No es común escuchar a un líder religioso recomendar otra fe. Por eso, un comentario realizado recientemente por un sacerdote católico llamó la atención de miles de personas en redes sociales.
Durante una conversación informal, el sacerdote expresó su admiración por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y por la forma en que sus miembros viven su fe.
Su mensaje fue sencillo, pero dejó una reflexión interesante sobre el servicio, la comunidad y el respeto entre diferentes creencias.
Lo que más le llamó la atención de los Santos de los Últimos Días

Al hablar sobre los miembros de la Iglesia, el sacerdote destacó algo que considera poco común en el mundo actual.
Según explicó, admira la manera en que los Santos de los Últimos Días se apoyan mutuamente cuando atraviesan dificultades.
«Cuando alguien está cayendo, van y lo levantan.»
Más allá de una organización religiosa, observó una comunidad donde las personas procuran ayudarse unas a otras y fortalecer sus relaciones.
Esa idea refleja uno de los principios centrales del evangelio restaurado. El discipulado de Jesucristo siempre nos invita a ministrar, servir y preocuparnos por quienes nos rodean.
Un reconocimiento al servicio de los obispos

Otro aspecto que llamó la atención del sacerdote fue el servicio voluntario de los líderes locales de la Iglesia.
Comentó que tiene amigos que sirven como obispos y que siente una profunda admiración por ellos. Porque realizan una enorme labor espiritual y pastoral sin recibir una remuneración económica.
Para millones de Santos de los Últimos Días alrededor del mundo, esto es algo normal.
Sin embargo, para muchas personas ajenas a la Iglesia resulta sorprendente descubrir que los obispos continúan trabajando en sus profesiones mientras dedican tiempo, energía y amor al cuidado de sus congregaciones.
Es una muestra de servicio desinteresado que refleja el modelo de liderazgo enseñado por Jesucristo.
“Promueven lo suyo sin atacar a los demás”

Quizá uno de los comentarios que más resonó entre quienes escucharon el video fue su referencia a los misioneros de la Iglesia.
El sacerdote explicó que siente respeto por los jóvenes que sirven misiones porque, según su experiencia, se enfocan en compartir sus creencias sin atacar las de otras personas.
«Ellos promueven lo suyo.»
En un mundo donde las discusiones religiosas muchas veces terminan en confrontación, esa observación resulta significativa.
El evangelio restaurado enseña que podemos compartir nuestro testimonio con convicción y al mismo tiempo mostrar respeto por la fe y las creencias de los demás.
La Primera Presidencia y los profetas modernos han enseñado repetidamente que la libertad religiosa y el respeto mutuo son principios fundamentales para los discípulos de Cristo.
Lo que realmente habla bien de una religión

Las palabras de este sacerdote no representan una postura oficial de la Iglesia Católica ni buscan establecer comparaciones entre credos.
Sin embargo, sí dejan una enseñanza valiosa. Las personas suelen formarse una opinión sobre una religión mucho antes de leer sus doctrinas o conocer sus creencias.
La mayoría de las veces observan a sus miembros. Por eso, una de las formas más poderosas de compartir el evangelio sigue siendo la misma que enseñó el Salvador.
Amar a Dios y amar al prójimo.
Una invitación para todos

Historias como esta nos recuerdan que la influencia del evangelio muchas veces se nota en las acciones más sencillas.
Cuando servimos sin esperar reconocimiento, cuando fortalecemos a quienes atraviesan momentos difíciles y cuando tratamos con respeto a quienes creen diferente, estamos reflejando el carácter de Jesucristo.
Ese es uno de los cumplidos más significativos que alguien pueda hacer sobre nuestra fe, que puedan reconocer en nosotros el amor, el servicio y la bondad que enseñó el Salvador.
