Dios le dijo una vez a José Smith que su nombre sería tomado por el mundo “para bien y para mal”. A menudo vemos el cumplimiento de esa profecía en medidas extremas. 

Algunos ponen a José como una figura divina y perfecta, mientras que otros lo ven como un hombre malvado y corrupto. Esa marcada dicotomía puede hacer que la verdad de quién era el Profeta realmente parezca cada vez tan increíble con el pasar del tiempo.

Gratitud

El libro “Los Documentos de José Smith, Volumen 8: Febrero a Noviembre de 1841”, destaca historias poco conocidas que ayudarán a los Santos a conocer a José Smith no sólo como el gran profeta de la última dispensación, sino también como el hermano José, quien, como nosotros, luchó con sus deudas, con un horario exigente, con la muerte y la desilusión.

Aquí hay cuatro momentos en la vida del Profeta que probablemente no conocías pero con las que probablemente puedas identificarte.

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1. Manejo de deudas

José Smith

El estrés financiero no es algo con lo que normalmente asociamos a los profetas, pero con lo que a menudo asociamos con nosotros mismos. Una deuda es una de las cargas más pesadas, y la Iglesia la tuvo en 1841.

José estaba trabajando con otras personas para pagar las deudas acumuladas al comprar tierras en Nauvoo. En una carta a un amigo, el Profeta dijo: 

“En verdad estoy muy ansioso de que los asuntos que conciernen al Primer Presidente se resuelvan lo antes posible, porque hasta que no cesen, tendré que trabajar bajo una carga que es insoportable.”

Las cartas entre José y su acreedor Horace Hotchkiss revelaron los problemas en la comunicación entre ambos con respecto a los pagos. Por ejemplo, Hotchkiss esperaba un pago anual de intereses que Joseph pensó que habían aceptado verbalmente acordar diferir en años.

Ese en problema, que hoy podría resolverse rápidamente a través de un correo electrónico, tomó meses en resolverse. En total, la cantidad cobrada por la tierra comprada en Nauvoo fue de 110,000 dólares, equivalente a más de 3.2 millones de dólares en la actualidad, José caminaba diariamente bajo esa presión.

2. Encontrar equilibrio entre las responsabilidades del trabajo, la familia y la Iglesia

José Smith

Esforzarse por evitar que lo que es importante nos aleje de lo esencial es una batalla diaria para todos nosotros. El profeta José sintió dificultad al encontrar un equilibrio entre sus grandes responsabilidades y las cosas espirituales.

El progreso de la Iglesia en Nauvoo durante 1841 hizo que José estuviera muy ocupado. A mediados de ese mismo año, más de 800 conversos de las Islas Británicas habían llegado a Nauvoo, y José estaba personalmente involucrado en su asentamiento en el lugar.

Cuando José les dio la bienvenida a Nauvoo, Nauvoo le introdujo a estos nuevos Santos a la malaria. El número de muertos en Nauvoo se duplicó con creces entre 1840 y 1841, debido en gran parte a los brotes de enfermedades. 

En una carta, José se refirió a Nauvoo, una palabra hebrea que significa hermoso, como “agujero mortal y enfermizo”. El bienestar físico de aquellos a quienes amaba debe haber tenido un gran peso en la mente del Profeta.

El 19 de enero de 1841, José recibió la revelación de las Sección 124 de Doctrina y Convenios, donde se le indicó que construyera un templo y una gran casa de alojamiento para acomodar a los forasteros. José debió haber puesto la construcción del templo al principio de su lista de tareas pendientes porque la construcción comenzó en menos de un mes después de haber recibido la revelación.

El hermano de José, Don Carlos, a pesar de vivir a pocas cuadras de su hermano, le escribió una carta para comunicarse con él. En esa carta, Don Carlos dijo: 

“No he tenido la oportunidad de conversar contigo. Estás muy ocupado.” 

Podemos imaginarnos lo que sintió José cuando Don Carlos murió dos meses después de haber enviado esa carta.

José Smith y rumores

La frustración de José por la falta de tiempo que tenía con su familia y en asuntos espirituales, en parte, condujeron a los eventos ocurridos a la conferencia especial de la Iglesia en agosto de 1841.

En ella se anunció que José delegaría más responsabilidad a los doce apóstoles, “[administrando] los asuntos del reino”. José no estuvo presente la mañana de esa conferencia, estaba en casa lamentando la muerte de uno de sus hijos, Don Carlos, quien había muerto el día anterior.

3. Hacer frente a la rutina diaria después de la muerte de un ser querido

José y Hyrum Smith

La estatua de José y Hyrum Smith al lado de la cárcel de Carthage en Illinois.

 

La mayoría de los Santos de los Últimos Días ha escuchado historias sobre la perdida de uno de los seres queridos del Profeta, pero al final, sólo son eso, historias. Entenderemos mejor el dolor de la pérdida de José leyendo lo sucedido en agosto de 1841.

El 7 de agosto, su hermano menor, Don Carlos, murió a los 25 años. Aproximadamente una semana después, el 15 de agosto, su homónimo, el bebé de José y Emma, ​​también murió a los 14 meses y dos días. Este bebé fue el quinto hijo de José y Emma que moría en su infancia.

El 27 de agosto, su escriba de confianza, Robert Thompson, murió de una infección pulmonar, y finalmente, en la última semana de agosto, un amigo de José, Oliver Granger, falleció. 

La muerte de Granger fue doblemente difícil ya que él había sido “indispensable” en los asuntos financieros de la Iglesia. José le había escrito una carta preguntándole por su salud, expresándole su amor, pero la carta llegó después de que Granger había fallecido.

4. Lidiar con relaciones deterioradas

José Smith

José Smith por William Whitaker.

¿Alguna vez ha dicho algo cuando estabas enojado para luego enfrentar las consecuencias de tus actos? La enojada carta de José hacia el editor del periódico, Thomas Sharp, dejó una herida grave que nunca sanó.

Previo a lo acontecido, la relación del Profeta con el editor de Warsaw Signal había sido amistosa. Thomas Sharp había escrito artículos informativos sobre la Iglesia, incluidos sus problemas en Misuri, e incluso se había sentado junto a José en la tribuna como invitado de honor en la ceremonia de la piedra angular del templo de Nauvoo.

En sólo un mes, sin embargo, la actitud de Sharp se tornó crítica. Después de leer un artículo que condenaba el poder político que tenían los líderes de la Iglesia, José le escribió una respuesta “cáustica” a Sharp la cual firmó: “Sinceramente, con total desprecio, José Smith”.

Esta carta representó un cambio en la relación entre los hombres que empeoraría con el tiempo. Thomas Sharp continuó publicando artículos que pintaban a los santos de manera negativa ante el público, algo que los santos no necesitaban.

Desafortunadamente, como a veces sucede en la vida, la disputa entre José y Sharp nunca se resolvió.

Este artículo fue escrito originalmente por Emily Abel y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “An Approachable Joseph: Little-Known Stories That Will Help You Relate to the Prophet