La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días obtuvo una nueva victoria judicial en Estados Unidos después de que un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Décimo Circuito fallara por unanimidad a favor de la Iglesia en un caso consolidado relacionado con donaciones de diezmo.
La decisión, emitida el 31 de agosto de 2026, confirmó el fallo de un tribunal federal de distrito que había desestimado las demandas presentadas por nueve personas que buscaban recuperar donaciones realizadas a la Iglesia durante varios años.
Sin embargo, el tribunal no resolvió el caso determinando si las acusaciones sobre el uso de los fondos eran correctas o incorrectas. La decisión se basó en un aspecto procesal: los jueces concluyeron que las demandas fueron presentadas después de que venciera el plazo legal establecido para hacerlo.
¿Qué decidió el Tribunal de Apelaciones?

El caso reunió cuatro demandas similares presentadas originalmente en Utah, California, Tennessee y Washington. Nueve demandantes alegaron, entre otras cosas, que habían sido inducidos fraudulentamente a realizar donaciones y que la Iglesia había hecho un uso indebido de algunos fondos.
En abril de 2025, el juez federal Robert J. Shelby desestimó definitivamente el caso. Su decisión se basó en el plazo de prescripción, es decir, el período máximo que establece la ley para presentar determinadas demandas.
Según el tribunal, los demandantes debieron haber tenido conocimiento de la información en la que basaban sus reclamaciones más de tres años antes de presentar sus respectivas demandas. Debido a ello, el caso no podía continuar.
Los demandantes apelaron esa decisión, pero el Tribunal de Apelaciones del Décimo Circuito confirmó ahora la sentencia de forma unánime.
Los jueces Harris Hartz, Gregory Phillips y Nancy Moritz señalaron que no encontraron ningún error que justificara revocar la decisión del tribunal inferior. En otras palabras, la apelación fue rechazada y la desestimación definitiva del caso se mantiene.
Una decisión basada en el plazo legal

Uno de los aspectos más importantes para comprender este fallo es que el tribunal no entró a resolver directamente algunas de las cuestiones más amplias que habían generado interés durante el proceso.
La discusión incluía el principio conocido como autonomía de las iglesias, relacionado con la protección constitucional de las organizaciones religiosas para tomar decisiones sobre sus asuntos internos, sus doctrinas y otros aspectos vinculados con su misión religiosa.
Tanto la Iglesia como otras organizaciones religiosas habían defendido la importancia de ese principio. Sin embargo, el Tribunal de Apelaciones consideró que no era necesario pronunciarse sobre esa cuestión para resolver este caso.
Al concluir que las demandas fueron presentadas fuera del plazo permitido por la ley, los jueces resolvieron el litigio por ese motivo procesal.
Esto significa que el fallo no establece un nuevo precedente sobre hasta dónde pueden llegar los tribunales al analizar las decisiones internas de una iglesia respecto al uso de donaciones religiosas.
Las donaciones y la misión de la Iglesia

Después de la decisión anterior del tribunal de distrito, el portavoz de la Iglesia, Sam Penrod, explicó que las donaciones del diezmo realizadas por los miembros son una expresión de fe y permiten a la Iglesia llevar adelante su misión.
También afirmó que esos recursos son administrados cuidadosamente y bajo la dirección de los líderes de la Iglesia.
Para millones de Santos de los Últimos Días, el diezmo no es simplemente una contribución económica. Es una práctica religiosa y una expresión personal de fe. Los miembros que lo pagan lo hacen como parte de su compromiso de vivir principios que consideran sagrados.
Precisamente por esa razón, los debates públicos y judiciales relacionados con las donaciones religiosas pueden despertar sentimientos profundos y opiniones muy diferentes.
Más allá de las posiciones de las partes involucradas, este caso judicial nos recuerda la importancia de tratar estos temas con seriedad y respeto, especialmente cuando se relacionan con las convicciones religiosas de millones de personas.
La tercera victoria importante en una serie de casos

Esta decisión se suma a otros fallos recientes favorables a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en litigios federales relacionados con el diezmo y las donaciones.
En enero de 2025, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito rechazó una demanda presentada por James Huntsman, quien buscaba recuperar millones de dólares en diezmos y otras donaciones. El tribunal concluyó que no existían elementos suficientes para que un jurado razonable determinara que la Iglesia había tergiversado el origen de los fondos relacionados con el proyecto City Creek.
Posteriormente, en agosto de 2025, otro fallo del Décimo Circuito confirmó la desestimación de una demanda presentada por Laura Gaddy y otros demandantes, quienes habían realizado diferentes acusaciones relacionadas con las creencias, la historia y las prácticas de la Iglesia.
Con la decisión anunciada ahora, la Iglesia de Jesucristo ha obtenido fallos favorables en los principales casos federales que permanecían pendientes sobre estas cuestiones.
Aun así, el debate jurídico sobre la autonomía de las organizaciones religiosas y el tratamiento de las donaciones continúa siendo un tema más amplio dentro del sistema judicial estadounidense.
Una decisión que cierra este caso

Para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el fallo unánime del Décimo Circuito representa el cierre favorable de otro importante litigio federal relacionado con el diezmo.
La decisión confirma que, en este caso, las reclamaciones no podían continuar porque fueron presentadas fuera del plazo legal correspondiente.
Al mismo tiempo, el tribunal dejó sin resolver cuestiones más amplias sobre la autonomía de las iglesias, por lo que el fallo debe entenderse dentro de sus límites específicos.
Para los miembros de la Iglesia, el diezmo continúa siendo una expresión de fe y un principio religioso muy personal. Y mientras los asuntos legales relacionados con las organizaciones religiosas siguen generando debate, esta decisión representa una resolución definitiva para los demandantes y para la Iglesia en este proceso concreto.
En temas donde se cruzan la fe, las convicciones personales y los tribunales, la información clara y el respeto por todas las personas involucradas siguen siendo fundamentales para comprender los hechos con equilibrio.
Fuente: Deseret News
