¿Qué tan bien responderías si alguien se acercara a ti en la calle y comenzara a lanzarte preguntas de cultura general?
Esos fueron precisamente los divertidos retos que algunos misioneros de la Iglesia de Jesucristo han enfrentado en algunos videos recientes que se están haciendo virales al convertir preguntas aparentemente sencillas en momentos inesperados.
Desde identificar el planeta más cercano al Sol hasta resolver una pregunta capciosa, los misioneros fueron puestos a prueba demostrando su inteligencia, más allá de su preparación espiritual.
Una competencia improvisada de preguntas

En uno de los videos, el entrevistador reúne a dos misioneros y dos estudiantes, todos de distintos años de la preparatoria, y luego de preguntarles sobre su promedio de calificaciones, las preguntas comienzan de manera sencilla.
«¿Cuál es la central energética de la célula?»
La respuesta llega rápidamente: la mitocondria. Después viene otra pregunta:
«¿Qué planeta está más cerca del Sol?»
Mientras algunos participantes dudan entre distintas respuestas, uno de los misioneros responde correctamente: Mercurio.
Pero el reto no se queda en preguntas escolares. El entrevistador comienza a mezclar conocimientos generales, cultura popular y algunas preguntas diseñadas para confundir a los participantes.

También pregunta en qué año terminó la Segunda Guerra Mundial, qué significa GTA, quién fue miembro de One Direction además de Harry Styles y cuál es la montaña más alta de la Tierra.
En algunas preguntas, los participantes aciertan rápidamente. En otras, las respuestas provocan risas.
Uno de los momentos más destacados ocurre cuando el entrevistador pregunta qué significa APR. Después de algunas respuestas bastante creativas, uno de los misioneros responde correctamente: «Annual percentage rate», es decir, tasa de porcentaje anual.
«Revelación genial, hermano», le responde el entrevistador entre risas.
Al final, uno de los misioneros termina llevándose la victoria.
Una recompensa por la respuesta correcta

El segundo video lleva el desafío a otro nivel. Esta vez, dos misioneros se encuentran frente a un entrevistador que les ofrece una recompensa muy deliciosa: una hamburguesa.
Esta vez, la pregunta parece sencilla, pero tiene trampa:
«Si un conejo coloca un huevo entre Chile y Argentina, ¿de quién es el huevo?», pregunta el entrevistador a uno de los misioneros.
Al principio el misionero intenta analizar la situación.
«Si un conejo coloca un huevo…», repite, tratando de encontrar la respuesta.
Incluso consulta con su compañero en cuanto a la respuesta. Finalmente, el misionero responde que el huevo sería de Chile como dándose por vencido luego de pensar mucho.

Pero su compañero encuentra la clave de la pregunta:
«Ninguno, porque conejo no puede tener huevos», responde.
«¡Correcto!», afirma el entrevistador, quien luego procede a cumplir su promesa cerrando el video con los misioneros disfrutando de la hamburguesa.
Más allá de lo gracioso de la escena, el momento muestra nuevamente a los misioneros interactuando con las personas de una manera espontánea y natural.
También hay espacio para reír durante la misión

La vida misional suele asociarse con estudio, servicio, enseñanza y conversaciones sobre el evangelio. Y si bien todo eso forma parte importante del servicio de un misionero, estos videos recuerdan que los misioneros también son jóvenes con personalidad, sentido del humor y ganas de disfrutar buenos momentos.
Y eso puede ser precisamente lo que hace que este tipo de contenido resulte tan especial.
Para quienes han servido una misión, probablemente estos videos despierten recuerdos de aquellas conversaciones inesperadas que surgían en la calle, en una tienda, durante una comida o mientras simplemente intentaban llegar a su siguiente cita.
Y para quienes actualmente están sirviendo, puede ser un pequeño recordatorio de que compartir el evangelio también implica conectar con las personas con naturalidad.
Momentos sencillos que pueden abrir conversaciones

El evangelio de Jesucristo se enseña de muchas maneras. Algunas conversaciones comienzan con una pregunta muy espiritual y otras pueden comenzar con algo tan sencillo como una pregunta de cultura general, una broma o una hamburguesa.
En estos videos, los misioneros simplemente están participando en una experiencia cotidiana y dejando que su personalidad salga a la luz. Eso también puede ser parte de la obra misional.
La espontaneidad permite que las personas conozcan a los misioneros más allá del estereotipo que muchas veces existe sobre ellos. Son jóvenes que están aprendiendo, sirviendo, equivocándose, riéndose y tratando de hacer el bien.
Y, a veces, una buena conversación misional puede comenzar precisamente así: con una pregunta inesperada y una respuesta que nadie veía venir.
