Lo que comenzó como unas vacaciones para visitar a los abuelos terminó convirtiéndose en una experiencia que cambió para siempre la vida de la familia Santiago. Mientras estaban en Uruguay, una enfermedad inesperada puso en riesgo la vida de Estelle, una niña de apenas 3 años, y los llevó a depender tanto del trabajo de los médicos como de su confianza en el Señor.

Meses después, con Estelle recuperándose y celebrando su cuarto cumpleaños junto a su familia, sus padres compartieron cómo vivieron esos días y por qué hoy reconocen que la mano del Señor estuvo presente en cada paso del camino.

Un viaje familiar con un giro inesperado

Rose Linsler, enfermera de vuelo del servicio de ambulancia aérea de Intermountain Health (izquierda), abraza a Estelle Santiago en el hangar de vuelos y ambulancias de Intermountain Health en Salt Lake City el miércoles 29 de julio de 2026. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Deseret News.

Michael y Ellie Santiago viajaron desde Utah hasta Uruguay junto a sus dos hijas para visitar a los padres de Michael, quienes prestaban servicio como presidente y compañera de la Misión Uruguay Montevideo Oeste de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Durante los primeros días del viaje todo transcurría con normalidad. Sin embargo, Estelle comenzó a sentirse mal con síntomas que parecían corresponder a un virus estomacal común. Después de mostrar una aparente mejoría, su estado de salud cambió de forma repentina.

En la madrugada del 5 de enero, la pequeña despertó pidiendo agua, comenzó a vomitar y sus padres notaron que sus ojos se desviaban. Poco después de llegar al hospital sufrió una convulsión y, en cuestión de horas, entró en coma.

Los médicos finalmente diagnosticaron a Estelle con síndrome urémico hemolítico, una enfermedad poco frecuente que suele estar relacionada con una infección por E. coli y que puede provocar insuficiencia renal, problemas cardíacos y otras complicaciones graves.

Cada día traía un nuevo desafío

En enero de 2026, miembros de la tripulación de Intermountain Health embarcan a Estelle Santiago, de 3 años en ese entonces, en un vuelo medicalizado en Uruguay. Créditos: Intermountain Health. Imagen: Church News

Mientras permanecía hospitalizada en Montevideo, la condición de Estelle continuó empeorando. Sus riñones dejaron de funcionar correctamente, presentó hemorragias cerebrales, su corazón comenzó a debilitarse y necesitó respiración asistida, diálisis continua y varios medicamentos para mantener estables sus signos vitales.

Para Michael y Ellie fue una situación difícil de describir. Ver a su hija conectada a múltiples equipos médicos y sin poder hacer mucho para aliviar su sufrimiento fue una prueba que nunca imaginaron enfrentar.

Aun así, recuerdan que la fe se convirtió en el recurso más importante cuando ya no tenían control sobre lo que estaba ocurriendo.

«Después de recibir la mejor atención médica posible, creemos que fue el Padre Celestial quien preservó su vida», expresó Michael Santiago.

Una carrera contra el tiempo

Estelle Santiago, que entonces tenía 3 años, yace en coma en un hospital de Uruguay en enero de 2026. (derecha)
Estelle Santiago, de 3 años en ese entonces, yace en coma durante un vuelo medicalizado desde Uruguay en enero de 2026. Créditos: Intermountain Health. Imagen: Church News.

Con el paso de los días quedó claro que Estelle necesitaba un nivel de atención médica que solo podía recibir en el Primary Children’s Hospital, en Salt Lake City.

Fue entonces cuando comenzó una operación poco común. El equipo de transporte aéreo de Intermountain Health inició los trámites para enviar un avión médico especializado hasta Uruguay.

El desafío era enorme. Obtener un permiso de aterrizaje normalmente tomaba más de una semana, tiempo que Estelle no tenía. 

Además, debían coordinar autorizaciones del seguro médico, permisos internacionales, medicamentos, combustible y un equipo especializado para atender a una paciente pediátrica en estado crítico durante un vuelo de más de 18 horas.

Contra todo pronóstico, las autorizaciones llegaron en poco más de un día y el avión pudo despegar rumbo a Sudamérica.

Un vuelo lleno de desafíos y esperanza

Ellie Santiago ayuda a sus hijas, Bianca y Estelle, en el hangar de Intermountain Health Flight & Ambulance en Salt Lake City el miércoles 29 de julio de 2026. Estelle Santiago enfermó gravemente mientras visitaba a sus abuelos en Uruguay. Un equipo especializado de profesionales de Intermountain Health voló en un avión medicalizado especialmente equipado más de 6300 millas y durante más de 18 horas para recoger a Estelle y trasladarla a Utah para recibir atención médica integral. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Deseret News.

Cuando el equipo médico llegó a Montevideo, algunos especialistas locales dudaban que Estelle pudiera sobrevivir al viaje debido a la gravedad de su condición.

Aun así, los profesionales de Intermountain Health prepararon cuidadosamente cada detalle. Durante el vuelo la pequeña necesitó ventilación mecánica, múltiples medicamentos intravenosos y monitoreo permanente para mantener estable su presión arterial y el funcionamiento de sus órganos.

El trayecto incluyó una escala en Perú para reabastecer combustible y cambiar pilotos antes de continuar hacia Estados Unidos.

Michael recordó que, mientras el avión se acercaba a Uruguay, una fuerte tormenta amenazó con impedir el aterrizaje.

En ese momento, la familia hizo lo único que sentía que podía hacer: orar.

Poco después, las condiciones climáticas mejoraron lo suficiente para que el avión pudiera aterrizar con seguridad.

«Sentimos que habían llegado para ayudarnos»

Camille Ward, coordinadora clínica de Life Flight Air Medical Charter Intermountain Health, y el Dr. Jon Woods, médico pediátrico de University of Utah Health/Intermountain Primary Children’s Hospital, hablaron sobre la terrible experiencia de la familia Santiago en el hangar de Intermountain Health Flight & Ambulance en Salt Lake City el miércoles 29 de julio de 2026. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Deseret News.

Ellie Santiago recordó la tranquilidad que sintió cuando vio descender al equipo médico estadounidense.

Después de días de incertidumbre, explicó que sintió como si finalmente hubiera llegado la ayuda que tanto habían esperado.

Más adelante agradeció públicamente a cada una de las personas involucradas en el rescate y afirmó que el Señor obra muchas veces por medio de personas preparadas para servir a los demás.

La recuperación también fue un milagro

Estelle Santiago, de 3 años en aquel entonces, juega en el Hospital Infantil Primary Children’s durante su recuperación de una grave enfermedad que contrajo en Uruguay en enero de 2026. (Derecha) Estelle Santiago, de 3 años en ese entonces (a la izquierda), sonríe junto a su hermana menor, Bianca, durante la recuperación de Estelle de una grave enfermedad que contrajo en Uruguay en enero de 2026. Créditos: Intermountain Health. Imagen: Church News.

Una vez en Utah, Estelle fue trasladada inmediatamente al Primary Children’s Hospital, donde permaneció varias semanas en cuidados intensivos antes de iniciar un proceso de rehabilitación.

Los médicos advirtieron a la familia que existía la posibilidad de que la niña nunca volviera a caminar o hablar con normalidad. Sin embargo, con el paso de los meses comenzó a recuperar fuerzas de manera constante.

Hoy continúa con algunos controles médicos, pero su familia asegura que lleva una vida prácticamente normal y que su recuperación ha superado las expectativas de los especialistas.

La fe les dio la fortaleza 

Estelle Santiago le muestra su rostro a su abuelo mientras come un pastelito en el hangar de Intermountain Health Flight & Ambulance en Salt Lake City el miércoles 29 de julio de 2026. Estelle enfermó gravemente mientras visitaba a sus abuelos en Uruguay. Un equipo especializado de cuidadores de Intermountain Health voló en un avión medicalizado especialmente equipado más de 6300 millas y durante más de 18 horas para recoger a Estelle y trasladarla de regreso a Utah para recibir atención médica integral. Créditos: Laura Seitz. Imagen: Deseret News.

Al recordar todo lo ocurrido, la familia Santiago reconoce el trabajo extraordinario de médicos, enfermeros, pilotos y especialistas que participaron en el rescate de Estelle.

Sin embargo, también afirman que nunca dejaron de confiar en el Padre Celestial, incluso cuando no sabían cuál sería el desenlace.

El presidente Todd Santiago, abuelo de Estelle y presidente de la Misión Uruguay Montevideo Oeste, explicó que durante toda la experiencia procuraron ejercer fe en cualquier resultado, convencidos de que el amor del Señor permanecería con ellos sin importar las circunstancias.

Para la familia, esta experiencia fortaleció su testimonio de que Jesucristo acompaña a Sus hijos tanto en los momentos de alegría como en los de incertidumbre, y que Su expiación también brinda consuelo, esperanza y fortaleza en medio del dolor.

Meses después de aquella emergencia, Estelle pudo agradecer personalmente a varios integrantes del equipo que ayudó a salvar su vida. Con una sonrisa y la sencillez propia de una niña, expresó unas palabras que resumieron toda la experiencia:

«Gracias por salvar mi vida»

Fuente: Church News 

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