Desearía decir que estaba involucrada en la historia familiar, realmente lo desearía.

Desearía decir que amo sentir la emoción de encontrar un nuevo antepasado y enviar su nombre al templo para que se realicen las ordenanzas, pero eso aún no me ha pasado.

He aquí mi típico ciclo con la historia familiar: Cuando encuentro diez minutos libres en mi increíblemente ocupado día pienso, “hey, quizás debería hacer la historia familiar que he ido postergando”; entonces entro a internet, veo muchas páginas, botones y pasos en el proceso y pienso, “No, no tengo tiempo para descifrar esto, mejor jugaré solitario en línea ”. (la versión Spider, por supuesto). Unos días después, recibo un mensaje de texto de mi hermana,diciendome que ha encontrado que tenemos parentesco con María, la madre de Jesucristo y varios reyes europeos, y comienzo a sentirme culpable porque debería estar haciendo la historia familiar. Sin embargo, después me quito los sentimientos de culpa y pienso: “mi hermana ya lo está haciendo y yo voy frecuentemente al templo así que…” Y eso es lo que usualmente sucede cuando estoy a punto de salir a alguna reunión o voy corriendo a la tienda. Entierro mi culpa en mi lista de cosas por hacer.  ¡Por favor díganme que no soy la única a la que le pasa eso!

Lo que cambió mi perspectiva

Recientemente tuve una experiencia que cambió mi perspectiva por completo, incluso hizo que desaparecieran mis sentimientos de culpa. ¿Por qué? Porque no todos los mormones son iguales, así que no todos los mormones hacen historia familiar de la misma manera.

He aquí el secreto: quizá estás haciendo más historia familiar de lo que crees.

Así que olvida ahora mismo esos sentimientos de culpa, vergüenza y el ciclo de negación y tómate unos momentos para cambiar tu perspectiva también.

Regresando al tema, mi hermana estaba de visita (la que hace bastante historia familiar) y pensé que sería divertido si ella y mi mamá venían conmigo mientras yo exploraba el Centro de Descubrimiento de Historia Familiar de la Manzana del Templo para una historia que estaba escribiendo.

Cuando vi el Centro de Descubrimiento de Historia Familiar, probablemente tu reacción fue la misma que la mía – no era un cuarto sombrío, como el de una prisión lleno de computadoras y silencio fantasmal. No era así.

Este lugar realmente me sorprendió.

En primer lugar, te facilitan una iPad y básicamente no tienes que hacer otra cosa que acceder a tu cuenta lds ¡y listo! Tu árbol familiar está ahí. Eso significa que todo lo que tienes que hacer es ir a los monitores interactivos del tamaño de una pared que parecen salidas de Star Trek en a la Manzana del Templo, conecta tu ipad y disfruta los mapas interactivos, teatros, imágenes y más.

(Estoy hablando muy en serio; si quieres descubrir cómo se ve una versión SUD del Face Swap en historia familiar, querrás aprender más acerca del Centro de Descubrimiento. ¡No he reído tanto desde hace mucho tiempo! ).

No les aburriré con detalles, pero esta experiencia cambió de manera fundamental mi manera de ver la historia familiar. No era ninguna biblioteca polvorienta o sótano maloliente con monitores parpadeantes, sino un lugar de alta tecnología, lo cual fue relevante y divertido.

Para aquellos que piensan (y me atrevo a decirlo) que odian la historia familiar, aquí les dejo unas verdades que podrían cambiar  sus formas de pensar:

1.- La historia familiar consiste en aprender sobre tus amados ancestros, sin importar la manera en que lo hagas.

En una ocasión, estaba viajando por carretera con mis padres y comenzaron a contarme acerca de los excéntricos parientes de Montana que quemaron todas sus tarjetas de seguro social y vivían en casas hechas de paja (y no es broma), eso fue historia familiar. Cuando mi abuelo me contaba historias de sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, eso era historia familiar y cuando mi abuela me dio como regalo de Navidad, un árbol genealógico donde se mostraba mi parentesco con la Reina de Inglaterra, (sólo tendrían que morir 143 personas antes de mi para que pudiera ser la siguiente en el trono), eso también era historia familiar.

2.- La historia familiar consiste en crear memorias para el futuro.

No me refiero sólo a los diarios personales. Instagram, álbumes fotográficos, videos, historias – cualquier manera de registrar o grabar algo que muestre quién eres y lo que crees, es historia familiar. Cada persona tiene diferente manera de hacerlo, así que registre sus recuerdos de la manera en que quiera ser recordado

3.- La historia familiar es divertida.

Cuando mi mamá, mi hermana y yo fuimos al Centro de Descubrimiento Familiar, reímos por unos diez minutos seguidos. Aprendí que la película más taquillera del año en que nací fue Aladdin y que mi mamá nació el mismo año en que se inventó el plástico de burbujas. También supe que mi abuela nació el año en que se descubrió la tumba del Rey Tutankamon, además, me enteré que mi abuela tuvo una hermana mayor, aunque quizá ella no lo supo. Encontré cosas interesantes, emocionantes y poderosas de mí que no había sabido antes y aunque no estoy en el punto en el que pueda decir que quiero hacer búsquedas en línea o indexar, sé que puedo contribuir a mi historia familiar de una forma en que nadie  más puede hacerlo.

Este artículo fue escrito originalmente por Danielle B. Wagner y publicado en ldsliving.com, con el título  “To Closet Mormons Who Don’t Love Family History: One Secret that will Change Everything You Thought You Knew” Español ©2016 LDS Living, A Division of Deseret Book Company | Englsih ©2016 LDS Living, A Division of Deseret Book Company

Traducido por Rebeca Martinez