Se da inicio a la publicación de “Los documentos del profeta Wilford Woodruff”

Wilford Woodruff

Muy pocas personas en la historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días llevaron un registro de la manera en que lo hizo Wilford Woodruff.

A partir de 1828, los meticulosos registros de Woodruff documentan su extenso ministerio y servicio misional, las enseñanzas de José Smith y otros líderes, los acontecimientos de la época, su testimonio de la Restauración de la Iglesia y otros eventos importantes hasta su muerte en 1898.

Dejó un legado de más de 11,000 páginas en 31 bitácoras y diarios. El cuarto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también escribió más de 13,000 cartas, recibiendo más de 17,000 a cambio.

Wilford Woodruff

Primera presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1894. De izquierda a derecha: George Q. Cannon, Wilford Woodruff y Lorenzo Snow.

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Jennifer Ann Mackley, quien ha estudiado la vida de Wilford Woodruff durante 24 años, expresó:

Sus registros proporcionaron el pilar de la historia de la Iglesia en el siglo XIX. El valor de sus registros es incomparable. Sus registros completan la historia de la Restauración en el siglo XIX”.

Gracias a los esfuerzos de Mackley y otros, todos los documentos de Woodruff, que anteriormente solo estaban disponibles en archivos o libros de edición limitada, ahora serán accesibles para todo el público en los próximos años.

Wilford Woodruff

Wilford Woodruff

La primera semana de marzo, la Fundación Wilford Woodruff Papers lanzó un nuevo sitio web, wilfordwoodruffpapers.org, con el primer lote de documentos transcritos (1,500 páginas), información sobre la familia Woodruff, imágenes históricas, una cronología de su vida, un mapa de los lugares donde vivió, enseñó y sirvió, junto con una base de datos de personas mencionadas en sus diarios.

El lanzamiento del sitio web coincidió con el cumpleaños número 214 de Woodruff el primero de marzo. Se espera que cada trimestre durante los próximos 10 años se suban transcripciones adicionales de los diarios, discursos, autobiografías, correspondencia y artículos personales de Woodruff hasta eventualmente publicar todos sus documentos.

La Fundación Wilford Woodruff Papers no está financiado por la Iglesia, pero trabaja con el consentimiento y la cooperación del Departamento de Historia de la Iglesia, dijo Mackley, quien se desempeña como miembro de la junta y directora ejecutiva del proyecto.

wilford woodruff

“Estamos muy contentos de ofrecer este amplio recurso de manera gratuita al público. Las personas podrán ver imágenes de los documentos originales de Wilford Woodruff junto a las transcripciones y comprenderlas mejor por medio del material de referencia contextual que estamos creando”.

Los lectores podrán reconocer la fidelidad y disposición del profeta a sacrificarse por el evangelio de Jesucristo.

Mackley relató que durante la época en que los Santos estuvieron en Nauvoo, Woodruff pasó dos años construyendo una hermosa casa de ladrillos solo para vivir en ella durante seis semanas antes de que los santos fueran expulsados.

La familia Woodruff cruzó el río Mississippi hacia Iowa en medio del frío, más adelante Wilford resultó herido mientras talaba un árbol. Un mes después, su hijo Joseph fallecería. Esto hizo que su esposa entrara en labor de parto prematuro y diera a luz a un niño que también fallecería dos días después.

“Con todo lo sucedido, él nunca dudó en decir que el Señor estaba con ellos. El hecho de que Joseph, su primer hijo, hubiera nacido dentro del convenio era suficiente para él. Tuvo una perspectiva extraordinaria de la vida. No todo el mundo posee esa misma perspectiva”.

Woodruff no solo escribía en sus diarios, también usó símbolos en las entradas de su diario para poder volver a ellas al final de cada año y crear un informe anual de todo lo que había hecho. 

Una página del diario de Wilford Woodruff (2 de octubre de 1844)

Jennifer Mackley agregó:

“Cuando digo todo, me refiero a todo. Cada paso que dio, cada discurso, cada bautismo, bendición u ordenanza que realizó, cada persona con la que habló, cada lugar en el que se quedó, incluidas las direcciones…

Dibujaba un ataúd al costado del nombre de una persona que fallecía. Marcaba cada evento con unos símbolos intrincados, por lo que su diario es algo digno de contemplar”.

Fuente: Deseret News

| Historia de la Iglesia

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