Los Santos de los Últimos Días creemos que Dios inspira a todos Sus hijos y, si analizamos bien, nos daremos cuenta de que existen personas que, sin ser Santos de los Últimos Días, parecen comprender el evangelio e incluso lo comparten, pero de una forma sutil. Los escritores famosos son un gran ejemplo.
A lo largo de los años, los líderes generales de la Iglesia de Jesucristo han citado a diferentes escritores en conferencias generales demostrando que la verdad puede inspirarse en muchas fuentes. Tal como mandó el Señor:
«Buscad palabras de sabiduría de los mejores libros».
Es por eso que a continuación, exploramos cómo distintas autoridades generales han utilizado obras clásicas para enseñar principios espirituales. ¿Recordarás cada una de estas ocasiones?
Jane Austen y el peligro del egoísmo

El élder Neal A. Maxwell utilizó una reflexión de la obra «Orgullo y prejuicio» de la novelista británica Jane Austen para hablar del egoísmo humano citando a Elizabeth Bennet cuando reconoce:
“He sido toda mi vida un egoísta en la práctica, aunque no en los principios” (Austen, Jane, Pride and Prejudice, 1962, pág. 58).
El élder Maxwell usó esta cita para profundizar en cómo el enfoque excesivo en el «yo» limita el crecimiento espiritual. En contraste, explicó que cuando ese «yo» se transforma en «nosotros», surge la verdadera generosidad.
El mensaje detrás de esta cita es que el evangelio nos invita a salir de nosotros mismos para ser humildes y serviciales lo que requiere que dejemos de centrarnos únicamente en nuestras propias necesidades.
Charlotte Brontë y la integridad en la tentación

En la Conferencia General de abril de 2011, la hermana Ann M. Dibb, segunda consejera en la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes en ese entonces, recurrió al libro clásico británico «Jane Eyre», uno de sus favoritos, para enseñar sobre la fidelidad a los principios.
Durante parte de su discurso, la hermana Dibb citó que en un momento de gran tentación, la escritora Jane declaró:
«Mientras más sola esté… más me voy a respetar a mí misma… Las leyes y los principios no son para los momentos en que no hay tentación; son para momentos como éstos».

Esa cita llevó a la hermana Dibb a resaltar que la integridad no se prueba en la comodidad, sino en la dificultad.
Esa enseñanza, llevada al campo espiritual, nos recuerda que permanecer firmes en los mandamientos, incluso cuando nadie más parece hacerlo, es lo que define el carácter de un discípulo de Cristo.
Lewis Carroll y la importancia de saber a dónde vamos

Cómo olvidar el momento en el que el difunto presidente Thomas S. Monson citó un momento crucial de la historia de Alicia en el país de las maravillas para ilustrar algo muy crucial y diario: las decisiones.
En su discurso titulado precisamente «Decisiones», el presidente Monson decidió citar esta parte del consejo que comparte el reconocido «gato de Cheshire» con Alicia:
«Si no sabes a dónde quieres ir, entonces tampoco importa mucho el camino que tomes».

Pero sumado a esto, el presidente Monson añadió una diferencia clave:
«A diferencia de Alicia, nosotros sabemos a dónde queremos ir, y sí importa por cuál camino vayamos, porque el camino que tomemos en esta vida conduce a nuestro destino en la venidera».
Esto nos recuerda que gracias al evangelio, no tenemos que vagar sin dirección ni propósito. Para quienes vivimos bajo la luz del evangelio, cada decisión influye en nuestro destino eterno así que sí es importante decidir bien.
Charles Dickens y vivir entre «el mejor y el peor de los tiempos»

En otra ocasión, el élder Quentin L. Cook también compartió un principio espiritual citando una famosa frase de «Historia de dos ciudades» del escritor Charles Dickens:
«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos».
Luego de esta cita quizá algo confusa, el élder Cook trató de aclarar aplicando esta idea a nuestra época actual, reconociendo las dificultades del mundo y también destacando que vivimos en un tiempo en que la obra del Señor se está acelerando.

Bajo ese sentido, el élder Cook aclaró que en efecto vivimos tanto en el mejor como en el peor de los tiempos dependiendo de lo que queramos escoger, sea lo bueno o lo malo.
Su mensaje principal se centró en que a pesar de la incertidumbre global, los discípulos de Cristo pueden encontrar paz, propósito y dirección.

En otra ocasión, el presidente Monson también citó al mismo escritor usando otra de sus obras llamada «Grandes esperanzas» para inspirar a los jóvenes.
Primero, el presidente Monson se enfocó en citar la historia de Pip, el protagonista de la obra:
«Un día, un abogado londinense llamado Jaggers se acercó al pequeño Pip y le dijo que un bienhechor desconocido le había heredado una fortuna. El abogado pasó su brazo alrededor del hombro de Pip y le dijo: “Hijo, tienes grandes esperanzas».

Luego de compartir su historia, el presidente Monson declaró:
«Esta noche, al verlos a ustedes… declaro: ‘Ustedes tienen grandes esperanzas’, no como resultado de un bienhechor desconocido, sino como resultado de un bienhechor conocido, sí, nuestro Padre Celestial».
Esta enseñanza nos recuerda que siempre podemos hallar esperanza en el Padre Celestial.
C.S. Lewis y el poder del sacrificio

El año pasado, élder Jeremy R. Jaggi, de los Setenta, nos recordó la escena de Aslan en Las crónicas de Narnia, donde el león sacrifica su vida por otro.
Para ilustrar su mensaje, el élder Jaggi recordó la escena conocida cuando la bruja le quita la vida a Aslan. Pero lo más impactante vino en la cita que compartió después:
«Si la Bruja supiera el verdadero significado del sacrificio, ‘habría sabido que cuando una víctima voluntaria, que no ha cometido traición, es ejecutada en lugar de un traidor, la Mesa se quiebra y la Muerte misma comienza a revertirse'».
Esa cita valió para que el élder Jaggi nos recordara que así como Aslan, Jesucristo dio Su vida para vencer la muerte y el pecado, ofreciendo esperanza a toda la humanidad.

Otra de las obras de C.S. Lewis que se usaron en una conferencia general fue «Cartas del diablo a su sobrino». Allí el escritor advierte sobre el error de mostrar bondad hacia quienes están lejos de nosotros, pero descuidar a quienes tenemos cerca.
«Lo bueno es dirigir la malicia a sus vecinos inmediatos, a los que ve todos los días, y proyectar su benevolencia a la circunferencia remota, a gente que no conoce».
Esta vez, el élder Michael Teh, de los Setenta utilizó esta idea en la Conferencia General de octubre de 2007 para enseñar que el verdadero servicio ocurre en lo cotidiano como el hogar, el vecindario, y sobre todo en la familia.
Shakespeare y las decisiones que definen el destino

Recientemente en la Conferencia General de abril de 2026, el élder Clark G. Gilbert pudo dar su primer discurso como apóstol y algo que llamó la atención en su mensaje es que incluyo una cita de «Julio César» obra del escritor famoso William Shakespeare:
«Hay una marea en los asuntos humano que, tomada en pleamar, conduce a la fortuna».
Esa cita le sirvió al élder Gilbert para compartir un consejo importante: las oportunidades deben aprovecharse.
Pero además de eso, también nos recordó que aunque nos equivoquemos, siempre podemos volver al camino mediante Jesucristo.

El presidente Holland también citó a Shakespeare usando su obra «La tempestad» para compartir un mensaje que llevó esperanza a muchos durante la Conferencia General de octubre del 2018.
Durante cierto momento de su discurso, el presidente Holland se dirigió a toda la membresía y declaró:
«Como dijo Próspero al arrepentido Alonso en La tempestad: ‘No carguemos en el recuerdo un pesar que ya no existe'».

Con esta frase, el presidente Holland enseñó sobre el perdón y la sanación. Además, también se tomó un tiempo para aclarar que aferrarse al pasado solo prolonga el dolor.
Sus palabras nos recordaron que el evangelio nos invita a liberarnos de las cargas de nuestros errores pasados mediante el sacrificio de Cristo y avanzar con fe.
Robert Louis Stevenson y la batalla interior

Otro de los escritores citados por un líder general de la Iglesia de Jesucristo fue Robert Louis Stevenson con su novela «El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde».
Durante la Conferencia General de octubre del 2000, el entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, James E. Faust, recurrió a la historia de Dr. Jekyll y Mr. Hyde para hablar sobre algo que muchos enfrentamos: la lucha interna entre el bien y el mal.
El élder Faust empezó compartiendo el trágico punto crucial en la historia del personaje:
«En su carácter del Sr. Hyde comete asesinato y, cuando la droga deja de surtir efecto y ya no puede volver a ser el bondadoso Dr. Jekyll, se descubre la verdad y el Sr. Hyde se quita la vida».

Luego de citar esta parte de la novela, el élder Faust extendió una advertencia:
«Ahora, la clave para nunca convertirse en un Sr. Hyde… es no ceder ante las tentaciones destructivas. Nunca, nunca experimenten con ninguna substancia adictiva».
Al final, esta cita dejó un mensaje claro: ceder repetidamente a la tentación nos lleva al camino de la perdición.
J.R.R. Tolkien y la llamada a la aventura

Durante la Conferencia General de octubre de 2019, el presidente Uchtdorf utilizó la clásica novela de «El Hobbit» para describir una perspectiva diferente y especial de la vida.
A pesar de que la mayoría de los hobbits vivían una vida relajada y sin complicaciones, el presidente Uchtdorf se centró en la perspectiva del protagonista Bilbo Bolsón quien decidió emprender una gran aventura, todo lo contrario a lo que haría un hobbit.
«[Bilbo] comprende que, desde el principio, el viaje constituirá un desafío… Sin embargo, el llamado a la aventura ha llegado a lo más profundo de su corazón; y así, este hobbit común y corriente deja atrás la comodidad y emprende el camino a una gran aventura, una ‘historia de una ida y una vuelta'», expresó el presidente Uchtdorf.

Luego de esto, el presidente Uchtdorf señaló que al igual que Bilbo, todos también recibimos la oferta de una gran aventura propuesta por Dios, nuestro Padre Celestial la cual requería sacrificar la comodidad que conocíamos para desarrollarnos.
«Sabíamos que no sería fácil. Pero sabíamos también que obtendríamos tesoros valiosos, como un cuerpo físico y el experimentar las intensas alegrías y aflicciones de la vida terrenal», declaró el presidente Uchtdorf.
Una lección que trasciende libros y generaciones

Cada uno de estos momentos fue un recordatorio de que la verdad no está limitada a un solo lugar. Grandes escritores han captado principios que van de la mano con el Evangelio de Jesucristo y estos líderes también lo comprendieron.
Quizá el mensaje central que nos dejaron con estas citas es que la literatura y las historias pueden inspirarnos y ayudarnos a comprender la verdad cuando nos direccionamos siempre hacia Cristo.
Fuente: Church News
