El último domingo de mayo, miles de miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días participaron en una lección especial que se llevó a cabo en más de 14,600 congregaciones de Estados Unidos.
El tema central no fue la política ni la historia en sí misma. El objetivo fue reflexionar sobre la libertad, la responsabilidad moral y la capacidad que Dios ha dado a cada persona para escoger por sí misma.
Para apoyar la actividad, la Iglesia preparó un video y una guía de estudio titulada «Celebrando la fundación de Estados Unidos y la Constitución de los Estados Unidos», utilizada en una clase combinada para jóvenes y adultos.
La guía dejaba claro desde el principio que no se trataba de un debate político.
Más bien, era una oportunidad para agradecer las bendiciones de la libertad y reconocer la mano de Dios en principios que han permitido que el Evangelio restaurado se expanda por el mundo.
Una libertad que hizo posible la Restauración

El video incluyó una conversación entre el presidente D. Todd Christofferson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, y el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Ambos explicaron que las protecciones a la libertad religiosa presentes en la Constitución estadounidense fueron fundamentales para que la Restauración pudiera desarrollarse.
El élder Cook señaló que la Primera Enmienda fue esencial para que José Smith pudiera buscar respuestas espirituales y para que posteriormente la Iglesia pudiera organizarse y crecer.
También recordó que principios como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad fueron entendidos originalmente como una invitación a desarrollar virtud y rectitud, más que simplemente buscar comodidad o placer.
La verdadera libertad no consiste únicamente en hacer lo que queremos, sino en tener la oportunidad de escoger el bien y acercarnos a Dios.
Un principio que trasciende fronteras

Aunque la actividad estuvo dirigida a congregaciones de Estados Unidos, los líderes de la Iglesia enfatizaron que los principios de libertad religiosa tienen relevancia para todas las naciones.
El presidente Christofferson recordó una revelación dada al profeta José Smith donde el Señor declaró que permitió el establecimiento de la Constitución para la protección y los derechos de toda la humanidad (Doctrina y Convenios 101:77).
Por esa razón, la conversación no se centró únicamente en la historia estadounidense, sino en la importancia universal de proteger la libertad de conciencia y de adoración.
La libertad religiosa permite que las personas busquen a Dios, vivan su fe y actúen de acuerdo con sus convicciones sin coerción.
Unidos a pesar de las diferencias

Uno de los ejemplos compartidos provino de una pequeña rama en Florida compuesta por miembros de casi todos los países de Sudamérica.
Durante la clase, varios participantes hablaron sobre las libertades que habían perdido en sus países de origen y expresaron gratitud por poder adorar libremente.
A pesar de las diferencias culturales, sociales e incluso políticas, el sentimiento predominante fue la unidad.
«Hay mucho más que nos une que aquello que nos divide», comentó uno de los líderes locales.
La experiencia recordó una enseñanza frecuente de los líderes de la Iglesia: Jesucristo tiene el poder de unir a personas con diferentes experiencias cuando ponen su atención en lo que realmente importa.
La importancia de participar con respeto

La Iglesia reiteró también su posición de neutralidad institucional respecto a partidos políticos y candidatos.
Al mismo tiempo, anima a sus miembros a ser ciudadanos responsables, participar en los asuntos cívicos, votar informadamente y contribuir positivamente a sus comunidades.
Los líderes enseñaron que es posible defender convicciones firmes mientras se trata a los demás con respeto y amor cristiano.
El presidente Christofferson destacó que, siempre que sea posible, debemos buscar aquello que une en lugar de aquello que divide.
Una conversación que sigue vigente

A medida que se acerca el aniversario número 250 de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, la Iglesia quiso aprovechar la ocasión para recordar principios que continúan siendo relevantes en la actualidad.
Para los Santos de los Últimos Días, la conversación sobre libertad no trata únicamente de leyes o gobiernos.
También tiene que ver con algo profundamente espiritual.
La capacidad de elegir es uno de los mayores dones que Dios ha dado a Sus hijos. Y proteger esa libertad permite que cada persona pueda acercarse a Él por decisión propia.
Por eso, más allá de las circunstancias políticas de cualquier época, los líderes de la Iglesia invitaron a los miembros a valorar, defender y agradecer las libertades que hacen posible vivir el Evangelio y seguir a Jesucristo con fe y convicción.
Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org
