Presidente Eyring: Recibir revelación diaria, ¿es eso posible? ¡Sí!

revelación

El otro día me encontré manejando por una carretera en el condado de Salt Lake. A pesar de que he vivido en Utah durante casi ocho años, en ocasiones cierto paisaje todavía me llama la atención y, en este día, de repente vi un lugar en el que anhelaba estar.

La estatua del ángel Moroni se vislumbraba en el horizonte, posada sobre el templo de Jordan River, Utah. Aunque había pasado por esa carretera muchas veces antes, por alguna razón, ver la estatua icónica me dejó sin aliento.

templo de jordan river

También te puede interesar: Élder Holland: “Crean en los milagros. La esperanza nunca se pierde”

Y cómo deseaba poder entrar. Mi corazón anhelaba estar allí, y cuando la abrupta realidad del coronavirus regresó a mi mente, me encontré necesitando un poco de valor, valor para seguir adelante a pesar de lo tumultuoso de este año.

Hace un poco más de dos años, el presidente Russell M. Nelson advirtió: 

“En los días futuros, no será posible sobrevivir espiritualmente sin la influencia guiadora, orientadora, conciliadora y constante del Espíritu Santo”.

Esta cita se ha repetido en mi mente mientras pensaba en cómo sobreviviría espiritualmente a lo largo de esta pandemia. 

¿Tengo la guía, la dirección, el consuelo y la influencia constante del Espíritu Santo?

Una de las notas a pie de página más largas de los discursos de la Conferencia General de abril de 2020 se encuentra en el discurso de la presidenta Joy D. Jones, “Un llamamiento especialmente noble”.

En la nota al pie, ella comparte una cita del presidente Henry B. Eyring y puedo ver porqué eligió incluirla en su totalidad:

Presidente Eyring

“Si ustedes y yo estuviéramos a solas, y quisiera que así fuera, de manera que se sintieran con la libertad de preguntarme lo que quisieran, imagino que me dirían algo así: ‘Hermano Eyring, he sentido algunas de las cosas que usted describe. 

El Espíritu Santo ha conmovido mi corazón y mi mente de vez en cuando; pero lo voy a necesitar constantemente a fin de no ser vencido ni engañado. ‘¿Es posible eso? Y si lo es, ¿qué se requerirá de mí a fin de recibir esa bendición?’.

Empecemos con la primera parte de su pregunta. Sí, es posible. Siempre que necesito reafirmarlo, y me es necesario de vez en cuando también, recuerdo a dos hermanos. 

Nefi y Lehi, y los otros siervos del Señor que trabajaban con ellos, enfrentaron una gran oposición. Estaban sirviendo en un mundo cada vez más inicuo y tuvieron que afrontar terribles decepciones; es por eso que me animan, y también pueden animarlos a ustedes, las palabras de este versículo de Helamán. 

La reafirmación está incluida en el relato sobre todo lo que pasó durante un año entero, casi como si no fuera sorprendente para el autor. Escuchen:

“Y en el año setenta y nueve empezó a haber muchas contenciones. Pero sucedió que Nefi, Lehi y muchos de sus hermanos que sabían concerniente a los verdaderos puntos de la doctrina, pues recibían muchas revelaciones diariamente; por lo tanto, predicaron al pueblo, de modo que hicieron cesar sus contenciones ese mismo año” [Helamán 11:23].

Recibían ‘muchas revelaciones diariamente’. Así que, para ustedes y para mí eso responde su primera pregunta. Sí, es posible tener la compañía del Espíritu Santo lo suficiente para recibir revelaciones a diario. No será fácil, pero es posible. 

Lo que se requiere es diferente para cada persona, porque todos empezamos en el lugar en que estamos dentro de nuestras propias experiencias únicas en la vida”

En su discurso de la conferencia general, el presidente Jones hizo referencia a esta cita cuando dijo:

“Prestar atención a la revelación personal nos conduce al progreso personal. Escuchamos y actuamos. Él Señor dijo: “Pedid al Padre en mi nombre con fe, creyendo que recibiréis, y tendréis el Espíritu Santo, que manifiesta todas las cosas que son convenientes”. Nuestra función continua es recibir revelación continua”.

Me encanta la idea de que “nuestra función continua es recibir revelación continua”. A principios de este año, el élder David A. Bednar cambió mi perspectiva sobre lo que significa “tener siempre Su Espíritu con nosotros” en una transmisión para los maestros de Seminario e Instituto.

A medida que honramos nuestros convenios será posible que siempre tengamos al Espíritu Santo como nuestro compañero constante, sin embargo hablamos de ello y lo tratamos como si el escuchar la voz del Señor a través de Su Espíritu fuera un acontecimiento poco común…

Debería estar con nosotros todo el tiempo, no a cada nanosegundo, pero… si ustedes y yo hacemos todo nuestro esfuerzo y no cometemos transgresiones graves, entonces podremos contar con la guía del Espíritu Santo.

Tener el Espíritu no debería ser un evento poco común, y quizás deberíamos buscar “muchas revelaciones diarias”, como lo experimentaron Nefi y Lehi. El presidente Eyring dijo que es posible, pero no es fácil. 

En la conferencia general, el presidente Nelson reafirmó esta verdad:

“Al tratar de ser discípulos de Jesucristo, nuestros esfuerzos por escucharle a Él han de ser cada vez con mayor intención. Se requiere un esfuerzo consciente y constante para llenar nuestra vida diaria con Sus palabras, Sus enseñanzas y Sus verdades”.

Ojalá podamos encontrar formas de ser más intencionales y hacer ese esfuerzo consciente y constante. Porque las promesas que compartió el presidente Nelson son grandiosas:

pequeños grupos

“¿Qué sucederá si escuchamos, prestamos atención y damos oído con mayor intención a lo que el Salvador ha dicho, y lo que está diciendo ahora a través de Sus profetas? 

Yo les prometo que serán bendecidos con poder adicional para lidiar con la tentación, las pruebas y la debilidad. Les prometo milagros en sus matrimonios, sus relaciones familiares y sus trabajos diarios. Y les prometo que se incrementará su capacidad para sentir gozo, aun si aumentan las turbulencias en sus vidas”.

Este artículo fue escrito originalmente por Lindsey Williams y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “As we strive to ‘hear Him,’ President Eyring says we can take courage from this verse in Helaman

| Fe en Jesucristo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *