El tema del divorcio y un nuevo matrimonio es uno que muchas personas afrontan en nuestro contexto de vida y, a veces, puede llegar a ser un periodo triste y confuso especialmente cuando se viene de un matrimonio roto por situaciones difíciles como abuso o abandono.

Quienes logran superar ese dolor tienen la oportunidad de encontrar una segunda oportunidad para amar y sanar, pero es ahí donde a algunos les surge la duda y preguntas como: ¿Estoy haciendo algo incorrecto ante Dios? ¿La Biblia enseña que está bien que una persona divorciada deba volver a casarse?

Si alguna vez te hiciste esas preguntas o conoces a alguien que las tiene, acompáñanos a hallar la respuesta de Dios para esta situación.

El mensaje de Dios en las Escrituras

La Biblia incluye un pasaje curioso que incluye una advertencia sobre el divorcio. Imagen: másfe.org

Primero debemos partir desde la razón por la que muchos se hacen esas preguntas y es que uno de los pasajes más citados de la Biblia sobre este tema incluye una advertencia clara:

“Todo el que repudia a su esposa y se casa con otra comete adulterio; y el que se casa con la repudiada del marido comete adulterio”.

A simple vista, muchos podríamos pensar que el Señor estaba diciendo que las personas divorciadas no debían volverse a casar. Pero el gran problema en esta lógica es que no estamos interpretando esta advertencia con el contexto correcto. Cuando hacemos eso, corremos el riesgo de interpretar mal lo que el Salvador realmente quiso enseñar.

Cuando consideramos el contexto nos daremos cuenta de que en la época del Nuevo Testamento, el divorcio era permitido por la ley de Moisés. Sin embargo, con el tiempo, esa ley se había distorsionado. Algunos hombres podían separarse de sus esposas prácticamente por cualquier motivo desde conflictos serios hasta cosas tan triviales como no estar satisfechos con una comida. Extraño, ¿verdad?

En la antigüedad, los hombres se separaban por cualquier motivo dejando a sus esposas sin sustento y con una reputación dañada. Imagen: Shutterstock

Esto dejaba a muchas mujeres sin protección, sin sustento y con una reputación dañada. Es por eso que, cuando Jesús enseñó sobre el matrimonio, no estaba condenando el divorcio sino que estaba corrigiendo esos abusos de la época. El mismo Savador comprobó esto cuando explicó:

«Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras esposas; mas al principio no fue así».

Esto quiere decir que, aunque el ideal de Dios siempre fue un matrimonio sagrado, duradero y fiel, también reconocía que vivimos en un mundo imperfecto, donde las personas toman decisiones que rompen ese ideal.

La advertencia explicada bajo un contexto claro

el divorcio
No se consideraba pecado que una persona divorciada vuelva a casarse siempre y cuando hubiera una carta de divorcio formal. Imagen: Canva

Puede que entonces te pregunta: si Cristo nunca condenó el divorcio, ¿a qué se refería cuando aconsejó no casarse con «la repudiada»? Para entender esto resulta útil tener en mente un punto clave sobre esa advertencia.

En aquellos tiempos, existía una diferencia importante entre “repudiar” a alguien (que significaba separarse sin un divorcio legal) y divorciarse formalmente.

Esa diferencia es clave porque cuando un hombre abandonaba a su esposa sin un documento oficial de divorcio, ella seguía siendo considerada legalmente casada. Por lo tanto, si ella volvía a casarse, podía ser vista como adúltera porque ante la ley, seguía teniendo un marido.

En cambio, cuando había un divorcio formal, ambas personas podían volver a casarse sin ninguna condena. Esta pequeña aclaración en los términos cambia completamente la forma en que entendemos el versículo.

Lo que enseña la Iglesia hoy

matrimonio en el templo
La Iglesia de Jesucristo permite que personas divorciadas vuelvan a casarse. Imagen: masfe.org

En la actualidad, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sigue manteniendo una postura clara en cuanto a este tema enfocándose en dos principios:

  • El matrimonio es sagrado y eterno.
  • El divorcio es una experiencia dolorosa, pero a veces necesaria en un mundo imperfecto.

En la revelación moderna el Señor establece que las personas que han pasado por divorcio, especialmente en casos de infidelidad u otras situaciones graves, no deben ser rechazadas, sino acogidas con amor.

«He aquí, de cierto os digo, que las personas que de entre vosotros hayan repudiado a sus compañeros por causa de fornicación, o en otras palabras, si testifican ante vosotros con toda humildad de corazón que así ha sucedido, no las desecharéis de entre vosotros». (Doctrina y Convenios 42:74)

Además, la Iglesia de Jesucristo permite que personas divorciadas vuelvan a casarse, incluso en el templo en ciertos casos, lo que refleja la fe en que Dios cree en las segundas oportunidades.

Otra perspectiva: Dios no te descarta

mujer flujo de sangre; milagros de Jesucristo
A pesar del divorcio, Dios te sigue mirando con mucho amor. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El escritor C.S. Lewis describió el divorcio de esta manera:

«Todos ellos [los cristianos] consideran el divorcio como algo parecido a diseccionar un cuerpo… Todos coinciden en que se parece más a que te corten las dos piernas que a disolver una sociedad comercial».

Puede que quizá eso sea cierto hasta cierto punto pero es una opinión más que todo centrada en la perspectiva terrenal. Si lo vemos desde una perspectiva celestial llegaremos a la conclusión de que un divorcio, en realidad, no es el final de todo.

Si tú, o alguien cercano, ha pasado por un divorcio, es importante considerar la situación desde esa perspectiva celestial y recordar que Dios no mide tu valor por una etapa de tu vida porque Él ve tu historia completa y se centra en tu deseo de mejorar.

¡Sí! Una persona divorciada puede volver a casarse. Imagen: Canva

Entonces, ¿puede una persona divorciada volver a casarse? La respuesta, tanto desde el evangelio como humana, es un rotundo sí. Sí, puedes volver a amar y ser feliz. Pero esta vez, procura en aprender de tu anterior matrimonio.

Si sientes que ya superaste lo que debías y ahora estás considerando volver a iniciar una nueva historia de amor con alguien más, empieza por hablar con Dios en oración reverente porque como indica la promesa del Señor:

«Consulta al Señor en todos tus hechos, y él te dirigirá para bien».

Acepta esa invitación y no dejes que un divorcio te defina. Puedes volver a hallar la felicidad de amar a alguien con la ayuda del Señor.

Fuente: Ask Gramps

Video relacionado

También te puede interesar