“Son dos ángeles y van a estar juntos en el cielo, lo sé”, dijo Michael Cox después de perder a sus dos hijos en un accidente automovilístico.

La policía dio a conocer los nombres de dos niños que fallecieron en un accidente automovilístico en North Ogden el martes por la mañana.

Molly Cox, de once años, y Troy Cox, de 13 años, estaban sentados en la parte trasera con los cinturones de seguridad abrochados dentro del Toyota plateado; su madre se encontraba en el asiento del conductor. 

En la intersección de 1700 North y 400 East, un hombre de 61 años de North Ogden que conducía un Chrysler blanco se desvió hacia el tráfico y golpeó el auto de la familia.

Su madre, Shela Cox, de 40 años, los llevaba a la escuela.

“Fue simplemente horrible. Esto es lo peor. Es el fin de nuestra familia, ya no tenemos más niños”, dijo Michael Cox, el padre de Molly y Troy.

Los niños fueron trasladados en helicóptero a diferentes hospitales. Molly falleció poco después.

“Su corazón no resistió el golpe del accidente y del cinturón de seguridad”, dijo Michael Cox.

En el lapso de una hora, Troy también falleció.

“Tuve que sentarme allí y sostener su mano todo el tiempo el día de ayer cuando apenas estaba allí”, dijo Michael Cox.

Shela Cox todavía está en el hospital con varios huesos rotos. Michael Cox está tratando de aceptar su vida sin sus hijos.

“No hay nada más… no más cumpleaños… voy a extrañar llevarlos a la escuela”, dijo él.

Sin embargo encuentra paz sabiendo que sus hijos están juntos.

“Son dos ángeles y van a estar juntos en el cielo, lo sé.”

La policía de North Ogden está investigando por qué el conductor del Chrysler, Alexander Salas, se desvió.

Este artículo fue escrito originalmente por Fox News 13 y fue publicado por ldsliving.com bajo el título “Latter-day Saint Family Loses Both Children in Head-On Crash: “They’re 2 Angels and They’re Going to Be Together in Heaven”