En una emotiva ceremonia celebrada el 23 de abril en Provo, Utah, el élder Ulisses Soares, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dirigió un mensaje poderoso a más de 7,000 graduados de Brigham Young University, invitándolos a convertirse en «guardianes de la luz».

El evento, realizado en el Marriott Center, reunió a miles de estudiantes, familiares y líderes, en una ceremonia que también conmemoró el 150 aniversario de la institución, destacando su legado de excelencia académica y formación espiritual.

Un llamado a iluminar el mundo

Más de 7000 graduados de BYU, junto con sus familiares y amigos, llenan el Marriott Center para la ceremonia de graduación en Provo, Utah, el jueves 23 de abril de 2026. Créditos: Nate Edwards. Imagen: BYU

Durante su discurso, el élder Soares enseñó que los graduados no solo han recibido conocimiento, sino una responsabilidad espiritual. Comparó su misión en el mundo con la de un guardián de faro, cuya labor es guiar y proteger a otros en medio de la oscuridad.

«No solo estás llamado a preservar la luz, sino también a irradiarla, a actuar en consecuencia, a bendecir y, a veces, a rescatar a otros gracias a ella».

El apóstol también enfatizó que la luz que los estudiantes llevan consigo no es simplemente académica, sino la Luz de Jesucristo, una guía espiritual que debe influir en sus decisiones, acciones y servicio hacia los demás.

Un «guardián de faro»

Los graduados de BYU hacen fila afuera del Marriott Center preparándose para la ceremonia de graduación el jueves 23 de abril de 2026 en Provo, Utah. Créditos: Abby Shelton. Imagen: BYU

Para ilustrar su mensaje, el élder Soares compartió la historia de Ida Lewis, una humilde guardiana de faros en Estados Unidos que dedicó su vida a rescatar a personas en peligro en el mar.

El élder Soares comparó su valentía y constancia con el compromiso que ahora recae sobre los graduados de BYU:

«En un sentido muy real, ahora recae sobre ustedes… ahora están llamados a ser sus guardianes».

Su mensaje fue que así como un faro no puede apagarse en medio de la tormenta, los discípulos de Cristo deben mantenerse firmes en su fe, incluso en momentos de dificultad.

Permanecer firmes en medio de las «tormentas de la vida»

Los estudiantes de BYU caminan hacia su ceremonia de graduación en Provo, Utah, el jueves 23 de abril de 2026. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Noticias Deseret

El élder Soares reconoció que la vida después de la universidad traerá desafíos e incertidumbre. Sin embargo, animó a los graduados a mantenerse enfocados en su relación con Jesucristo, lo cual es lo más importante.

«No abandonemos nuestro amor por el evangelio ni permitamos que la Luz de Cristo que hay en nosotros se apague».

Añadió que los hábitos espirituales de los graduados desarrollados durante su tiempo en BYU deben convertirse en pilares permanentes en sus vidas, ayudándoles a enfrentar adversidades con claridad, fortaleza y paz.

También recordó una enseñanza reciente del presidente Dallin H. Oaks, quien ha enfatizado que el propósito supremo de la educación es acercarse a Jesucristo, no solo adquirir conocimiento académico.

Un legado de luz que trasciende el campus

Los graduados de BYU hacen fila afuera del Marriott Center preparándose para la ceremonia de graduación el jueves 23 de abril de 2026 en Provo, Utah. Imagen cortesía de Emma Thomas, BYU

El presidente de BYU, C. Shane Reese, junto con otros líderes, reforzaron este mensaje al dirigirse a los graduados para indicar que ahora ellos están llamados a dejar una huella positiva en el mundo.

«Promoción de 2026, dejen que su luz brille con intensidad… como padre de un hijo que hoy se gradúa en 2026, veo su luz», declaró el presidente Reese.

La ceremonia también destacó la diversidad de la generación graduada con estudiantes provenientes de los 50 estados de EE. UU. y de 69 países, reflejando el alcance global de BYU.

La invitación final

Hannah Hutchinson abraza a su padre tras graduarse con una licenciatura en ciencias del ejercicio de BYU en Provo, Utah, el jueves 23 de abril de 2026. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Deseret News

El mensaje del élder Soares concluyó con una poderosa referencia a las enseñanzas de Jesucristo en el Sermón del Monte, recordando a los graduados su propósito divino:

«Vosotros sois la luz del mundo… así alumbre vuestra luz delante de los hombres».

El élder Soares cerró su mensaje asegurando que la luz que los graduados llevan desde BYU está destinada a brillar en lugares únicos, donde solo ellos pueden llegar.

Más que un logro académico, esta graduación marcó el inicio de una nueva etapa y una vida dedicada a influir positivamente en el mundo, guiando a otros con fe, servicio y la luz de Jesucristo.

Fuente: Church News

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