Durante siglos, una pregunta ha despertado la curiosidad de muchas personas:
¿Qué ocurrió con las diez tribus de Israel que desaparecieron de los registros bíblicos?
La historia de estas tribus está relacionada con una de las promesas más importantes de las Escrituras, el recogimiento de Israel y el cumplimiento de los convenios que Dios hizo con sus hijos.
Pero, ¿quiénes eran estas tribus?, ¿por qué se les llama “perdidas”? y ¿qué enseñan las Escrituras sobre su futuro?
¿Quiénes eran las diez tribus de Israel?

Después de que el pueblo de Israel se estableció en la tierra prometida, las doce tribus descendientes de los hijos de Jacob (Israel) formaron el antiguo reino de Israel.
Con el tiempo, el reino se dividió en dos: el Reino del Norte, formado por diez tribus, y el Reino del Sur, compuesto principalmente por Judá y Benjamín.
Las diez tribus del Reino del Norte eran Rubén, Simeón, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Isacar, Zabulón, Efraín y Manasés.
En el año 722 a. C., los asirios conquistaron el Reino del Norte y llevaron a muchos israelitas cautivos a diversas regiones del mundo antiguo.
Desde entonces, estas tribus dejaron de aparecer claramente en los registros históricos, por lo que comenzaron a ser conocidas como “las diez tribus perdidas de Israel”.
¿Por qué desaparecieron?

Cuando los asirios conquistaron Samaria, la capital del Reino del Norte, muchos israelitas fueron llevados cautivos a regiones cercanas a Mesopotamia.
Con el paso del tiempo, algunos grupos comenzaron a desplazarse hacia otras tierras. Las escrituras explican que Dios permitió esta dispersión como parte del cumplimiento de Sus propósitos para la casa de Israel.
El profeta Jeremías habló de una futura restauración y declaró que Dios reuniría nuevamente a los hijos de Israel:
“El Señor vive, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había conducido” – Jeremías 23:8.
Aunque no conocemos todos los lugares donde llegaron estas tribus, sabemos que Dios nunca olvidó a Su pueblo ni perdió el control de su historia.
¿Dónde están las diez tribus perdidas?

Una de las preguntas más frecuentes es si las diez tribus permanecen juntas en un solo lugar.
El profeta Isaías anunció que el Señor recogería «el remanente de su pueblo» de diversas tierras, como Asiria, Egipto, Elam, Sinar, Hamat y «las costas del mar» (Isaías 11:11; 2 Nefi 21:11).
Esta profecía muestra que los descendientes de Israel se dispersaron por diferentes regiones del mundo, cumpliéndose así el propósito de Dios de esparcir a Su pueblo entre las naciones.
En Doctrina y Convenios se menciona que las diez tribus se encuentran en los “países del norte” y que llegará el momento en que regresarán como parte del gran recogimiento de Israel.
Sin embargo, la Iglesia no ha adoptado ninguna de estas teorías como doctrina. Lo que sí enseñan las Escrituras es que Israel fue dispersado entre muchas naciones y que, mediante el evangelio restaurado, el Señor está reuniendo a Su pueblo una vez más.
Más allá de conocer un lugar específico en un mapa, la enseñanza central es que Dios nunca perdió de vista a Sus hijos. Él sabe dónde se encuentra cada miembro de la casa de Israel y cumplirá la promesa de reunirlos conforme a Sus convenios.s
El regreso de las diez tribus perdidas

Para los Santos de los Últimos Días, el regreso de las diez tribus forma parte de una gran promesa profética.
En 1836, en el Templo de Kirtland, el profeta Moisés se apareció a José Smith y Oliver Cowdery y restauró las llaves del recogimiento de Israel y de la conducción de las diez tribus desde el país del norte (Doctrina y Convenios 110:11).
Esto significa que la obra de reunir a Israel ya comenzó.
Actualmente, cada vez que una persona acepta el evangelio de Jesucristo y hace convenios con Dios, participa en este gran recogimiento espiritual.
El recogimiento de Israel no se trata solamente de reunir personas en un lugar específico, sino de ayudar a todos los hijos de Dios a acercarse a Jesucristo.
¿Las diez tribus volverán como un grupo?

Las profecías indican que llegará un momento en que las diez tribus regresarán y recibirán las bendiciones prometidas.
Doctrina y Convenios 133 describe que quienes estén en los países del norte serán recordados por el Señor y vendrán a Sion con alegría.
Algunos líderes de la Iglesia han enseñado que las diez tribus han estado dispersas entre las naciones, mientras que otros pasajes sugieren que habrá un grupo que regresará como una comunidad reconocida.
En cualquier caso, el mensaje central permanece: Dios cumplirá Sus promesas y reunirá a toda la casa de Israel bajo Jesucristo.
El papel del evangelio en el recogimiento de Israel

El Libro de Mormón enseña que el evangelio sería llevado a los dispersos de Israel, incluyendo a las tribus perdidas.Por eso, la predicación del evangelio es una parte esencial de esta obra.
Durante Su ministerio entre los nefitas, Jesucristo enseñó que también ministraría a las otras ovejas de la casa de Israel, incluyendo a los dispersos (3 Nefi 16:1–4; 17:4).
Además, el profeta José Smith reveló que Juan el Amado recibió la misión de ayudar a reunir las tribus de Israel (Doctrina y Convenios 77:14).
En los últimos días, el Señor prometió que el evangelio sería predicado a todos los dispersos de Israel, preparando el camino para su recogimiento (3 Nefi 21:26–29). Esa obra continúa hoy mediante los misioneros y la proclamación del evangelio en todo el mundo.
Cada persona que viene a Cristo y hace convenios con Dios participa en el cumplimiento de esta gran promesa.
Una promesa que sigue vigente

Aunque todavía existen muchas preguntas sobre la historia de las diez tribus perdidas, en las escrituras queda claro que el Señor recuerda a Su pueblo y cumplirá cada una de Sus promesas.
La historia de Israel no es solo un relato del pasado; también habla del presente y del futuro.
Cada persona que decide seguir a Jesucristo forma parte de una obra más grande, el recogimiento de los hijos de Dios y la preparación para Su regreso.
¿Habías oído hablar antes de las diez tribus perdidas de Israel?
Fuente: www.churchofjesuschrist.org & Estableciendo Sión
