A veces, el camino de fe de una persona no comienza con una respuesta, sino con una pregunta que alguien más ya se atrevió a formular.

Para Michael, un Santo de los Últimos Días, una de esas personas fue Henri Nouwen, un sacerdote católico holandés, teólogo y escritor espiritual que dedicó buena parte de su vida a hablar sobre la oración, la soledad, el sufrimiento y, sobre todo, el amor de Dios.

Lo curioso es que, a pesar de que Nouwen no pertenecía a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Michael cuenta en un reel de Instagram que sus enseñanzas lo ayudaron a encontrar el camino hacia la Iglesia y que, incluso después de convertirse, los escritos de Nouwen siguen siendo parte de su fe.

“Eres el amado de Dios”

Imagen: Episcopal Church of St. Thomas the Apostle

Una de las enseñanzas de Nouwen que más marcó a Michael fue la idea de que nuestra identidad más profunda no depende de lo que hacemos, poseemos o de lo que otras personas piensan de nosotros. Antes de todo eso, somos hijos e hijas amados de Dios.

Para Michael, esta enseñanza cambió la manera en que entendía el cristianismo. La vida espiritual, según explicó al recordar las ideas de Nouwen, consiste en aprender a escuchar esa verdad y vivir desde ella.

Es una idea que puede resultar especialmente significativa en una época en la que muchas personas construyen su identidad alrededor de sus logros, su apariencia, su trabajo o la aprobación de los demás.

Antes de ser exitosos o fracasar, antes de conseguir algo o perderlo, existe una verdad que permanece: Dios nos ama.

El “sanador herido”

Imagen: masfe.org

Pero hubo otra enseñanza de Nouwen que, según Michael, tuvo todavía mayor influencia en su manera de entender a Jesucristo: la imagen del “sanador herido”.

La idea parte de una pregunta profundamente humana: ¿qué hacemos con nuestras propias heridas? Muchas veces intentamos esconderlas, solucionarlas rápidamente o sentimos vergüenza por ellas. Pero Nouwen veía algo diferente en Jesucristo.

Cristo no permaneció distante del sufrimiento humano, sino que entró en él, cargó con el dolor, conservó las heridas de la crucifixión y, aun después de resucitar, conservó las marcas en Su cuerpo.

Para Michael, esa imagen explica que una persona puede estar herida y, aun así, utilizar lo que ha aprendido de ese dolor para ayudar a otra persona.

Eso no quiere decir que el sufrimiento sea bueno o que las heridas deban permanecer abiertas, sino que nuestras experiencias difíciles también pueden convertirse, con el tiempo, en una fuente de empatía hacia quienes atraviesan algo parecido.

De un sacerdote católico al evangelio restaurado

Sacerdote Henri Nouwen. Imagen: Editorial Unilit

Ahí aparece la parte más inesperada de la historia. Michael dice que, mientras intentaba descubrir qué clase de cristiano quería ser, Nouwen le dio palabras para describir algo que ya estaba comenzando a creer.

Su visión de Jesucristo como alguien que entra en el sufrimiento humano, su convicción de que cada persona posee una dignidad dada por Dios y su énfasis en que todos somos profundamente amados ayudaron a Michael a reconocer elementos de la fe que estaba buscando.

“De alguna manera paradójica, una de las personas que me ayudó a convertirme al mormonismo fue un sacerdote católico”, explica Michael en el video.

Y su influencia no terminó solo conociendo la Iglesia de Jesucristo. Michael asegura que cuando vuelve a leer los escritos de Nouwen, sus escritos también forman parte de lo que lo mantiene en el evangelio restaurado de Jesucristo.

Una historia que recuerda algo importante

A veces alguien puede encontrar una verdad espiritual en las palabras de alguien que pertenece a una tradición cristiana diferente. Imagen: masfe.org

La experiencia de Michael muestra que el camino hacia Cristo no siempre ocurre de la manera que esperamos. A veces una persona puede encontrar una verdad espiritual en un libro, una conversación o en las palabras de alguien que pertenece a una tradición cristiana diferente.

Para Michael, Henri Nouwen no fue quien le enseñó el evangelio restaurado, pero sí fue alguien que le ayudó a comprender mejor el amor de Dios, el sufrimiento y la compasión de Jesucristo.

Y quizá por eso, 30 años después de la muerte de Nouwen, sus palabras todavía tienen significado para él. Al final de su reflexión, Michael vuelve a la enseñanza que parece resumir toda la influencia que recibió de aquel sacerdote: eres amado por Dios.

Una verdad sencilla, pero que para algunas personas puede convertirse en el comienzo de una búsqueda espiritual que las lleve a la verdadera conversión espiritual.

Video relacionado

También te puede interesar