Pregunta y respuesta: ¿Qué puedo hacer si no me agrada mi obispo?

hombre orando

Son diversas las razones por las que es posible que un miembro del barrio no sienta aprecio por su obispo. Quizá sea a causa de su personalidad, la forma en que hace las cosas o se dirige a las personas, o la manera en que ha enfrentado un desafío en el pasado.

Debido a que el motivo, es probable que la solución también varíe. Aquí te compartimos algunos consejos que te ayudarán a seguir adelante a pesar de que no te agrade tu obispo.

Recuerda que él no pidió tener ese llamamiento

obispo

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Los obispos son personas que no reciben un pago por su servicio. Es poco probable que hayan recibido una capacitación formal en administración o comunicación.

Brindan muchas horas a la semana lejos de sus familias, trabajo y otros intereses para servir voluntariamente a los miembros de su barrio.

Si bien es posible que tu obispo no haya manejado bien una situación, recuerda que solo es un hombre que hace todo lo posible por servir.

En una ocasión, me sentí frustrado cuando un líder no trajo a mi hijo a casa de un campamento a la hora que dijo que lo haría.

Al expresar esta frustración, su esposa me recordó que él solo prestaba servicio y que podría estar más agradecido en su servicio y ser menos quisquilloso con respecto a la hora en que vendrían.

Ella tenía razón, me llenó de humildad y ahora me esfuerzo más por reconocer el servicio gratuito de las personas. Podemos hacer lo mismo con los obispos. Seamos agradecidos cuando nos sintamos inclinados a criticar.

La ofensa “no importa”

Capitán Moroni por James H. Fullmer

Sentirse ofendido o que no te agrade tu obispo no tiene que cambiar dramáticamente las cosas en la Iglesia. Un obispo puede decir o hacer una infinidad de cosas potencialmente ofensivas, pero lo que dice o piensa no es lo que realmente importa. 

Vamos a la Iglesia para participar de la Santa Cena y renovar nuestros convenios con nuestros hermanos y hermanas en la fe.

Según Alma 48: 17, del Libro de Mormón, el capitán Moroni fue uno de los mejores hombres que jamás haya existido.

“Sí, en verdad, en verdad os digo que si todos los hombres hubieran sido, y fueran y pudieran siempre ser como Moroni, he aquí, los poderes mismos del infierno se habrían sacudido para siempre; sí, el diablo jamás tendría poder sobre el corazón de los hijos de los hombres”.

Pero incluso este buen hombre cometió un error. Él no pudo comprender porqué Pahorán no les brindaba el apoyo del gobierno nefita cuando se encontraban en la guerra contra los lamanitas.

Él le escribió una carta mordaz, acusándolo de todo tipo de corrupción, sin embargo, Pahoran no se enojó ni se ofendió. No importaba que Moroni tuviera una creencia errónea de Pahorán. Él sabía lo que era verdad y no permitió que el error de Moroni lo molestara. Nosotros podemos hacer lo mismo.

El élder David A. Bednar declaró:

“Uno de los grandes indicadores de nuestra propia madurez espiritual se pone de manifiesto en la forma en la que reaccionamos ante las debilidades, la inexperiencia y las acciones potencialmente ofensivas de los demás. 

Algún objeto, algún suceso o alguna expresión podrá ser insultante, pero ustedes y yo podremos escoger no sentirnos ofendidos, y decir junto con Pahorán: ‘No importa’”.

Una conversación esencial

Imagen: Canva

Una forma resolver aquello que hizo que tu obispo te ofendiera se resume en el mensaje de la Liahona de 1985:

“Si tu líder realmente te ha ofendido de alguna manera, entonces sería bueno que siguieras el consejo del Señor de hablar con él sobre el asunto y aclararlo: ‘Y si tu hermano o tu hermana te ofende, te apartarás con él o con ella a solas; y si él o ella confiesa, os reconciliaréis’ (DyC 42:88)”.

Hablar sobre el asunto directamente con tu obispo (o con cualquier persona a la que le guardas rencor) puede ayudarte de manera exponencial.

No murmures, eso solo siembra más semillas de discordia en tu barrio y no te ayudará a sentirte mejor.

Sostén el llamamiento, incluso si tienes dificultades para sostener al hombre que lo desempeña

nuevos Apóstoles sostenimiento apóstoles

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Señor sabe que está obrando por medio de personas imperfectas, y nosotros también deberíamos recordar eso. Que un hombre sea llamado como obispo no significa que sea perfecto. Simplemente significa que el Señor puede usarlo para lograr Sus propósitos. 

Cada hombre todavía tiene su albedrío y tendrá que tomar la decisión de utilizar sus dones para servir al Señor, fortalecer a Sus hijos e hijas y avanzar la obra en su barrio.

Si se descubre que un hombre que se desempeña como obispo ha estado involucrado en actividades ilegales o inmorales. ¿Significa esto que no debería haber sido llamado a su oficio? No. Significa que usó mal su albedrío. 

Él pudo haber sido la persona que Dios le pidió que fuera, pero él decidió no serlo. 

Podemos honrar el llamamiento y el oficio de un obispo incluso si el hombre que actualmente tiene el llamamiento nos decepciona a veces. Sostenemos al obispo porque sostenemos a la Iglesia del Señor y a quienes Él ha llamado a servir.

Imagen: Canva

En definitiva, tener un obispo con el que no haces click o que te ha ofendido no tiene porqué cambiar mucho las cosas. Podemos mostrar respeto, honrar el llamamiento, apreciar sus horas de servicio y dejar pasar el resto. 

Él no será obispo para siempre y, mientras tanto, podemos aprender a ser humildes y acercarnos más al Señor. Nunca permitas que ningún hombre o mujer se interponga entre tu relación con el Señor. Él es el camino.

El élder Lawrence E. Corbridge, Setenta emérito, dijo: 

“Sólo hay un Camino a la felicidad y a la realización. Él es el Camino. Cualquier otro camino, cualquiera que sea, es locura”.

Vale la pena cada obstáculo que atravesamos para llegar y permanecer en ese camino de regreso a Él. Te deseo lo mejor.

Fuente: LdsDaily

Comentarios
Gracias me ayuda mucho
Mario Aristondo Ayres
Muchas gracias por el artículo, me despejó dudas
Vicky Ospina
BONITA REFLEXIÓN PERO PREFIERO NO VERLE LA CARA HASTA QUE TERMINE SU OBISPADO
RUBÉN RANGEL MOTA
No atiende correctamente a los miembros de la iglesia en forma personal debe de tener tiempo para cada persona aún que sea unos minutos básicamente y ser un poco más ordenado en cuanto alw humildad
Jorge Andrés Garza Roa
Gracias se que Jesucristo nos da llamamientos para no ser perfectos, sino para servirle con humildad y gratitud hacia Él, en su evangelio, y a la obra de Nuestro Padre Celestial en este mundo
Salvador Jiménez Villena

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