Durante un tiempo, Sage Adams sintió que no pertenecía a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Se alejó en 2019 y, en los años siguientes, su vida tomó un rumbo muy diferente al que había conocido en la Iglesia.
Comenzó a adaptar un estilo de vida muy oscuro y desarrolló fuertes adicciones. Al mismo tiempo, su salud mental se deterioró y llegó a atravesar momentos tan difíciles que intentó quitarse la vida en más de una ocasión.
Hoy, Sage cuenta su historia en redes sociales para mostrar cómo pasó de sentirse perdida y de buscar aceptación lejos de la Iglesia a regresar a su fe en Jesucristo.
“Nunca sentí que pertenecía”

En un reel de Instagram que compartió en redes sociales, Sage mostró fotografías de distintas etapas de su vida, incluyendo los años en los que se había alejado de la Iglesia y adoptado una estética y un estilo de vida muy diferentes.
Al recordar esa época, explicó que una de las razones por las que se alejó de la Iglesia fue precisamente la sensación de no encajar.
“Dejé la Iglesia en 2019. Nunca sentí que pertenecía a la Iglesia”.
Después de alejarse, comenzó a practicar brujería y a consumir distintas sustancias hasta desarrollar adicciones. Su situación personal también comenzó a deteriorarse.
“Mi salud mental se descontroló y tuve varios intentos de acabar con mi vida. Estaba perdida. Buscaba aceptación, pero estaba sola”.
Su historia muestra una etapa en la que, según su propio relato, estaba buscando un lugar donde sentirse aceptada, mientras al mismo tiempo se encontraba cada vez más alejada de aquello que alguna vez había creído.
Comenzó a buscar nuevamente a Cristo

A finales de 2022, Sage comenzó a acercarse nuevamente al cristianismo. Sin embargo, regresar a la Iglesia de Jesucristo no era algo que quisiera hacer. De hecho, ella misma cuenta que durante ese proceso no quería descubrir que la Iglesia de Jesucristo fuera verdadera.
“Comencé a volver a Cristo a finales de 2022, pero no quería que esta Iglesia fuera verdadera”.
En lugar de regresar inmediatamente, decidió investigar otras opciones. Según explicó, buscó respuestas en distintas denominaciones cristianas para tratar de encontrar dónde encajaba su fe.
“Investigué prácticamente todas las denominaciones que existen”.
Su búsqueda continuó hasta que, en 2023, ocurrió algo que cambiaría por completo la manera en que veía su vida.
El accidente que la hizo pensar en Dios

Durante ese tiempo, Sage sufrió un accidente automovilístico que, según cuenta, pudo haber terminado con su vida. Mientras estaba en una situación crítica, comenzó a pensar en lo que significaría morir después de tantos años sintiendo que había rechazado a Dios.
“Recuerdo haber sentido vergüenza y culpa cuando estaba muriendo por primera vez. ¿De verdad así es como voy a dejar esta vida? ¿De verdad estoy a punto de encontrarme con mi Creador después de haberlo rechazado y negado su palabra durante tanto tiempo?”
Finalmente, sobrevivió.
Para Sage, aquel accidente fue el comienzo de una nueva etapa en la que empezó a prestar atención a lo que estaba ocurriendo a su alrededor y a interpretar su supervivencia como una muestra de la misericordia de Dios.
“A través de la misericordia de Dios estoy viva. Sobreviví”.
Las bendiciones del sacerdocio marcaron su regreso

Después del accidente, Sage comenzó a experimentar lo que ella describe como milagros relacionados con las bendiciones del sacerdocio y la intervención divina.
Aquellas experiencias terminaron influyendo profundamente en su decisión de regresar a la Iglesia de Jesucristo.
“Después de ese accidente automovilístico vi tantos milagros gracias a las bendiciones del sacerdocio y a la intervención divina que no pude negar que esta Iglesia es verdadera”.
Para ella, esas experiencias fueron parte de un proceso que había comenzado mucho antes. La búsqueda que inició a finales de 2022, las preguntas que tenía sobre su fe y lo que vivió después del accidente terminaron llevándola nuevamente hacia la Iglesia.
“La Iglesia realmente ha cambiado mi vida”

Han pasado aproximadamente tres años desde que Sage comenzó nuevamente su camino dentro de la Iglesia de Jesucristo nuevamente, y ahora utiliza su experiencia para hablarle a quienes pueden sentir que su pasado los descalifica para acercarse a Dios.
Su mensaje no parte de una vida perfecta ni de una historia sin errores. Por el contrario, Sage habla abiertamente de sus adicciones, sus tatuajes, sus pecados, sus dificultades y las decisiones que tomó durante los años en los que estuvo alejada de Dios.
“He estado en la Iglesia durante tres años y realmente ha cambiado mi vida”.
Para ella, el centro de todo lo que vivió está en Jesucristo y en el amor que, según su testimonio, Él tiene por cada persona.
“Jesucristo nos ama muchísimo y esta Iglesia es verdadera. No puedo negar que esta es la Iglesia restaurada de Cristo”.
“No importa dónde estés espiritualmente”

Quizás uno de los mensajes más significativos que Sage quiso dejar con su historia está dirigido precisamente a las personas que sienten que no pueden regresar porque han cometido demasiados errores o porque su vida actual no coincide con lo que creen que debería ser la vida de un miembro de la Iglesia.
Su invitación es clara: no esperar a estar completamente bien para acercarse a Cristo.
“No importa dónde estés espiritualmente, perteneces a esta Iglesia. Con adicciones, con tatuajes, con pecados, con dificultades… ¡perteneces a este evangelio!”.
Sage resume así la idea que, según su experiencia, aprendió durante su regreso:
“[La Iglesia de Jesucristo] es para todos”.
De esta forma, su historia refleja que una persona puede encontrarse muy lejos de Dios y aun así decidir comenzar a acercarse nuevamente a Él.
Para Sage, ese regreso comenzó con preguntas, continuó con una búsqueda que incluso la llevó a explorar otras iglesias y tomó un giro inesperado después de un accidente que pudo haberle costado la vida.
Hoy, las fotografías de aquella etapa forman parte de su testimonio para mostrar cuánto ha cambiado su vida desde entonces y compartir con otras personas que, independientemente de nuestro pasado, todos podemos buscar a Jesucristo.
