Cuando se trata de religiones, muchos suelen pensar en las diferencias entre una y otra. Pero, ¿por qué pensar solo en eso? ¿Por qué no contemplar lo que nos une?
Honestamente, en el mundo en el que vivimos se resaltan tanto las divisiones que parece que ya estamos acostumbrados a solo ver eso, pero si cambiamos de perspectiva, nos damos cuenta de que en realidad hay muchas cosas que nos conectan con el resto y eso también pasa en la fe.
Si miramos de cerca, notaremos que los miembros de la Iglesia de Jesucristo tenemos creencias que nos conectan con otros creyentes y sus prácticas y eso merece ser conocido. ¿Cuáles son estas creencias? A continuación, te las presentamos.
Inteligencia eterna y Brahman

En Doctrina y Convenios 93 se enseña:
«También el hombre fue en el principio con Dios. La inteligencia, o sea, la luz de verdad, no fue creada ni hecha, ni tampoco lo puede ser».
El Libro de Abraham también describe una organización de inteligencias antes de la creación del mundo. Esta creencia lleva a los Santos de lso Últimos Días a creer en la vida preterrenal. Sin embargo, no somos los únicos con esa creencia.
En el hinduismo, el concepto de Brahman describe una realidad espiritual eterna que permea toda la existencia: no solo humanos, sino toda la creación participa de esa esencia divina.
Ahora, si bien esas no son doctrinas idénticas, ambas presentan las misma ideas sorprendentes en su mensaje: La existencia no comienza en la nada y lo espiritual precede a lo material.
Esa visión quizá para ellos cosmológica pero para espiritual para los Santos de los Últimos Días es más antigua que el cristianismo tradicional.
Ley de la cosecha y el karma

Si analizamos las enseñanzas de Jesús, encontraremos una ley espiritual clara que Él estableció:
“Todo lo que el hombre siembre, eso también segará».
Si comparamos esa ley con el hinduismo y el budismo, notaremos que principios como el karma aplican esa ley ya que este último enseña que las acciones generan consecuencias inevitables que moldean el futuro de un individuo. Sin embargo, la diferencia radica en que:
- El karma opera dentro de un sistema de reencarnación.
- Para los Santos de los Últimos Días, las consecuencias se desarrollan dentro del plan de salvación y bajo la gracia de Cristo.
Aún así, tanto la ley de la cosecha de Jesucristo como el karma nos enseñan que nuestras decisiones importan y que lo que hacemos transforma lo que llegamos a ser. Esto es cierto ya que la justicia es parte del carácter de Dios y tarde o temprano, Él se encargará de retribuírnos de acuerdo a la calidad de nuestras acciones ya fueren buenas o malas.
No es casual que muchas religiones, coincidan en esa creencia moral.
El bautismo como renacimiento espiritual

Aunque la forma y el significado exacto difieren, la idea de ser bautizado, renovado y unido a Cristo es una creencia compartida entre Santos de los Últimos Días, católicos y muchas ramas del cristianismo.
Los católicos consideran al bautismo como uno de sus sacramentos fundamentales y un medio por el cual la gracia de Dios comienza a obrar en la vida de la persona.
En la Iglesia de Jesucristo, también se enseña que el bautismo es esencial para ser salvos ya que representa un nuevo nacimiento espiritual, tal como fue enseñado por Jesús mismo.
Si bien diferimos en puntos clave como el Sacerdocio para efectuar esas ordenanzas, el acto sagrado de entrar a una nueva vida espiritual mediante el bautismo es una realidad compartida.
El valor de las escrituras y la revelación continua

Tanto la Iglesia de Jesucristo como otras tradiciones cristianas valoran profundamente las Escrituras como una guía para la vida y la fe, ya que las consideramos la “Palabra de Dios”.
Algunas personas de otras religiones creen erróneamente que no creemos en escrituras tradicionales como la Biblia, ya que tenemos “otro libro”, pero en realidad no es así. Sí creemos en la Biblia solo que con un simple detalle:
“Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente”. (Artículo de fe 8)
Ahora bien, quizá tengamos otros libros como el Libro de Mormón en nuestro caso o la Torá para los seguidores del judaísmo, entre otros. Sin embargo, la reverencia por la palabra inspirada de Dios es un punto de unión con otras confesiones cristianas.
Este enfoque hacia lo escrito como camino a la verdad también se ve en prácticas de otras ramas del cristianismo como la Lectio Divina católica. Así que no es algo exclusivo de los miembros de la Iglesia de Jesucristo.
Más allá de las diferencias

Estas son las creencias y prácticas más comunes que nos unen a otras religiones. Sin embargo, hay muchas otras cosas que vale la pena mencionar como los valores espirituales que compartimos con otras religiones y las prácticas cristianas como el servicio que nos acerca más a Cristo.
Si bien nuestra forma de proceder externa es diferente, lo que nos conecta a todos es lo mismo: el deseo interno de seguir a Cristo. Porque cuando solo lo vemos a Él, las diferencias dejan de alejarnos.
Así que la próxima vez que te encuentres con alguien de otra religión, ya sea un católico o un testigo de Jehová en tu puerta o quien sea, mira a esa persona como quien es de verdad: un hijo o una hija de Dios igual que tú.
