La historia de la formación de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una que vale la pena conocer. Quizá muchos recuerden el clásico relato de la visión de José Smith. Sin embargo, eso fue tan solo el inicio de un nuevo capítulo espiritual que sacudiría el mundo.
Después de ese suceso ocurrieron varios momentos clave que dieron forma a lo que hoy es una fe mundial. Pero no todo fue «perfecto». También hubo momentos críticos que ocasionaron que varios miembros fieles se apartaran y formaran sus propios grupos.
Es entonces donde viene la pregunta, ¿existen acaso otras iglesias que provienen de la Iglesia de Jesucristo? La respuesta es sí y para entender cómo ocurrió esto, primero debemos remontarnos al inicio de todo.
El origen: la restauración de la Iglesia de Jesucristo

Según lo que creen los Santos de los Últimos Días, la Iglesia de Jesucristo fue restaurada por medio del profeta José Smith en el siglo XIX, después de una serie de revelaciones divinas que incluyeron la Primera Visión, en la que José vió a Dios el Padre y a Jesucristo.
En ese entonces José anhelaba saber cuál era la iglesia verdadera pero durante esa visita, el Señor le afirmó a José que todas estaban en error. Luego de eso, José fue llamado para restaurar la Iglesia de Jesucristo y, durante ese transcurso, también se restuaró el sacerdocio, es decir, la autoridad de Dios para actuar en Su nombre.

Como parte de su llamado, José Smith también estuvo a cargo de la traducción del Libro de Mormón, una escritura sagrada para los Santos de los Últimos Días así como la Biblia. Y finalmente José organizó oficialmente la Iglesia de Jesucristo en 1830.
Todo estos sucesos marcaron el inicio de lo que hoy se conoce como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, el momento clave que dio lugar a futuras divisiones ocurrió tras la muerte de José Smith en 1844.
La crisis de sucesión

Cuando José Smith fue martirizado y muerto, surgió una pregunta crucial entre los santos: ¿Quién debía sucederlo en el liderazgo de la Iglesia de Jesucristo? Esa pregunta marcó un gran punto de inflexión.
En ese entonces, Dios aún no había revelado un sistema completamente detallado y conocido por todos sobre la sucesión profética, lo que generó incertidumbre entre los aquellos primeros santos.
En medio de esa duda, se levantaron diferentes posturas. Algunos apoyaron al Cuórum de los Doce Apóstoles, liderado por Brigham Young. Otros creyeron que el liderazgo debía continuar a través de la familia de José Smith, y algunos más rechazaron esas opciones.

Brigham Young defendió que los apóstoles ya tenían las llaves del sacerdocio para dirigir la Iglesia de Jesucristo, enseñando que José Smith les había conferido esa autoridad antes de morir. Finalmente, la mayoría de los miembros siguieron a Brigham Young, y él los guió hacia el oeste de los Estados Unidos, estableciéndose en Utah.
Pero no todos tomaron ese camino.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días hoy

El grupo que siguió a Brigham Young es el que hoy se conoce como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y actualmente cuenta con millones de miembros en todo el mundo.
Algo que caracteriza a la Iglesia de Jesucristo es que enseña que el liderazgo continúa mediante profetas modernos y entre otras de sus creencias, sus miembros practican el matrimonio entre un hombre y una mujer y rechazan prácticas como la poligamia.
Aunque en el siglo XIX, durante el liderazgo del profeta José Smith, sí se practicó el matrimonio plural bajo circunstancias específicas, esta práctica terminó oficialmente en 1890 con el llamado «Manifiesto» del presidente Wilford Woodruff, y fue reforzada en 1904.
Hoy, la Iglesia de Jesucristo enseña claramente que la poligamia ya no forma parte de sus prácticas.
La Comunidad de Cristo

Quienes se negaron a aceptar a Brigham Young como su nuevo profeta, establecieron otra denominación adoptando la creencia de que el liderazgo de la Iglesia debía permanecer dentro de la familia de José Smith.
Con el tiempo, se reorganizaron bajo la dirección de José Smith III y aunque inicialmente se llamaron la Iglesia Reformada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, hoy son conocidos como Comunidad de Cristo.
En un inicio, la Comunidad de Cristo no creía en la poligamia ya que afirmaban que José Smith nunca la enseñó ni la practicó. Así que al principio, la crisis de ellos giraba en torno a la sucesión del liderazgo en la Iglesia, pero posteriormente, el tema de la poligamia se tornó en parte fundamental de sus creencias.
La Comunidad de Cristo tiene su sede en Misuri y cuenta con miembros en todo el mundo pero ya no tiene descendientes directos de José Smith dirigiéndolos. Con unos 250,000 miembros en 1100 congregaciones de 59 países, la Comunidad de Cristo ha atravesado dificultades financieras, pero se ha visto fortalecida por la venta de antigüedades y propiedades históricas a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
La Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Además de la Comunidad de Cristo, otro grupo surgió más adelante por una razón completamente diferente: la poligamia.
Cuando la Iglesia de Jesucristo dejó de practicar el matrimonio plural a finales del siglo XIX, algunos miembros no aceptaron este cambio. Ese grupo creía que la poligamia era un mandamiento eterno y, por lo tanto, abandonarla era un error.
Con el tiempo, los miembros de ese grupo fueron excomulgados y formaron lo que hoy se conoce como grupos fundamentalistas, incluyendo la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IFSUD).
Este grupo se caracteriza aún hasta ahora por practicar activamente la poligamia, vivir en comunidades cerradas, tener estructuras de liderazgo muy estrictas y mantener estilos de vida más aislados.
Además, algunos de estos grupos incluyendo a sus líderes han estado involucrados en controversias legales y sociales, lo que los ha hecho más visibles públicamente, aunque representan una minoría.
Otras iglesias

Además de las iglesias antes mencionadas, existen varias denominaciones que también tienen sus raíces en los primeros años de la Iglesia de Jesucristo, pero que tomaron caminos distintos por diversos temas.
Una de las más representativas es la Iglesia de Jesucristo (Bickertonita), fundada en 1862 por William Bickerton. Este grupo no practica la poligamia y sostiene que la sucesión del liderazgo debía estar vinculada a Sidney Rigdon. Hoy en día, mantiene comunidades en Estados Unidos y algunas partes de América Latina.
También está la Iglesia de Cristo (Terreno del Templo) o también conocidos como «Hedrickitas». Este grupo se estableció en Independence, Misuri, en el terreno que José Smith había identificado como el lugar para la construcción de un templo central.
Quizá, además de estos, haya otros movimientos menores, pero, en resumen, la historia de las iglesias derivadas es un conjunto de caminos distintos. Algunos más conocidos, otros menos visibles, pero todos parte de un mismo punto de origen.
Una historia compartida con caminos separados

A pesar de sus diferencias, estas tres denominaciones comparten el mismo origen enfocado en las enseñanzas iniciales de José Smith. Sin embargo, con el paso del tiempo, las diferencias se han vuelto claras en cuestión de quién posee la autoridad y qué prácticas son las correctas.
Así que sí, la Iglesia de Jesucristo es la raíz de la cual se establecieron otras iglesias y aunque nacieron desde el mismo punto de la historia, fueron sus distintas percepciones las que hoy están marcando diferencias entre ellas.
Y eso explica por qué, aunque estén conectadas históricamente, son religiones distintas. ¿Sabías sobre estas otras iglesias?
Fuente: Add Faith
