Durante décadas, historiadores, descendientes de José Smith y estudiosos de la Restauración se han preguntado si alguna vez existió una fotografía auténtica del profeta. Ahora, una investigación de más de 25 años de duración vuelve a colocar esa posibilidad en el centro de la conversación.
El pasado 27 de junio de 2026, en el Noorda Center for the Performing Arts de Orem, Utah, los investigadores Patrick Bishop y Joseph Brickey presentaron durante ocho horas los resultados de un extenso estudio sobre un antiguo daguerrotipo hallado dentro de un relicario de oro perteneciente a descendientes de la familia Smith.

Según sus conclusiones, la imagen contenida en esta pieza histórica coincide forensemente con José Smith, aunque reconocen que aún se necesitan más investigaciones para llegar a una afirmación definitiva.
Es importante señalar que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no ha confirmado que la fotografía corresponda al profeta. Sin embargo, el interés por esta pieza sigue creciendo debido a la cantidad de evidencias históricas, artísticas y forenses que algunos investigadores consideran significativas.
Un hallazgo que podría cambiar la imagen histórica de José Smith

La historia comenzó a tomar relevancia pública en 2020, cuando Daniel Larsen, tataranieto de José Smith, descubrió entre objetos familiares un relicario de oro que contenía un daguerrotipo fechado aproximadamente en la década de 1840.
La posibilidad de que pudiera tratarse de una fotografía auténtica del profeta despertó inmediatamente el interés de especialistas de distintas tradiciones religiosas vinculadas a la Restauración.
Posteriormente, en junio de 2026, la Iglesia anunció que había aceptado la donación de esta reliquia histórica, destacando su importancia como objeto de estudio, aunque reiterando que todavía no existe evidencia suficiente para identificar a la persona retratada.
Para Bishop y Brickey, sin embargo, el análisis realizado durante un cuarto de siglo apunta cada vez más hacia una misma dirección.
«Esta investigación no se ha realizado sentado en una silla frente a una pantalla durante 25 años. Se ha llevado a cabo sobre el terreno, poniendo a prueba nuestras hipótesis, recreando situaciones y reuniéndonos con los mejores expertos disponibles», afirmó Patrick Bishop.
1ra conclusión: el famoso retrato de José Smith podría no ser totalmente exacto

Uno de los argumentos centrales presentados por los investigadores fue cuestionar la precisión del conocido retrato al óleo de José Smith pintado en 1842 por David Rogers.
Durante años, esta pintura ha sido considerada por muchos como la representación más fiel del profeta. Sin embargo, Bishop y Brickey sostienen que el artista tenía la costumbre de modificar ciertos rasgos faciales de sus modelos para adaptarlos a ideales estéticos de la época.
Para demostrarlo, compararon retratos realizados por Rogers con fotografías posteriores de otras personas retratadas por él, incluyendo a Emma Smith. Según los investigadores, estas comparaciones muestran alteraciones visibles en elementos como el tamaño de los ojos, la longitud de la nariz, la forma de los labios y las proporciones generales del rostro.

Joseph Brickey explicó:
«Tenemos un artista que interpreta. Veo una convención en la forma de representar las proporciones del rostro, dictada por un estándar artístico, más que una simple copia exacta del sujeto».
Por ello, concluyen que el retrato de Rogers no debería utilizarse como única referencia para determinar cómo lucía realmente José Smith. Además, al comparar esta pintura con la máscara mortuoria del profeta, encontraron discrepancias importantes.
2da conclusión: los retratos de perfil podrían ser más fiables

En contraste con la pintura frontal de Rogers, Bishop y Brickey consideran que los retratos de perfil elaborados por Sutcliffe Maudsley ofrecen una representación más precisa debido al método utilizado por el artista.
Según explicaron, Maudsley elaboraba perfiles mediante el trazado de sombras proyectadas sobre una pared, una técnica que permitía capturar con mayor exactitud la estructura real del rostro.
Asimismo, señalaron que otros retratos realizados por Maudsley muestran un notable nivel de detalle en objetos personales pertenecientes a la familia Smith, lo que refuerza la percepción de que buscaba reproducir fielmente aquello que observaba.
Los investigadores sostienen que estos perfiles coinciden de manera considerable con la máscara mortuoria de José Smith, convirtiéndose así en una fuente de comparación especialmente valiosa.
3ra conclusión: es poco probable que el daguerrotipo represente a Hyrum Smith

Desde que se dio a conocer la existencia del daguerrotipo, algunos historiadores han sugerido que la persona retratada podría ser Hyrum Smith, hermano del profeta. No obstante, Bishop y Brickey intentaron refutar esta teoría.
Como sustento, explicaron que en todos los retratos conocidos de Hyrum Smith realizados por Maudsley aparece un lunar claramente visible en la mejilla derecha. El hombre retratado en el daguerrotipo, en cambio, no presenta ninguna marca semejante.
También mencionaron que existen evidencias documentales que indican que Emma Smith poseía un relicario de oro y un daguerrotipo de José Smith, aunque todavía no se puede establecer con certeza si dichos objetos corresponden exactamente al relicario hallado por la familia Larsen.
4ta conclusión: la máscara mortuoria no muestra necesariamente el aspecto exacto de José Smith

Otro de los puntos más interesantes de la presentación estuvo relacionado con la conocida máscara mortuoria elaborada poco después del martirio de José Smith en 1844. Aunque los investigadores consideran que se trata de una fuente histórica de enorme valor, advierten que no debe interpretarse como una reproducción perfecta del rostro del profeta.
Para sustentar esta idea, mostraron ejemplos contemporáneos de máscaras faciales elaboradas con tecnología moderna a celebridades como Johnny Depp, Taylor Swift, Tom Cruise y Anne Hathaway.
Según indicaron, incluso utilizando materiales avanzados, estas reproducciones suelen presentar diferencias respecto al aspecto real de las personas. En el caso de José Smith, además, debe considerarse que su cuerpo sufrió heridas traumáticas durante el ataque en la cárcel de Carthage y que el proceso de elaboración se realizó en medio del dolor y la urgencia.

Patrick Bishop explicó:
«Las máscaras de José y Hyrum fueron creadas en medio del dolor y la urgencia. No son representaciones perfectas de sus imágenes, pero sí conservan evidencias tangibles y estructurales».
Brickey, por su parte, añadió:
«Todo se corresponde como cabría esperar. Eso no significa que sea una coincidencia perfecta e irrefutable, pero en cuanto a puntos de referencia bien definidos, las cosas están coincidiendo».
5ta conclusión: el daguerrotipo coincide forensemente con José Smith

Después de años de análisis comparativos entre retratos, reconstrucciones faciales, máscaras mortuorias, perfiles históricos y estudios anatómicos, Bishop y Brickey presentaron la afirmación más contundente de toda su investigación. Según ellos:
«El hombre del relicario del daguerrotipo coincide forensemente con la anatomía de Joseph Smith».
Para respaldar esta conclusión mostraron numerosas superposiciones digitales entre el daguerrotipo, los perfiles de Maudsley, la máscara mortuoria, modelos tridimensionales de los cráneos de José y Hyrum Smith y nuevas reconstrucciones escultóricas realizadas por Brickey.
A partir de esta información, ambos investigadores desarrollaron una nueva representación artística que, según consideran, podría ser la aproximación más cercana hasta ahora al verdadero rostro del profeta.
La postura oficial de la Iglesia sigue siendo cautelosa

A pesar del entusiasmo generado por estas investigaciones, la postura oficial de la Iglesia sigue siendo que no existe evidencia definitiva que permita afirmar que el hombre retratado en el daguerrotipo sea José Smith. No obstante, la Iglesia sí reconoce el enorme valor histórico de la pieza.
En su comunicado oficial expresó que este objeto:
«Invita a las personas a estudiar y reflexionar en oración sobre la Restauración del evangelio de Jesucristo y la extraordinaria vida y ministerio del profeta José Smith».
El relicario pasó a formar parte del Catálogo de Historia de la Iglesia, donde podrá seguir siendo estudiado por especialistas, historiadores y futuros investigadores.
Conocer nuevamente al «Hermano José»

Quizá uno de los momentos más emotivos de la presentación ocurrió cuando Patrick Bishop explicó que su interés por esta investigación nunca ha sido simplemente descubrir una fotografía antigua, sino ayudar a las personas a acercarse más al hombre que desempeñó un papel central en la Restauración.
«Conozco el verdadero carácter de Cristo gracias al profeta José Smith», expresó.
Y concluyó con una reflexión que resume el propósito de sus años de estudio:
«Espero que todos ustedes que aman al profeta José Smith, que aman sus enseñanzas, que aman su mente y que aman su corazón, hoy lleguen a conocer un poco mejor al Hermano José».
Por ahora, el daguerrotipo sigue siendo objeto de debate entre historiadores y especialistas, pero también representa una fascinante oportunidad para profundizar en la historia de la Restauración y en la vida de uno de los personajes de fe más influyentes del siglo XIX.
Fuente: Deseret News
