ordenanza sagrada y merece ser tratada como tal.

Día de reposo

Me encantó la respuesta de mi amigo en Facebook. Dijo que usan su mejor ropa para que el domingo sea diferente a cualquier otro día de la semana.

Querían que este día se destaque del resto. Esto les ayuda a santificar el día de reposo. Un artículo de New Era, dice:

“Usar ropa formal durante el día de reposo distingue el domingo del resto de la semana en nuestras mentes y, por lo tanto, en nuestras acciones. El Señor nos dio este consejo con respecto a nuestra apariencia, para ayudarnos a nosotros y a las personas que nos rodean, a desarrollar reverencia y sentir el Espíritu”.

Cuando nos esforzamos por vestirnos con ropa dominical, nos sentimos más reverentes y el espíritu estará más presente.

Definitivamente, he notado que mi respeto por el Señor aumenta cuando uso ropa de domingo y, por lo tanto, he podido aprender de manera más profunda.

La moraleja de la historia

No digo que tengas que usar tu mejor ropa de domingo todo el día. Tampoco te estoy diciendo que necesites ir más allá.

Por supuesto, tienes el albedrío y puedes seguir el Espíritu de acuerdo con las decisiones de tu familia. El Espíritu te guiará en tus circunstancias personales.

Lo que digo es que la Santa Cena merece ser sagrada. El Padre Celestial merece nuestro mejor atuendo dominical, tanto por fuera como por dentro.

El Élder D. Todd Christofferson dijo:

“Ustedes son santos de la magnífica dispensación de los últimos días, y deben lucir como personas que pertenecen a ella”.

¿Cómo ha bendecido tu vida aprender a vivir el Evangelio centrado en el hogar? ¡Comparte con nosotros!

Fuente: Third Hour