La presidenta Rosemary K. Chibota celebra hoy su cumpleaños número 59. Desde que fue llamada a servir como presidenta general de la Primaria, sus mensajes han destacado el valor eterno de los niños, la importancia de las familias y la confianza en Jesucristo.
La presidenta Chibota comenzó oficialmente su servicio el 1 de agosto de 2026, luego de ser sostenida durante la Conferencia General de abril de 2026.
En este corto tiempo ha compartido enseñanzas en devocionales, actividades para niños y reuniones de la Iglesia. Con motivo de su cumpleaños, recordamos nueve de sus citas más significativas y algunos detalles de su historia personal.
De Zimbabue a la presidencia general de la Primaria

La presidenta Rosemary K. Chibota nació el 16 de octubre de 1967 en Bulawayo, Zimbabue, en una familia de padres originarios de Malaui. Fue la novena de diez hermanos y conoció el evangelio restaurado cuando tenía 17 años, después de que unos misioneros visitaran el hogar de sus padres.
Años más tarde conoció a Joel Basil Chibota, con quien se selló en el Templo de Johannesburgo, Sudáfrica, el 11 de septiembre de 1997. Posteriormente, ambos se trasladaron a Estados Unidos, donde criaron a su hija.
La presidenta Chibota obtuvo una licenciatura de Colorado Technical University y una maestría de Western Governors University. También desempeñó distintas responsabilidades profesionales para la Iglesia en Salt Lake City.
Entre 2022 y 2025, ella y su esposo sirvieron como líderes de la Misión Alabama Birmingham, una experiencia que precedió a su llamamiento a la presidencia general de la Primaria.
1. Nuestra identidad es más grande que cualquier etiqueta

Durante su discurso en la reciente Conferencia General de octubre de 2026, titulado “Un hijo de Dios”, la presidenta Chibota recordó que nuestra verdadera identidad no está determinada por las categorías con las que el mundo intenta definirnos.
“El mundo nos invita a centrarnos en las etiquetas en lugar de la identidad eterna. No obstante, las etiquetas nunca pueden captar plenamente quiénes somos en realidad”.
Su mensaje nos recordó que, antes de cualquier otra descripción, cada persona posee una identidad divina como hijo o hija de Dios.
2. Los niños pueden acudir a Dios en cualquier momento

Durante un devocional llevado a cabo el 19 de septiembre en Tacloban, Filipinas, la presidenta Chibota enseñó que los niños pueden aprender desde pequeños a confiar en la oración.
“[Ellos] sabrán que pueden hablar con nuestro Padre Celestial en cualquier momento y en cualquier lugar, ya sea en la escuela o si se sienten perdidos. Pueden detenerse y orar, y nuestro Padre Celestial les enviará ayuda”.
Con estas palabras, destacó que la comunicación con Dios no está reservada para los adultos y que los niños también pueden buscar Su guía en sus dificultades cotidianas.
3. El Señor ama a las familias

En el programa “De amigo a amigo” de septiembre de 2026, la presidenta Chibota habló sobre la importancia de dedicar tiempo a quienes forman parte de nuestro hogar.
“Participar en actividades familiares y dar prioridad al tiempo de calidad juntos puede fortalecer los lazos familiares ahora y para siempre. El Señor ama a las familias. Y nosotros los amamos a ustedes”.
Como nos recordó la presidenta Chibota con esas palabras, las relaciones familiares se fortalecen mediante acciones sencillas, como compartir experiencias y estar presentes en la vida de los demás.
4. Los niños también pueden aprender sobre el templo

Con motivo de las actividades relacionadas con el Templo de Salt Lake, la presidenta Chibota extendió una invitación especial a los niños y jóvenes.
“Nos entusiasma la oportunidad de que todos ‘vengan a ver’ el templo. Niños y jóvenes, los invitamos a tomar la iniciativa en la celebración de esta maravillosa casa del Señor».
También los animó a aprender sobre el templo y a participar en las oportunidades que les permitan comprender mejor su importancia.
5. El templo nos ayuda a acercarnos a Jesucristo

Durante el anuncio de la celebración del Templo de Salt Lake, el 1 de septiembre, la presidenta Chibota explicó que visitar la casa del Señor tiene un significado que va más allá de admirar su arquitectura.
“Todos están invitados. Los invitamos a venir y recorrer el templo. Pero esto es más que recorrer un edificio extraordinario; se trata de acercarse más a Jesucristo”.
Como indicó en su mensaje, el propósito de los templos es dirigir nuestros pensamientos y nuestro corazón hacia el Salvador.
6. Los niños están en el centro del amor del Salvador

En una publicación compartida el 1 de septiembre, la presidenta Chibota recordó el relato de 3 Nefi 17:21, donde Jesucristo bendijo a los niños nefitas después de Su resurrección.
“Me encanta este recordatorio de que los niños nunca son algo secundario en la obra del Salvador. Ellos están en el centro de Su amor”.
Luego añadió que Jesucristo los ve, los bendice y nos invita a ayudarlos a comprender que le pertenecen. Esta enseñanza refleja uno de los propósitos fundamentales de la Primaria: ayudar a los niños a conocer y sentir el amor de Jesucristo.
7. Mantenerse cerca del Espíritu Santo requiere esfuerzo

El 18 de agosto, durante un devocional en el Centro de Capacitación Misional de Provo, la presidenta Chibota habló sobre la importancia de buscar constantemente la compañía del Espíritu Santo.
“Por favor, hagan la obra necesaria para mantener el Espíritu con ustedes. Manténganse sintonizados con el Espíritu Santo mediante la oración sincera, mediante el estudio diario de Predicad Mi Evangelio y de las Escrituras”.
También recordó la importancia de participar dignamente de la Santa Cena y permanecer fieles a los convenios. Aunque dirigió estas palabras a los misioneros, su consejo puede aplicarse a cualquier persona que desee fortalecer su relación con Dios.
8. Los niños son valiosos para el Padre Celestial

Pocos días después de comenzar su servicio, la presidenta Chibota compartió su entusiasmo por la oportunidad de enseñar a los niños de la Iglesia.
“Sé que los niños son algo sumamente precioso para nuestro Padre Celestial, y que Él los ama y que, además, nos ha dado el mandamiento, por medio de las escrituras, de que debemos ser como niños pequeños”.
También expresó su alegría por poder compartir estos principios con los niños de distintas edades y lugares del mundo. Sus palabras recuerdan la enseñanza del Salvador de que todos debemos desarrollar cualidades como la humildad, la confianza y la disposición para aprender.
9. El Señor aumenta nuestra capacidad para servir

Al hablar sobre los llamamientos en la Iglesia, la presidenta Chibota compartió una enseñanza que puede dar ánimo a quienes sienten que sus responsabilidades superan sus capacidades.
“Cuando aceptas ese regalo, el Señor aumenta tu capacidad para servir. Él te bendice con los dones y talentos necesarios para cumplir ese llamamiento, los cuales no tendrías de otra manera”.
Esta reflexión invita a confiar en que Dios puede fortalecer a quienes aceptan servir, incluso cuando todavía no se sienten completamente preparados.
Una nueva etapa de servicio dedicada a los niños

A sus 59 años, la presidenta Rosemary K. Chibota continúa una trayectoria de servicio que comenzó mucho antes de su llamamiento como presidenta general de la Primaria.
Desde su conversión al evangelio durante la adolescencia hasta su experiencia como líder de misión, su historia ha estado marcada por oportunidades de aprender, enseñar y servir a los demás.
Ahora, junto con sus consejeras, la hermana Nina M. Garfield y la hermana Theresa A. Collins, tiene la responsabilidad de ayudar a los niños de la Iglesia a desarrollar fe en Jesucristo y comprender su identidad divina.
Sus primeras enseñanzas en este llamamiento comparten un mensaje sencillo: los niños son importantes para Dios, las familias merecen nuestro tiempo y el Señor puede fortalecer a cualquier persona que esté dispuesta a servirle.
Fuente: Church News
