Después de tener el reto de completar 2016 minutos de la obra de historia familiar durante todo el año, me dispuse a cumplir con es meta. ¡Lo intenté y lo logré!  

Pude registrarme fácilmente en todos los sitios.

Encontré mis propios registros, junto con los de mis hijos.  

Busqué los de mis padres y empecé a seguir sus líneas de generaciones lejanas.  

Iba tan bien que tenía ganas de hacer más. De una vez que simplemente combine mi información con la de mis padres, mi genealogía también se completaría y tendría las generaciones antiguas. ¡Pan comido!

Sin embargo, no pude conseguir que funcione.  ¿Realmente iba a tener que volver a introducir la información que ya estaba correcta en otro lugar?  ¿No debería ser capaz de enlazar a mi madre y tener todos los nombres de sus antepasados vinculados a mí, también?   ¿No es eso lo que hacen las computadoras?  De repente, mis metas bien intencionadas se espumaron y cerré mi laptop antes antes de lanzarla al otro lado de la habitación por la frustración.  

Al parecer, no era mi época para ese tipo de historia familiar.  Sin embargo, todavía quería cumplir mi meta anual, preferiblemente sin dañar mi computadora o otros equipos.

Entonces me di cuenta: Tengo cáncer estadio IV y sólo me han dado de 3 a 5 años de vida.   La obra de historia familiar más importante que posiblemente pueda hacer en esta etapa de mi vida es comenzar con mi historia personal y enseñar a mis hijos a mantener la suya.   Porque, si yo no lo hago, ¿quién lo hará?   ¿Cómo sabrán mis hijos todas las historias, las fechas importantes de su juventud, o quién su madre era si yo no hago el trabajo?  

Mis talentos de historia familiar no se encuentran en los programas de indexación o de la computadora, pero han sido capaces de cumplir con las metas de historia familiar al trabajar en estos proyectos historia personal, los que sólo yo puedo completar para mi posteridad.

1. Grábala – literalmente

Recuerdo una cinta de cassette que mi padre tiene de su abuelo contando historias y compartiendo testimonios. Estos son recuerdos que sólo se pueden capturar si se ha grabado. Poco después de mi diagnóstico de cáncer, una amiga hizo hincapié en la importancia de hacer vídeos para mis hijos. Con toda la tecnología disponible en estos días, se convirtió en una prioridad grabar mi voz, mi cara, la manera en que le hablo a mis hijos, para que ellos puedan verlo cuando me haya ido.  

Del mismo modo, es importante filmar a nuestros hijos en distintas fases, ya que esas voces agudas y adorables de los niños pequeños se hacen más profundas y crecen más rápido de lo que esperamos. Esos videos se vuelven nuestros tesoros cuando las vidas cambian tan rápidamente como sabemos que lo hacen.

2. Escanear, Escanear, Escanear

Lo creas o no, el mundo digital es todavía muy joven. En mi boda la película todavía era necesaria para la fotografía. Los negativos de esas fotos han quedado atrás, así que ha estado en mi lista de tareas pendientes escanear todos esos recuerdos preciosos que de otro modo se perderían, si se produce algún tipo de desastre natural.  Al escanear un poco de fotos cada semana, esas fotos se convierten en digital y fácilmente recuperables.   Además de escanear mis fotos, también he estado he estado tomando el tiempo haciendo la historia familiar escaneando cartas, documentos, proyectos de arte de los niños, y otros recuerdos (incluso para mi madre).  Escanear no sólo aclara las cosas, ayuda a organizar y categorizar importantes registros en papel.

3. Organiza y Archiva Fotos

Todos tenemos fotos: cientos de fotos en nuestros teléfonos o computadoras. Sin una estrategia para organizarlas de una manera clara y fácil, años y años de fotos se convierten se juntan, lo que hace difícil localizar determinados archivos cuando se necesitan. Puede que tome tiempo establecer un sistema de organización, pero será más fácil de mantener después. El sistema que funciona mejor para mí es una organización mensual y anual. He creado carpetas para las imágenes tomadas en cada mes. Esas carpetas se colocan dentro de una carpeta anual. Cuando se acabe el año, cada carpeta anual va a un archivo “fotos de familia”. Usando este método de organización, sólo tengo que recordar el año y el mes que aproximadamente una foto fue tomada para localizarla.

Una vez organizada, también es importante hacer copias de seguridad de estos preciados archivos. Después de hacer las carpetas mensuales de mis fotos, las guardo en un disco duro externo. Además, subo mis fotos, un mes al vez, a un servicio en línea de alojamiento de fotos, que puede almacenar fotos, me permite compartirlas con los demás, e imprimirlas cuando cuando quiera.

4. Imprímelas

Las fotografías impresas son importantes. Nos hemos alejado de los días en los que nos tomábamos fotos, las mandábamos a revelar y teníamos fotos en físico que revisar. Con tanto acceso a las fotos digitales, muchos de nuestros recuerdos se almacenan siempre en sus formas digitales. Sin embargo, es importante imprimir las fotografías.

Yo estaba tan atrasada en hacer álbumes de fotos, que finalmente tomé la decisión de empezar este año. Tomé la idea de amigos de crear anuarios de la familia en servicios en línea y simplemente imprimir suficientes copias para cada miembro de la familia. Los costos aumentan rápidamente, pero yo creo los anuarios cuando tengo tiempo, los guardo en línea, y espero a que estén en rebaja en el 50% antes de ordenarlos. Yo uso el mismo servicio de fotos de alojamiento que almacena mis fotos en línea para crear mis anuarios, pero también hay empresas que crean los anuarios directamente de los medios sociales. A mis hijos les encanta verse a sí mismos en las fotos impresas y disfrutamos tantos esos anuarios que también ayudan a consolidar y conservar recuerdos.

5.Diario

Creemos recordaremos cosas importantes, pero no lo hacemos a menos que sean anotadas. Hay innumerables maneras de grabar los eventos más importantes de la vida diaria, el truco es encontrar algo con lo que puedas seguir el ritmo. Tengo un blog familiar que me ayuda a registrar los recuerdos importantes de nuestra vida, vacaciones familiares y otras tradiciones, así como lo triste y feliz de la vida diaria. Además, nos ayuda a mantenernos conectados con familiares que viven lejos. Leyendo las entradas de mi blog, es increíble la cantidad de cosas graciosas que mis hijos han dicho que hubiera olvidado, si no las estuviese grabadas en nuestro blog.

También he empezado a llevar un diario de escrituras de este año. Mientras leo [las escrituras], escribo pensamientos y escrituras que son importantes para mí y por qué.   Tengo la esperanza, que este diario será edificante y un ejemplo de mi testimonio para los demás. Otras ideas para un diario incluyen guardar las notas de tu teléfono, tener un diario de gratitud, registrar al día algo que aprendiste y escribir cartas para que sean abiertas en el futuro por personas específicas.

6.Ayuda a los niños con sus diarios

Enseñar a los niños a escribir un diario cuando son pequeños les ayudará a seguir cuando sean mayores. Podría ser tan simple como usar los medios sociales para registrar los acontecimientos importantes, pero es importante enseñar a los niños a pensar antes de publicar, sobre todo porque las palabras en Internet no pueden ser borradas fácilmente y serán leídas por otros.

En nuestra casa, tenemos tradiciones que ayudan a los niños a escribir los eventos importantes de la vida: cumpleaños (y medio cumpleaños), el primer día y último día de clases, y el Día de Acción de Gracias. Dado a que ya hablamos sobre lo mejor y lo peor de cada día, estoy segura de que podría ayudar a mis hijos a aprender a registrarlo. También hago que mis hijos me ayuden a organizar sus memorias deportivas, papeles de la escuela y arte con el fin de que aprendan a tomar sus propias decisiones sobre qué guardar y cómo guardarla.

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Una vez que empecé a trabajar en todos estos tipos de antecedentes familiares personales, fue fácil superar la meta anual de 2016 minutos. Además, mi corazón ha comenzado a registrar, organizar, y enseñar a mis hijos preparar recuerdos que espero hagan que sus corazones vuelvan al mío cuando me haya ido (véase Malaquías 4: 6). Incluso mejor, ahora que estoy al día en mi historia personal, ya no tengo excusas para seguir trabajando en la computadora.

Artículo escrito por Melodee Cooper para Aggielannd Mormons. Traducido por Mariela para www.mormonsud.org.