En enero de 2026 se estrenó la temporada 24 de American Idol, donde participó Carmen Martin, estudiante de Brigham  Young University–Idaho y miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Su audición rápidamente llamó la atención en redes sociales, pero no solo por su voz, fue también porque en el video aparecía su tía, Britani Bateman, conocida por participar en el programa Real Housewives of Salt Lake City. Muchos espectadores se enfocaron en ese detalle, pero Martin explicó después que la presencia de su tía no fue idea suya, sino una decisión de los productores.

Aun así, llegar a American Idol fue una oportunidad que decidió aprovechar. Martin siempre había soñado con intentar abrirse camino en el mundo de la música. Todo comenzó cuando un amigo logró ponerla en contacto con uno de los productores del programa. Apenas dos días después de ese primer contacto, recibió la invitación para viajar a Nashville y grabar su audición.

Imagen: Carmen Martin, Instagram

La experiencia tuvo momentos emocionantes. Cantar frente a los jueces y participar en una de las competencias musicales más conocidas del mundo fue algo significativo para ella. Sin embargo, también enfrentó varios desafíos.

Uno de los momentos más difíciles fue la llamada “Hollywood Week”, una etapa intensa del programa en la que los participantes deben enfrentar varias rondas de presentaciones y eliminaciones. Martin describió esa parte del proceso como una experiencia emocionalmente muy dura.

Con el tiempo llegó a una conclusión importante: el ambiente de los reality shows y las competencias televisivas quizá no es el tipo de entorno donde quiere desarrollar su carrera. A pesar de ello, dice sentirse agradecida por la oportunidad y por las lecciones que aprendió durante el proceso.

Imagen: Carmen Martin, Instagram

Después de que su episodio se transmitiera y comenzaron las reacciones en redes sociales, Martin decidió tomar distancia por un tiempo. Eliminó sus redes sociales y dedicó varios meses a reflexionar sobre su vida y su propósito.

Durante ese período, explicó que buscó fortalecer su relación con Dios. Pasó tiempo en oración y reflexión personal, algo que, según ella, la ayudó a reenfocar su vida y su futuro. También influyó en su decisión de continuar sus estudios y replantear su visión sobre la música.

Uno de los momentos que más disfruta es cantar sobre Jesucristo en la reunión sacramental. Para ella, hay aspectos del testimonio que a veces se pueden transmitir mejor a través de una canción que solo con palabras.

Imagen: Carmen Martin, Instagram

La joven también ha hablado abiertamente sobre su lucha con la ansiedad. Cuando era niña dejó varios deportes porque se sentía demasiado nerviosa, pero sus padres la animaron a continuar con el piano y el canto.

Con el tiempo, esa práctica constante la ayudó a desarrollar confianza. A medida que mejoraba su técnica vocal, también comenzó a sentirse más segura de sí misma. Eventualmente, el escenario dejó de ser algo que le producía miedo y se convirtió en un espacio donde podía expresarse con tranquilidad

Pensando en el futuro, su meta es escribir y grabar un álbum de música cristiana. Durante su misión como Santo de los Últimos Días descubrió que una forma de servir era escribir canciones con mensajes del Evangelio y compartirlas en redes sociales.

Más que buscar fama o dinero, Martin dice que su deseo es que su música lleve paz a quienes la escuchen y fortalezca su fe. Aunque su experiencia en American Idol no fue exactamente como la imaginaba, la ayudó a entender mejor el camino que quiere seguir.

Fuente: The Daily Universe

Video relacionado

@masfe.org Tener mi familia eterna siempre será mi sueño 💜 #enamorados #amorcristiano #familiaseternas #myoneandonly ♬ original sound – 𝐼𝓋𝓎.

También te puede interesar