Los nombres de Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris son conocidos para la mayoría de Santos de los Últimos Días, especialmente por su papel como testigos de la veracidad del Libro de Mormón. 

Nota: A los tres testigos, a diferencia de los ocho testigos, se les fue mostrada las planchas de oro de la mano de un mensajero celestial, no de José Smith.

A pesar de que sus testimonios todavía se imprimen al comienzo de cada copia del Libro de Mormón, estos tres hombres abandonaron la Iglesia en algún momento de sus vidas, sólo dos ellos regresaron a la Iglesia. 

Esto fue lo qué pasó con los tres testigos después de que escribieron sus nombres junto con sus testimonios.

tres testigos

También te puede interesar: ¿Los testigos del Libro de Mormón realmente vieron lo que dijeron?

Oliver Cowdery

Oliver Cowdery

Oliver Cowdery

Antes

Oliver Cowdery tuvo contacto con el Evangelio por primera vez en 1829 cuando se alojó con la familia Smith mientras trabaja como maestro de escuela. Rápidamente aceptó la historia de La Primera Visión y se ofreció a ser el escriba de José durante la traducción del Libro de Mormón.

Una revelación dada en 1829 (DyC 17) instruyó a Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris que si eran humildes y tenían fe, se les permitiría ser los tres testigos especiales que describe el Libro de Mormón.

Después

impresiones del espiritu

Cowdery continuó sirviendo junto con José Smith en los próximos años. Pero en 1838, luego de un desacuerdo con los primeros líderes de la Iglesia, Cowdery fue excomulgado. Aunque disputó los cargos de falta de honradez y mentiras acerca de José Smith, dejó la Iglesia en años posteriores.

Eventualmente regresó a Ohio, para ejercer leyes con su hermano, Lyman. A diferencia de muchos otros que abandonaron la Iglesia en tiempos de prueba, Cowdery nunca se puso en contra del evangelio ni perdió su testimonio.

De hecho, después de siete años ejerciendo leyes, Cowdery viajó a Winter Quarters, Nebraska, en busca de su readmisión a la Iglesia. Oliver Cowdery fue bautizado en ese lugar. Tuvo planes de dirigirse al oeste junto con los santos, pero murió de tuberculosis antes de que pudiera hacerlo a la edad de 43 años.

David Whitmer, otro de los tres testigos, recordó las palabras de despedida de Cowdery: 

“Estuve presente en el lecho de muerte de Oliver Cowdery, y sus últimas palabras fueron: ‘Hermano David, sea fiel a su testimonio del Libro de Mormón.’”

David Whitmer

David Whitmer

David Whitmer

Antes

David Whitmer conoció la Iglesia por su amigo Oliver Cowdery. En 1829, después de que Cowdery actuó como escriba para la traducción del Libro de Mormón durante algunos meses, envió una carta a David Whitmer en la que testificaba del profeta José Smith y el Libro de Mormón.

También le preguntó a Whitmer si podían ir a su casa para terminar de traducir las planchas, debido al aumento de violencia por parte del populacho en Pennsylvania. Una serie de milagros convencieron a Whitmer de que este era el camino que el Señor quería que tomara y llevó tanto al Profeta como a Cowdery a Fayette.

Durante su estadía en la casa de los Whitmer, a Oliver Cowdery, David Whitmer y a Martin Harris se les mostraron las planchas de oro y registraron sus testimonios.

Después

David whitmer

David Whitmer

Aunque David Whitmer participaría en muchas actividades de la Iglesia durante los próximos años, una serie de pequeños problemas y dudas sobre la credibilidad de José Smith como profeta hizo que toda la familia Whitmer abandonara la Iglesia.

David Whitmer se negó a hablar de los cargos presentados contra él, prefiriendo retirarse de la Iglesia. Fue excomulgado en 1838 por apostasía.

Manejó un exitoso negocio hasta su muerte en 1888, y nunca regresó a la Iglesia. Durante esos años, él “reorganizó” a la Iglesia por un tiempo, y luego confesó que lo hicieron sin la debida autoridad.

David Whitmer nunca negó su testimonio del Libro de Mormón. Poco antes de morir, hizo una declaración pública al periódico local de Richmond titulado como Conservator:

“Nunca he negado en ningún momento ese testimonio o parte de él, [testimonio] que desde hace mucho tiempo se publicó en ese Libro, como uno de los tres testimonios.

Quienes me conocen, saben que siempre me he adherido a ese testimonio. Y para que ningún hombre pueda ser engañado o dudar de mis puntos de vista actuales con respecto a lo mismo, reafirmo nuevamente la verdad de todas mis declaraciones, tal como se hicieron y publicaron.”

Martin Harris

Martin Harris

Martin Harris

Antes

Martin Harris, una de las figuras históricas de la Iglesia, conocida por su participación en la pérdida de las 116 páginas manuscritas del Libro de Mormón. Desempeñó un papel importante en la Iglesia y fue lo suficientemente fiel como para ser uno de los tres testigos del Libro de Mormón.

Un veterano de guerra y líder respetado de la comunidad, se hizo amigo de José Smith y se convirtió en escriba para la traducción del Libro de Mormón que comenzó en 1828.

Después de que desaparecieron las 116 páginas, dejó de servir como escriba. Nueve meses después, sin embargo, se le prometió a Harris que si se humillaba ante Dios, sería uno de los tres testigos de las planchas, en 1829.

Después

Ese mismo año, Harris hipotecó su casa y su granja para ayudar a pagar la impresión de las primeras 5,000 copias del Libro de Mormón. Más tarde perdió una parte de su granja cuando la deuda se venció.

Harris estuvo involucrado activamente en la Iglesia hasta 1837, cuando los conflictos financieros y espirituales hicieron que “perdiera la confianza en José Smith” y fuera excomulgado. Su primera esposa, Lucy, murió en 1836, y a un año después de su muerte Harris volvió a casarse con una de las sobrinas de Brigham Young.

Martin Harris y su familia no se mudaron al oeste, pero eventualmente volvió a ser bautizado en Kirtland en 1842. Aunque su esposa e hijos se mudaron a Utah un poco más de 10 años después, Harris se quedó en Kirtland, cuidando del templo hasta que finalmente Brigham Young lo llevó con su familia en Utah.

Vivió hasta los 92 años y falleció en Clarkston, Utah, en 1875. Antes de morir, nuevamente afirmó: 

“Les digo a ustedes estas cosas para que les digan a los demás que lo que dije es verdad y no me atrevo a negarlo. Escuché la voz de Dios ordenándome que testificara lo mismo.”

Este artículo fue escrito originalmente por Lds Living Staff y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “What Happened to the 3 Witnesses?