La historia de la creación del mundo es fascinante y es de los primeros relatos bíblicos que conocemos. Sin embargo, contiene un detalle simple pero que está generando dudas en muchos.
Esto surge cuando, en un pasaje del libro de Génesis, Dios dice: «Hagamos al hombre a nuestra imagen». ¿Con quién estaba hablando? ¿Por qué algunos pasajes utilizan expresiones en plural como «nosotros» o «descendamos»?
Si estudiamos esta pregunta a fondo, descubriremos que varios pasajes de las Escrituras presentan la creación como un consejo divino en el que Jesucristo ocupa un lugar central y en el que otros seres celestiales también aparecen como participantes o testigos. Pero ¿quiénes eran y qué papel ocuparon en la creación?
¿Por qué las Escrituras hablan de «nosotros» en la Creación?

El libro de Abraham ofrece una de las descripciones más llamativas sobre este tema. Antes de narrar la organización de la tierra, Abraham relata una visión en la que Dios contempla a Sus hijos espirituales y declara:
«Descenderemos… y tomaremos de estos materiales y haremos una tierra sobre la cual estos puedan morar».
Más adelante, el relato continúa diciendo que «los Dioses, organizaron y formaron los cielos y la tierra» (Abraham 4:1), un pasaje que llama la atención por incluír el uso del plural al referirse a los Dioses.
Y eso no es todo. Algo parecido ocurre en Génesis 3:22, donde Dios declara que el ser humano ha llegado a ser «como uno de nosotros».
Estas expresiones han dado lugar a diversas interpretaciones a lo largo de la historia, pero para los Santos de los Últimos Días, esos pasajes tienen un contexto especialmente significativo al relacionarse con el concepto del consejo celestial y con la participación preeminente de Jesucristo en la obra de la Creación. Ahora te lo explicaremos mejor.
El consejo celestial

Aunque no siempre se menciona esto en el Antiguo Testamento, hay algunos pasajes que describen a Dios rodeado de seres celestiales mientras delibera o comunica Sus decisiones.
Uno de los ejemplos más claros aparece en 1 Reyes 22:19–22, donde el profeta Micaías relata haber visto al Señor sentado en Su trono con «todo el ejército de los cielos» a Su derecha e izquierda, participando en una deliberación sobre la misión que debía llevarse a cabo.
De forma similar, en Jeremías 23:18 se hace una pregunta:
«¿Quién estuvo en el consejo de Jehová, y vio y oyó su palabra?»
Esta idea vuelve a aparecer unos versículos más adelante, donde el profeta explica que quienes realmente han estado en ese consejo pueden transmitir fielmente la voluntad divina.

En Zacarías 3 también se presenta una escena celestial en la que el sumo sacerdote Josué comparece ante el Señor mientras otros seres están presentes y participan en la visión. Y en Amós 3:7 se enseña un principio muy conocido:
«Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas».
Diversos estudiosos del hebreo han señalado que la palabra traducida como «secreto» (sod) puede aludir a la idea de un consejo o asamblea divina, reforzando la imagen de Dios revelando Sus designios a Sus profetas.
Jesucristo ocupa un lugar central en ese consejo

Para los Santos de los Últimos Días, Jesucristo fue uno de esos otros «Dioses» que participó activamente en el consejo de Dios y en la obra de la Creación. El libro de Moisés lo confirma mediante una declaración:
«Y yo, Dios, dije a mi Unigénito, el cual fue conmigo desde el principio: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza».
Este pasaje va de acuerdo con las enseñanzas del Nuevo Testamento. En Juan 1:3 se afirma que «todas las cosas por medio de él fueron hechas», mientras que Colosenses 1:16 declara que por medio de Cristo fueron creadas todas las cosas en los cielos y en la tierra.
El presidente Russell M. Nelson también enseñó que Jesucristo fue el Creador bajo la dirección del Padre Eterno:
«Bajo la dirección de Su Padre, [Jesucristo] fue el Creador de este y de otros mundos».
Esta verdad coloca al Salvador en el centro no solo del plan de redención, sino también del origen mismo del mundo en el que vivimos.
¿Quiénes más pudieron haber estado presentes?

Las Escrituras no ofrecen una lista detallada de todos los seres presentes durante la planificación de la Creación. No obstante, un relato del libro de Abraham muestra que Dios estaba en medio de numerosas almas premortales y que Uno «semejante a Dios» invitó a otros diciendo: «Descenderemos».
Para los Santos de los Últimos Días, esto armoniza con la verdad de nuestra existencia premortal. Antes de venir a la tierra, todos vivimos como hijos e hijas espirituales de Dios y formamos parte de Su familia eterna. Dios nos presento su plan de salvación en un gran concilio y Jesucristo se ofreció voluntariamente para ser nuestro Redentor.
Aunque las Escrituras no indican que todos esos espíritus participaran directamente en la organización física de la tierra, sí muestran que existía una comunidad celestial reunida alrededor de Dios y consciente de Su plan para Sus hijos.
¿Qué nos enseña esto sobre los profetas y sobre Dios?

Comprender estos pasajes también nos ayuda a apreciar mejor el papel de los profetas. En lugar de imaginarlos como personas que reciben impresiones aisladas, muchas visiones bíblicas los presentan como testigos privilegiados de las deliberaciones divinas, llamados luego a comunicar la voluntad de Dios a Su pueblo.
Al mismo tiempo, esta perspectiva revela a un Padre Celestial que trabaja en perfecta unidad con Su Hijo y se relaciona con seres celestiales dentro de un orden eterno.
Más importante aún, este hecho pone de relieve que Jesucristo ya estaba presente, preparado para participar en la Creación y, posteriormente, ofrecer Su vida para hacer posible nuestra redención. En ese sentido, las palabras «hagamos» no solo hablan del origen de la tierra, sino que afirman el papel central que el Salvador desempeñó en la historia de la humanidad.
El plan de nuestro Padre Celestial fue concebido desde la eternidad, con Jesucristo en el centro y con el propósito de preparar un lugar donde Sus hijos pudieran venir, aprender, progresar y regresar algún día a Su presencia. Ellos son los Dioses que participaron en la Creación y todo lo que ahora es, es gracias a ellos.
Fuente: maisfe.org
